sábado, 5 de julio de 2008

des-dedentro


Des-dedentro


Hay un hilo que se descuelga por la ventana,

separando la noche en dos mitades.

Una puerta vertical por donde huye toda lógica.

Mira el sauce oscurecido de verde,

y la luna ausente,

como siembran de magia el jardín de otros.

Se balancea el hilo y mi cabeza, como un péndulo le sigue,

agotando un tiempo sin ritmo.

Le abrazo desde dentro,

y el hilo, enajenado, cerca mi laberinto,

y zurce mis sueños rotos.

Fuera

un tejado pintado con tiza,

Una pared que estalla de blanco,

Unos perros que presienten la muerte.

…Y el hilo descuenta mis horas

tic-tac, tic-tac, tic-tac


Hecho jirones mi corazón-cometa

c

a

e

Y yo, no se que hacer.

2 comentarios:

El éxodo dijo...

Pega un martillazo a los relojes y sigue el hilo. No es fácil y puede que no te lleve a ninguna parte, pero si permaneces en el laberinto nunca lo sabrás.

Mis abrazos.

El éxodo dijo...

Son las mejores sonrisas, las que nos alumbran el rostro sin esfuerzo y sin que sepamos los motivos.

Gracias por la tuya.