jueves, 16 de julio de 2015

"Flores de un día" Relato de jueves




Se empeñan  las golondrinas en retocar el barro de sus nidos, se empeñan las esquilas en medir el paso del rebaño, mientras la polvareda sube cubriendo las campanillas.
La enredadera se recuesta en la tapia  salpicando de flores el postigo.   
El verano  estrena un vestido de colores y por el entramado, juegan al escondite los pájaros.
Los gatos y yo entornados los ojos, rendidos al aroma, vemos como se mecen  púrpuras y rojas las  flores de un día.
Esta belleza efímera sembrada en mi patio, me confirma que  la vida es sólo un instante.

Al anochecer me apago, aunque se empeñe el amor en darme una tregua.

jueves, 9 de julio de 2015

Sucedió en un tren... Estación, Relato de Jueves


Alfredo pone "en rojo" el comienzo de éste viaje, el resto, "en negro" será el destino a donde cada juevero quiera llegar.



Su voz era como un susurro, hablaba y hablaba sin escatimar en detalles. A esas horas de la noche, los pormenores sobre la historia de nuestra familia me adormecían sin poder evitarlo. El abuelo repetía una y otra vez la aventura de aquel viaje en el que una vez en el tren se dieron cuenta que habían olvidado al niño en la estación.
Fue un barullo, un trajín de maletas y adioses y Manolito, ajeno al drama, siguió jugando a las canicas cerca de la cantina.
Llegados a este punto del relato, yo ya dormitaba recostado en la mecedora y el abuelo aprovechaba para fumar el cigarrito que le teníamos prohibido.
En mi duerme vela, oí que el tren del abuelo ya iba por el transbordo que hacía en la estación el nocturno de Irún y que a Manolito, (mi tío abuelo) lo había recogido una familia de Teruel.
Cinco campanadas de reloj y el susurro se hacía cada vez más tenue. No tardará en cerrar los ojos y aun así seguirá ensartando palabras.
Nunca hemos llegado al final de la historia, ni el abuelo ni yo.
Él tiene el equipaje de la vida preparado, los nietos nos repartimos su soledad mientras pasan las estaciones.

Desde ésta  ventana de hospital, se oye el silbido de su último tren.

jueves, 2 de julio de 2015

Relato de jueves: "Un día en la vida"




El sol llama insistente pero yo ignoro la prisa de la luz cerrando de  golpe la mañana.
Hoy no me quiero levantar.
La rutina del café sin azúcar y el pan quemado, el silencio que me enclaustra, la lista de la compra, los platos por fregar, la radio que no calla, el teléfono descolgado, el peso de la vida.
El crujir de mis tripas, el reloj de arena, la siesta tras los párpados, la tela de araña, el libro abandonado, el soliloquio de la mecedora, la merienda de recuerdos, el hambre de ti.
Hoy no me quiero levantar.
La ropa tendida al solano, los sapos sin reinado, el olor de la leña  de olivo, el temor a la palabra, la cena de los idiotas, el llanto del sauce, la sombra de las cigüeñas, y por enésima vez los golpes en la puerta…
Pero no, hoy no me quiero levantar.
Mañana será otro día.


jueves, 25 de junio de 2015

"Rostros de la Polio" Relato de jueves



Tú, apenas cinco años  cuando la polio  segó tus carreras por el patio y yo a mis diez, convertida en guardiana de esa muñeca preciosa que tenía pequitas alrededor de la nariz y el pelo coloradote.  
Me chantajeabas con esa gracia que sólo los ángeles tienen y me decías: “Llévame en brazos que yo no puedo” y yo,  cargaba contigo a dónde tu mandabas.
Eras una artista, con todas tus limitaciones, una artista a las que le crecieron alas para hacer realidad todos tus sueños. 
Destacaste en el deporte, natación y  baloncesto  representando a España en muchísimas competiciones, más tarde, tu mejor hazaña, la de ser esposa y madre y no por eso se durmió el gusanillo de la farándula que transitaba por  tus venas. 
Así que probaste suerte en el teatro y en la danza y hoy todas las artes están a tus pies.

En estos momentos, estás en México, días de ensayos con  "Moving 360",  magia  en tu silla de ruedas.


                                (Mª José Moya, mi prima)

jueves, 11 de junio de 2015

Este jueves: Pecados capitales



Gula

Va probando todas las viandas, se le sale la comida por las comisuras, la grasa del bocado chorrea sus dedos, con gula se aprieta  en la boca  un trozo de carne, nueces y dátiles,  montañas de fruta, dulces, chocolate rebosan en bandejas de plata. Marisco, caviar, champagne…  La bacanal durará toda la noche.
Las imágenes de un programa de televisión amargan los preparativos.
¡Que desagradable, Bautista, quita eso ahora mismo, que asco, esos niños rodeados de moscas, famélicos, parecen marionetas rotas, dañan la vista!
Un poeta ajeno a la queja, recita:

“Tirante  como pellejo de tambor,
sonando a hambre en el reloj sin horas.
A penas se roza con la débil tela de colores,
su panza negra se sale del esqueleto, pedigüeña.
Grita  la sed y se resquebraja el mundo que cabe en sus pupilas.
Con los labios apretados  cruje la quijada
y se retuerce la piel en la frontera del grito.
Amamanta al aire, mece al llanto, muere  adentro
guardando el turno a la palabra.
A las manos,  cobijo de polvaredas,
vienen a morir los deseos,
hartas de rezo para dioses sordos.”




martes, 9 de junio de 2015

Atrapasueños... palabra 24 de 53





Hacía muchos años que no me asomaba al balcón de luna, ese que mi padre construyó para mí cuando aún  tenía nuevecito el corazón.
Esta noche he vuelto a quitar las telarañas del tiempo, abro los postiguillos de mi querencia y preparo mis manos para sembrar versos en el surco  que va desde tu olvido a mi casa.
Van las palabras urdiendo pretextos mientras el atrapa sueños  mece sus plumas  por los puntos cardinales de mi vigilia.

La luna, rotunda, cae sobre mi corazón viejo.

martes, 2 de junio de 2015

TIERRA... Palabra 23 propuesta por Sindel




Se llenará mi boca de tierra
y otras bocas hablarán.
Cuando los sarmientos se retuerzan al sol
y el vino escarbe las palabras,
brindarán a puerta cerrada.
¡Que la vida los coja confesados!


viernes, 29 de mayo de 2015

Hablando del destino en este jueves literario




Destino

Nada más entrar en la celda, escrito con lápiz de labios en la pared, pude leer:
“El destino golpea duro, resistir es obligatorio”
Eché a suertes mi  silencio. La moneda no tenía revés.
El destino me obligó a gritar hacia adentro.


lunes, 25 de mayo de 2015

Caricia... Palabra 22 de 53 propuesta por Sindel



No lo sabe más que el silencio,
cuánto pagué por una caricia.
El trueque no dio resultado.
Me ofrecí por entero, tan pobre,    
a cambio de un sentimiento tan caro.
El amor duró poco,

pero la deuda… es para siempre.

viernes, 15 de mayo de 2015

Este jueves relato: "enigma musical"





Es difícil aceptar las ausencias cuando un amigo se va.   Quedan las cosas que nunca nos dijimos, la risa o el llanto de silencios sin importancia, la rabia y los secretos de aquellas otras cosas que si importaban y que fuimos enterrando.

, imprevisible, cerraste las puertas a todo y nos dejaste huérfanos de ti, a destiempo.
Callejero a deshora, transitando por nuestra  casa te intuyo a veces, somos dos viejos o dos espantapájaros, o dos gatos trepando por el tronco retorcido de la parra… y vuelven a oírse las carcajadas en nuestros patios colindantes, mitad de la luna para cada uno mientras la  chacha Fina trasiega con el vestido de los domingos y nos mira y nos sentencia  locos felices.
Y sin embargo no sé si llorar o partir en pedazos tu recuerdo por esa decisión tuya de volar alto, tan alto que te borras a cada paso y te grito y no me oyes  y me haces falta a ratos, en los ratos rotos de la vida que aún me  alumbra, amigo.

(Mi relato homenaje a mi amigo-hermano Paco, utilizando algunas palabras prestadas de Alberto Cortez)


jueves, 7 de mayo de 2015

"Desenvolviendo regalos anónimos" Relato de jueves


                          

                           -La ciudad de mis sueños-

“Si camino descalza, no creas que es para no hacer ruido, es para que mi huella no delate  la realidad…”

Alerta van los vientos, el látigo de mi lengua, la trastienda de mis tripas, alerta las letras de mi abecedario, los goznes de mis pestañas,  puerta sólo de entrada a la ciudad de mis sueños.
Torres a ras del suelo, campanarios de niebla, calles de vuelta, puentes de barro y de papel arrugado la memoria de los siglos.
Enredadera que lame el salitre de las máscaras, laberinto, raíz, silencio en la callejuela  dónde el mar  se olvidó de crecer. 
Mis brazos abiertos a ti como gaviota tronchada en el hombro de la tarde mientras las barcas trillan las aguas apagando el candil de  la noche.
Respira Venecia por los canales de mis venas. ¿Sueño?

Por favor, no me despiertes.



lunes, 4 de mayo de 2015

La amiga Sindel nos espera contando palabras, 19 de 53.

 

-Brújula-

Una brújula vive encerrada en mi puño.
Cuando golpeo la puerta del perdón, buscándote,
la aguja siempre marca el camino cruel de la indiferencia.




viernes, 1 de mayo de 2015

"Tomándole el pulso a los jueves"




Con precisión de cirujano, afilo mis lápices, mi verbo, mis historias. Los acomodo sobre el papel, los alumbro y alineo a los bordes de mi imaginación. Alerta al calendario, descontando lunes, martes, miércoles hasta que suena el gong JUEVERO y se activan los resortes para aunar palabras sin brújula y sin credo…
Mi alimento es encontrarme con ellos a través de sus páginas. Por ellas he aprendido a querer a algunos, a admirar a otros, a envidiar a muchos, a reír con unos cuantos, a aprender de todos, a aplaudir sus logros, a aceptar las ausencias y a ignorar a quienes  incordian pretendiendo romper nuestra “unión libertaria”.
Yo espero con los renglones bien abiertos la convocatoria cada domingo…
Esa diversidad de acentos me enriquece, esa escala de valores me alertan, esos años que nos diferencian me renuevan.
Así de sencillo es engordar con la literatura y más que juzgar la calidad literaria, valoro la ilusión del que llega y comparte su espacio  y sus cachitos de si.
Me gustan breves e intensos… y no es una norma, sino una pincelada de sentido común para que dé tiempo a saborear todos y cada uno.
Aplaudo la generosidad de quien semana a semana  nos convoca, nos enlaza, nos conduce y nos lee.
Orgullosa de ser JUEVERA,  esa casta… 

jueves, 23 de abril de 2015

"La despedida"... un relato para el jueves



Tiempo, tiempo, tiempo…
El tiempo atado a la muñeca como un grillete, el pulso prestado, una torpe falsificación de  sístole y  diástole  buscando  alojamiento.
Tiempo, tiempo, tiempo…
Descontando abrazos, aprendiendo rápido, conversando justo, sonriendo tanto, alerta el dolor, los sueños en venta, la prisa al peso.
Tiempo, tiempo, tiempo…
Un disfraz para el miedo, la sinrazón del mañana, el poder del silencio,  la esperanza, las palabras huecas.
Tiempo, tiempo, tiempo…

Tanto tiempo muriendo en la despedida que  no  aprendí a vivir con tu ausencia.

viernes, 10 de abril de 2015

Este jueves...El Jardín




(la promesa de la oruga)

Elegí la acacia entre todos los árboles del jardín y no me preguntes el porqué.
El estanque está cerca, es allí donde beben los gorriones, junto al  mastranto  que deja su aroma a penas lo roza el aire.
Las amapolas y los jaramagos crecen sin orden lo mismo que la enredadera que sin pedir permiso se abraza a los muros.
Cuando llega la tarde, el esquimo baja de los olivos, blanco y delicado alfombrando la tierra. 
Yo no sé si perderme diminuto entre los encajes que la naturaleza ha puesto en las enaguas del horizonte y mecerme en la noche, en ese columpio  que empujan  los grillos con su canto, o vestirme de azahar cuando amanezca la primavera…
Comienza mi transformación, sin pausa, la vida me invita a morir un instante para renacer  alada.
-Recostada en el tronco sueña despierta la mujer del pelo rojo, sus palabras son una cárcel que me encierra. Cuenta que los jardines de Aranjuez fueron  diseñados por un ángel, habla de un encuentro donde estalla la alegría y al que por esta vez debe renunciar… y se oscurece-
Le he prometido que cuando despierte mariposa  (las orugas nos nutrimos de la luz de las acacias) volaré hasta esos jardines, blanca, hermosa y libre para hacerles saber que está con ellos…aunque no esté.

Escribo ésto, mientras mis compañeros cuentistas, poetas, jueveros, asisten al VI encuentro, esta vez en Aranjuez. No he podido estar con ellos recorriendo esos maravillosos jardines... espero que me hayan "sentido" 

viernes, 3 de abril de 2015

Sensaciones, sonidos, olores, colores... Este jueves, relato.






Escucho  “Amarguras” de Manuel Font de Anta. Acordes que se cuelan por el entramado de la enredadera de mi patio, vienen de la casa vecina, hermanados,  nos repartimos la música, la luna, el maullido de los gatos y el olor de las celindas... 
Es Jueves Santo.
Ya se ha ido el sol, se recostó detrás de la torre e hizo un trueque con la noche, mansamente, pasando del azul  al magenta y luego al rojo  sangre que como un cuchillo de horizonte  divide al mundo.
El azahar se descuelga ajeno al milagro y a la cadencia de la mecedora que chirría en su vaivén invocando al sueño.  
Huele a mi madre…no sé de dónde llega el olor, pero es de mi madre.
Me quedo alerta esperando su llamada, atenta de oír su andar pausado y torpe, expectante a la caricia de su mano en mi hombro… pero es sólo una amalgama de sentires la que me arrasa la mirada en esta vana espera.
Mi madre se fue hace mucho aunque yo la espere cada instante de mi vida.
Humo de incienso, pan ácimo y vino en la última cena, tambores, llanto de corneta al silencio, nazarenos de ruán, cera…
Soledad sola, la mía.


jueves, 26 de marzo de 2015

Este jueves, palíndromos: "Oír ese río"





No quiero oír ese río que pasa por el cauce de mis venas,
tumulto de una sed vieja,
buscando orillas en el barranco de mi memoria.
No quiero inundar el légamo con el que modelar  pretextos,
ni quebrar los juncos a contra corriente de mi rabia.
Río ajeno a mi venero, prestada la queja al agua,
imparable como la tristeza,
el rumor de ti, amor,

aún me anega la vida.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Este jueves un relato desde la ventana





Ya está viejo, salió sigiloso por la ventana, yo le vi atravesando los tejados, recortando su figura al rojo transitar de la tarde. 
Aún no ha vuelto.
Mientras le espero alerta, conjugo el canto de los grillos con las voces de la calle. Pinto de azules todas las sombras,  la de las casas cerradas, la de los niños que no ríen, la de los amantes que  se niegan… brota del amor roto un grito azul que calla el eco del cascabel.
Llega apaleado y gacho, el pelaje maltrecho, la mirada perdida, negro, flaco, torpe, arrastrando sus siete vidas. 
Mi gato maúlla largo y lejos y para que no le riña, se queda en el alfeizar tragándose las estrellas.
Al otro lado de la ventana las chimeneas escupen humo…será por eso que es de noche.


miércoles, 11 de marzo de 2015

MIRADAS... Este jueves, relato.




Ahí estaba como cada día, derritiéndome con su aliento en mi nuca, sin atreverme a girar la cabeza para no encontrarme con la mirada de aquel extraño.
Ya sabía de su perfume, de su respiración pausada, del vacío que dejaba  en mí, cuando bajaba en su estación.
Ahora quisiera saber el color de sus pensamientos, el tacto de sus silencios, las siglas de su piel, los mapas de sus manos, el roce de sus pasos, el sabor de su sonrisa, el tamaño de sus sueños…
-Guiada por su perro baja al andén, camina segura dentro de su oscuridad, el corazón se le asoma a los ojos para ver la vida. 
El tren de las nueve y cuarto atraviesa la rutina-

viernes, 6 de marzo de 2015

Relato de jueves: "Curriculum de un fracasado"



Desgrana  su trayectoria entre las páginas de un curriculum estudiado.
Hoy ha  mudado  la piel como una serpiente, se ha desnudado de títulos y diplomas de honor, ha colgado la corbata, desandado el pasillo, acallado la queja.
Hoy asumió  las puertas cerradas, las sonrisas huecas, los vuelva usted mañana.
No es el que los demás quieren que sea. 
Fue de barro dúctil desde el primer renglón, masticó la rabia de saberse otro, mimetizaje perfecto de la cobardía, propicio veneno  para diluirse y no ser más que una  sombra entre los puntos suspensivos…
Aún así,  se ofrece.



jueves, 18 de diciembre de 2014

Este jueves, relato: "Una amistad especial"






Dolores tenía dos trenzas rubias, unos ojos de  miel, un silencio perpetuo, un abrigo rosa de paño, muchos primos, gatos sueltos, cien olivos, una hermana, un huerto…
Dolores me tenía a mí, pegada al vaho de los cristales, acurrucada bajo su manta, compartiendo  la lumbre, el pan con chocolate, el jarabe de la tos, las regañinas de su madre, los lapicitos de colores, las canciones de Lou Reed, los primeros zapatos de tacón, la seda con que bordábamos las horas, las tardes en las que el sol jugaba a esconderse en la azotea…
Dolores  está a la sombra de mis mejores y en mis peores momentos, bebimos del mismo vaso la vida, cumplimos  hasta cincuenta y ocho, hablamos lo justo y soñamos lo que la vida nos deja.
Ya no compartimos las tardes de domingo ni el cigarro a medias, ahora nos sobran kilos y experiencia, ya no nos llega la risa para llenar los bolsillos, pero aún podemos espantar con una mueca, la tristeza por todo lo que perdimos.
Somos huérfanas de muchas cosas, las que nos hemos contado y las que no, nos separan caminos sin importancia que se borran apenas nos damos un abrazo en esos días en los que a las dos nos puede la nostalgia y  volvemos a ser  Dolorina  y  Rosa Mari… amigas, hermanas del alma.





jueves, 11 de diciembre de 2014

PROYECT, U.F.O... Relato para el jueves










La mitad de mí es de color azulado, la otra mitad que aún no está afectada, es la que muestro a los espejos para convencerme de que aún soy humana.
Cada día que pasa, se extiende más la mancha que comenzó bajo mi brazo derecho y que dibuja un mapa en mi sangre por dónde transitan “ellos”.
Sucedió aquella noche. La misma noche en la que me emborraché para olvidar que existías.
Al volver a casa me encandilaron unas luces y acabé con el coche empotrado en una laguna. Quise gritar pidiendo auxilio, pero mi voz se negó.
Sentí como si  me succionaran desde una boca gigante que se abría en el cielo plomizo de diciembre.
No sé si me desmayé  por efecto del alcohol,  o por la sensación de ser tragada por una bestia de metal.
La luz me cegaba, tenía la sensación de estar suspendida en el aire mientras un zumbido ensordecedor me traspasaba los tímpanos. Mi cuerpo giraba a una velocidad de vértigo en todas direcciones, sentí como si un centenar de dedos me horadara el pecho buscando no sé qué…
En el hospital no encuentran explicación al color de mi piel… ¿qué pasará el día que descubran que “ellos”  viven en el cauce de mis venas adueñándose lentamente  de mi otra mitad?
Para entonces, ya me habrá tragado el espejo.


viernes, 5 de diciembre de 2014

Este jueves... Vamos a escribir una carta






(Fragmento de una carta de amor)

El buzón de tus silencios está lleno, lo sé.
Si llegara esta carta al precipicio de tus dedos y  se negaran a morir mis palabras entre las grietas del papel que tu arrugarás con saña para desterrarme, quizás si yo gritara traspasando la mordaza del tiempo, despojándome de otoños en los que no nos quisimos, los miedos se quedarían tras la puerta y entonces, entonces…tú y yo ensayaríamos el perdón.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Este jueves vamos de CUMPLEAÑOS







Piensa un deseo, le dije….
En un instante quiso arreglar el mundo. Cerró los ojos, sopló las velas y
en la penumbra de sus 58 años,  pudo ver que la vida es eso que pasa mientras respira sesenta veces por minuto.







Hoy es su cumpleaños, se felicita en todos los espejos de la casa. 
Se sonríe, se interroga, se juzga, se compara, se gusta, se cree… a pesar de no conocerse.

martes, 11 de noviembre de 2014

Palabra 46 de 52... LIBERTAD (propuesta de Sindel)



¡Libertad!



                                                                          ¡Libertad!


¿Libertad?


                                             ¿Libertad?



Libresssssssssssssss

jueves, 6 de noviembre de 2014

Un relato para el jueves: "La dimensión desconocida"



Mi caja de zapatos nuevos es sólo un recipiente de cartón.
Llevo horas observándola. La luz ha pasado por todas sus aristas hasta que por fin la noche le ha borrado el color.
Ahora es un ataúd dónde guardar los pasos. Terminada la fiesta se encierra el mundo entre cuatro fronteras.
Y en esa dimensión desconocida, deambulo.
Aún no sé quién enterrará lo andado cuando por fin se demuestre que mis pies están fuera de toda sospecha.



miércoles, 29 de octubre de 2014

HALLOBLOGWEEN (os dejo DOS micro relatos)

Teresa Cameselle, nos convoca un año mas a la fiesta del terror. Aquí estoy, afilando el miedo.




El llanto de los árboles


Los árboles no caminan…
Me retiro de la ventana y  aprieto fuerte los ojos  queriendo incrustarlos en el hueco de mis pensamientos para borrar la imagen.
Los árboles no, no caminan.
De espaldas a la noche  enciendo el candil,  las ramas cimbrean su sombra  y al aire chirrían como un látigo.
El llanto de los árboles me despedaza el sueño. Comienzan a crujir las paredes.
Por todas las grietas se cuelan las raíces invadiendo la casa, las puertas revientan al ocre de este otoño macabro, por las veredas baja la sangre calmando la sed de las criaturas que caminan  arrasándolo todo.
De cuajo arrancan  mi cabeza  La boca se me ha llenado de savia.
Los árboles caminan… y yo camino con ellos.









 Soliloquio de campanas

La boca me sabe amarga, secos los labios  y el miedo trepando como gusano por la herida de mi nombre.
El musgo ha invadido las tapias, las gárgolas se derrumban al aire sin oponer resistencia, ruina de piedra que se perfila en la sombra de noviembre.
Los grajos danzan buscando huecos dónde refugiarse, como yo, de la tormenta. Tiñen de luto  los cipreses, sus graznidos hacen eco en mis sienes,  son como el llanto de todos los muertos.
Me han cubierto los pájaros, mis manos no pueden espantar su saña y me abandono. La sangre brota a cada picotazo, me despedazan.
El dolor me retuerce las entrañas mientras trato de taponar las cuencas vacías de mis ojos.
Mi grito lo callan las campanas que tañen sin tregua haciendo de la tarde un rescoldo de tristezas. Nadie me oye.
No para de llover. No para el soliloquio de las campanas. No para este cauce rojo que me funde con la tierra.
¡Qué muerte tan lenta!
Yo, sólo pasaba por aquí…



jueves, 23 de octubre de 2014

Relato de jueves: Noticias en un periódico




Guardaba en el último cajón de la cómoda aquellos papeles cuarteados y amarillentos dónde se relataban los acontecimientos más tristes de su vida. Ella no sabía leer pero repasaba una y otra vez las líneas aprendidas de memoria y miraba las fotografías que ilustraban la noticia.
Perdió a su padre en aquella explosión de grisú en las minas de carbón de Villanueva del Rio, en abril de 1904, la mayor catástrofe minera española con casi  un centenar de muertos.
El drama corría de boca en boca, de esquina en esquina, de pueblo a pueblo, de llanto en llanto, dolor que en ningún periódico aparecería jamás.

La injusticia y el hambre vendrían después mientras los políticos se disputaban las medallas…

(El Correo, ABC, El Pueblo -diario republicano de Valencia- Nuevo Mundo, los diarios de la época, la mayor fuente documental, estaban plagados de noticias erróneas y contradictorias. Apenas nadie ha investigado hasta el momento éste gravísimo suceso)




jueves, 16 de octubre de 2014

"Matrimonio impuesto" Un relato para el jueves





Se  apresuró a esconder la muñeca bajo la seda de aquel vestido prestado, se oían voces en el patio de la casa. Llegaban los invitados con sus presentes y cuchicheaban acerca de la dote de Jarima.
Con el dorso de la mano se quitó el miedo que escapaba en una lágrima. Tenía ganas de vomitar mientras se miraba al espejo sin reconocerse bajo la pintura.
La naggafa le ató fuerte el talle, como quien ata un yugo, para que sus carnes infantiles pareciesen voluptuosas a los ojos del novio. Unas ajorcas heredadas de su abuela y otras joyas de alquiler cubrían su belleza que no necesitaba adornos.
Sobre la mesa una bandeja de plata con los anillos, un vaso de leche, el símbolo más puro de la felicidad y unos dátiles símbolo de la prosperidad y dulzura...
Ella querría huir calle abajo a jugar con Halil y Zoraima bajo las higueras, tamizar el sol por la trama de hilos del burka,  al atardecer  volar cometas en las lomas del Rif  y ya en la noche, encendido el candil, escuchar los tambores hasta que el sueño suavizara los latidos…
La han subido al trono, la pasean por la casa mientras cantan celebrando su virginidad. El novio, un primo de su padre venido desde muy lejos, un tuareg de piel azulada, que se la bebe con los ojos.
Bien valen esas carnes blancas los ocho camellos que ha traído desde el Sahel.

Las manos pequeñas de Jarima se han juntado para rezar. 





miércoles, 8 de octubre de 2014

Este jueves, relato: ENCRUCIJADA




No fue fácil.
Me voy -le dije - amargándole el pastel de chocolate.
Guardé las manos en los bolsillos para no ocuparlas con un adiós vacío. 
No miré atrás, no arrastré la culpa, no abrí el buzón de las querencias.  
Apagué la luz, apagué la rabia, apagué los poemas de amor.
Me descalcé en la puerta, me desnudé de pájaros.
Me diluí como veneno en su sed de respuestas, callé mi letanía de derechos.
No lloré para no darle la razón.
Y en ésta encrucijada, aún dudo si me dolerá la sombra, la costumbre o el miedo cuando por fin sea libre, libre, libre.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Un jueves para el SILENCIO





El silencio de repente llama a mi ventana.  Trae el rumor de todos los  mares que aún no he visto y el lastre de las palabras escritas en la bitácora del tiempo…
Hay un silencio que me sube por la espalda recordando la caricia primera, pleamar de adolescencia.
Otros silencios llegaron más tarde sembrando preguntas en las grietas del amor roto.
El silencio se hizo eco en mi casa y en mis poemas viejos, se expandió como una tormenta abocándonos al naufragio.
Con la vida hecha girones, grité, grité, grité para desahuciar al silencio…
Por fin, hoy, desde todos mis rincones se oye cantar al mar.


lunes, 15 de septiembre de 2014

"ANILLO" Palabra 38 de 52







La ventana, tu ventana, está cerrada a cal y canto.
Amargo sabor de luz.
Nunca te gustaron los rayos de sol dibujados en la pared.
No querías mirar a los ojos,
ni dejarte llevar por la risa,
Nada de música, nada de sueños,
No a la ternura,
no a las caricias.
Y me fui.
Habité en el olvido hasta que crecieron raíces a mi alma.
Pero que generosa la vida...
Me devolvió a tu calle siendo sombra,
Centinela de tu frialdad, musgo trepador en tu silencio,
Enredadera de tu soledad sola.

Soy tu anillo de casada.... Y ni te das cuenta.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Este jueves: El mar, la mar


  


Mientras espero a que el mar llegue,
quiero advertirte,
que dejaré de ser el mapa  de tus desvaríos
para entregarme sin condiciones
al  destiempo.
Gime la arena apurando la sed,
mis labios y mi silencio se inquietan.
Mientras espero a que el mar llegue,
alargo  los vientos que me alojan,
la luz que te oculta, 
el olvido que nos aleja.
Puntadas de sol en el  horizonte,
bordan de  azul  las horas.
Mientras espero a que el mar llegue a preñarme de futuro,
yo pariré la sal en la latitud de otro sueño.
Mientras el agua me anega, quiero advertirte:
No intentes sujetar al mar.


(Lo siento, amigos, este poema es una reposición, pero no quería  faltar a esta primera convocatoria de Alberto)

jueves, 28 de agosto de 2014

Robar en jueves




Le dije: roba la luna para mí…
y pareciéndole poca cosa, cerró los ojos y me robó un beso.
Yo me quedé en la miseria más absoluta.
El resto de mi vida fui botín de usureros.




sábado, 23 de agosto de 2014

miércoles, 20 de agosto de 2014

Relato de jueves: "Historia de una foto"








El llamador

Un aldabonazo en el silencio, me abre de par en par las puertas del recuerdo.
La casa sigue viva, sigue oliendo a cal y jazmines, hay concierto de gorriones en el patio,  danza de avispas alrededor del cubo de latón,  colgadas las ausencias en el tendedero,  es duro volver…
El tiempo se ha parado en el reloj de la cocina, no hay trajín en la despensa ni puntadas en la labor de ganchillo, ni se oye el rastreo de las alpargatas de María…
Las chicharras han hecho nido en la carpintería de Vicente apagando el ruido del martillo, el serrucho se oxida como la pena, la canción del tinto ha enmudecido…
Entra sin llamar.
Las puertas siempre estarán abiertas, como el corazón de quienes la habitaron.



jueves, 14 de agosto de 2014

Este jueves, un relato: VIRUS




No es necesario el aislamiento pero es molesta la luz, me molesta la interrogación que se dibuja en los demás cuando me miran.
Aquí puedo calibrar mi deterioro sin que la compasión me acelere el pulso.
Los primeros días mi único síntoma fue el asombro, más tarde, un leve temblor en el tiempo mientras buscaba respuestas,  una ceguera parcial  (algunos lo llaman lágrimas).
Hoy tengo ajena la sonrisa, he perdido el sueño, la coraza de la alegría se me ajusta tanto que estalla en palabras que no te alcanzan.
Mi locura racionada,  niega lo inevitable.
Un nudo en el estómago resultado de tragar la pena, me hace vomitar silencios.
A ratos, el dolor se hace insoportable.
Sé que  moriré un día de éstos.

No hay cura para el virus de la mentira… Y tú, tú, decías que me amabas.

jueves, 31 de julio de 2014

Relato de jueves: "Ella y sus circunstancias"





...Y dicen que bebe  y  que acumula pertenencias que no le pertenecen y dicen que no tiene voz, que no tiene lágrimas, que no tiene mañana.
Dicen, de la vagabunda que  ocupa las aceras, que en los días de lluvia, escribe un nombre con el barro  y lo mira mientras se lo lleva el agua sin oponer resistencia.
La guarda un techo de cartón, unas pulgas con perro, la noche sin luz de una farola, el rezo de las beatas que pasan, la letanía del hambre.
Por decir, dicen, que mejor muerta.
Esta mañana, sin posibilidad de réplica, en el diario local daban la noticia.

Se llamaba Libertad.

miércoles, 23 de julio de 2014

Este jueves, relato: "La máquina del tiempo"




La concubina

No puedo dormir, se me hacen eternas las horas sin sol desde que regresé del viaje.
La misma ventana orientada al sur,  el mismo sur del año 1476...
Las mandoras no callan, ajenas a mi tristeza. Zumban los abejorros entre los mirtos y  los pájaros huyen hasta la sombra  del Generalife, como entonces.
Yo, escondida aquí dónde los muros callan las voces. Mi corazón late tan fuerte que su eco espanta a la tarde.
Boabdil está sentado al borde de la acequia, tira chinitas alborotando el agua, absorto, serio, sólo. Me espera.
Yo le observo como si nunca lo hubiera perdido. 
Éramos sólo dos niños que jugábamos al amor a la luz de las luciérnagas. Cuando las demás concubinas dormían, limpiaba mi piel con aceites de alhucema y romero borrando el asco de ser la favorita de su padre.
Nos delató el alba. Le obligaron a ver mi decapitación. En silencio fue derramando el azul de sus ojos en todas las fuentes…
La máquina del tiempo me devolvió a la realidad del siglo XXI.
De nuevo transgredí la norma, no pude evitarlo. En mi viaje robé aquel perfumero de marfil y plata donde aún quedan las esencias que enajenaron nuestras noches, único vestigio de mi paso por su vida y que ahora entre mis manos, es la prueba irrefutable de lo  que fui.

La amante del último rey de Granada.


Nota:  Estas son mis manos mostrando la joya.