lunes 27 de febrero de 2012



Ladra tu recuerdo en los corrales,
Canción de perros hambrientos o nana.
Que sé yo.
El eco no sabe más que repetir el tiempo perdido.

domingo 26 de febrero de 2012



Hoy llegas a destiempo,
desplegando tus achacales,* junto a mi muro.
Ahora que mis manos se niegan a aprenderte,
untadas de otro barro que borró tus huellas,
ahora cuando me duele la luz en la piel ajada,
llegas como luciérnaga revoloteando en mi oscuridad.
Mientras se nutren de desamor las horas,
y se lamen las heridas los perros de tu recuerdo,
la luna se ahoga en mis pupilas,
como en un pozo ciego.


*(Achacales. Se dice de materiales o herramientas necesarias para cualquier tarea)

miércoles 22 de febrero de 2012

Circo




Funámbula, mi tristeza,
ensaya en la cuerda que nos ata
esperando el aplauso de la razón.
Careta de la tragedia pintada en los espejos,
Candileja que brota en mi vigilia
alumbrando la sonrisa prestada del payaso.
Animal desencajado, este asco entre barrotes,
Circo a las afueras de mi misma,
función diaria del desencanto
para malvivir de ilusiones.

miércoles 8 de febrero de 2012

Este jueves relato: "El Arte de Observar"



(Imagen cedida por ElSilencio en Deviantart)

Nos separa mucho más que diecisiete escalones, barrera de tiempo fraccionado en los ojos, silencio que rebota en las paredes y nos acalla la prisa, compás monocorde de la respiración que fulmina la sombra de esta hilera penitente.
Mucho más la apatía, que la duda de si merecerá la pena lo escondido.
Más que la soledad sin aristas de la lámpara del techo, luz huérfana, simulacro de día.
Nos separa el aislado latir de los extraños que nos dan la espalda y de los que somos al tiempo, muro.
Alienados.
La silla vacía. No sólo está la silla vacía.
Es mi turno. Una vez arriba no quiero girarme a mirar dónde comienza la escalera, quiero detener la vida aquí y ahora, taponar el reloj de arena en este instante.
Mi instante de gloria asomada a la ventana para asistir al prodigio de ver la sonrisa del último niño sobre la tierra.

jueves 2 de febrero de 2012

Relato de jueves: "refranes"



"Cuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena"
(Sonó el teléfono. Una voz de mujer dijo: ”lo siento, no le esperes, está conmigo. No lo busques más, no lo llames. Por pena iba a acudir a esa cita.
Estamos juntos, tenías que saberlo tarde o temprano)



Como un juguete de mecanismo estropeado, abandonada en un rincón, dejó pasar las horas.
En la taza, los posos del té ponían fin a una historia.
Caminó sin rumbo, Cruzó calles procurando pasar inadvertida. Era la hora en que los amantes se vestían de luna. A ella le arrancaron ese vestido hasta que le sangró el alma.
Infinitas horas buscándole entre la gente...
El no acudió a la cita.
Sintió miedo, después rabia, más tarde angustia... luego, dolor. Un dolor insoportable.
Tragó lágrimas de hiel mientras volvía a casa, a su jaula de oro.
Rota en mil pedazos ensayó la actuación perfecta para que no le notaran que estaba muerta.
Fingir felicidad le hacia daño, tanto que le costaba respirar.
Cruzar el parque... cruzar la vida y olvidarle.
Dormir, dormir, dormir, llegar a la mañana sin vida.
La pared que custodiaba sus sueños se derrumbaba atrapándola en los escombros de su abrazo.
Comprendió entonces, que él también la había “usado” sin haberla tenido nunca.
Definitivamente, “Al que es de miel, se lo comen las hormigas”


miércoles 25 de enero de 2012

Relato de jueves: Cosas de brujas




Hoy es el perfecto día para desescombrar mis castillos de arena.
Abriré la jaula de los cuervos de paja, la caja donde tejen laberintos las tarántulas.
Saldrán a deslumbrarse los murciélagos que cuelgan de las cuatro esquinas de mi pensamiento.
Mi gato negro desandará los tejados hasta encontrar el perfil de la luna.
La ventana que da a la noche se abrirá de par en par y huirán los sapos hasta la orilla de tus ojos de agua.
Alfileres de colores harán vudú con nuestras horas.
Conjuros, magia, telarañas, humo, pócimas de hiel, ungüento de cizaña para mis versos… todo a la basura.
Desentono en este aquelarre.
Quiero huir, pero la escoba ya no me obedece.

domingo 22 de enero de 2012



-Las heridas de los árboles son como la duda.
Duelen, pero a nadie le importa si brotan tras la ceniza-

miércoles 18 de enero de 2012

Este jueves dos relatos desde el corazón



Uno...

Corazones de piedra

La mujer del pelo encendido no sabe que la miro.
Está sentada al resguardo del levante junto a las barcas muertas, segura de que no hay reloj que descuente su tiempo de sal.
La arena donde se dibujan los nombres, se la traga el mar y nunca vuelve, a cambio, la marea arrastra corazones de piedra que yo voy recogiendo mientras camino descalzo para callar el rumor de su orilla.
Los guardo para regalárselos un día…
Piedra a piedra no tendrá más remedio que construir la babel de mis silencios y estaremos condenados a entendernos.
Ella, aún no lo sabe.




Y... dos





…Y el corazón se mudó hasta los pasos.
No hay vuelta atrás.
¡Tanto quererte!

domingo 15 de enero de 2012



Sin nombre, el dolor es más de todos. Se llora por turnos.

miércoles 11 de enero de 2012

Relato de jueves: "Profecías del fin del mundo"




Acabo de firmar los papeles ante notario. He heredado la casa que fue de mis padres, anteriormente de mis abuelos, de mis bisabuelos y tatarabuelos y siguiendo la lista de propietarios, resulta que el solar donde fue edificada, perteneció al ducado de Alba.
(Me alegra tener el papeleo en orden, no sea que al Conde de Salvatierra le de por juntar las tierras de su dinastía para dar trabajo al millón de andaluces que no lo tienen y me quede yo sin corral y sin pozo…por lo que os voy a explicar)
La segunda propiedad que vine a recoger, se trata de uno de los primeros periódicos del siglo XVIII, y que es en realidad como un librillo, una publicación de carácter popular que se distribuía por aldeas y ciudades y que contaba con secciones sensacionalistas como las predicciones de lo que sucedería en el año según los astros, una especie de carta astral, datos sobre los cambios de la luna, y otras informaciones acerca de las visiones de un ermitaño relacionadas con el fin del mundo. Esto hizo que Carlos III prohibiera su publicación por considerarlo una lectura peligrosa vana e inútil para el pueblo.
Hojeo el papel amarillento, me gusta el olor a viejo de la tinta, pero no entiendo dónde está el valor o el mérito del legado.
Leo con desgana separando las hojas que crujen muertas y me eclipsa la sección de las profecías escritas en latín e ilustradas con unos precarios dibujos o mapas que cuentan más o menos esto:
“Puerta para huir del fin del mundo que acontecerá en el año del Señor de 2012, con las primeras nieves.
Cuando tiemble la tierra reptarán los gusarapos por las venas vaciando a los niños, cuando engendre el fuego en las gargantas, los brazos de la muerte tejerán como arañas…
Al Nor-este, a muchas leguas del reino, hay una boca cubierta de helechos dónde gime el agua. Fortaleza de musgo y barro. ¡Huye! ”
Casi no puedo moverme, me tiemblan las manos, los ojos clavados en las coordenadas que torpemente dibujan mi comunidad, mi pueblo, mi casa, mi patio…MI POZO.
Ese pozo que guarda los ecos de mi voz de chiquilla, de dónde colgaba el cubo de latón en los veranos como una campana para despertar la sed, blanco pretil por dónde pespuntean las hormigas el camino mas largo…
La profecía. Mi herencia.

P.D.
Hay sitio para todos. Los interesados háganmelo saber y les envío plano.



martes 10 de enero de 2012




Las cicatrices del viento son como la culpa. Duelen, pero a nadie le importa si sangran tras la calma.

sábado 7 de enero de 2012



Mi razón tiene un agujero. Es una interrogación abierta al mundo que siempre quise habitar y que debido a la rotación de mis realidades, nunca se cierra.
El sol se asoma a destiempo para templar mi prisa y yo abrigo los ojos para que las lágrimas no me cojan desprevenida.

martes 3 de enero de 2012

No se por dónde empezar



Tendría que haberlo apuntado en un papel, pero, mira, aquí me veo como cada año nuevo sin saber el orden de prioridades para los deseos.
Lo de las obligaciones lo tengo claro y es lo único que no cambia tras las campanadas.
Que horror, he salido en las fotos con la boca cerrada a duras penas para que no se escapen las once uvas que no me dio tiempo masticar aún cuando ya había sonado la mitad del tiempo.
Una heroicidad gritar feliz año nuevo cuando aun me quedan cinco uvas con sus pieles y sus pepitas dando vueltas entre la sonrisa y los dientes apretados.
Con el cava y la responsabilidad de atribuirle poderes mágicos a las burbujas, se brinda y se piden cosas (la mitad imposibles) hasta que el gracioso de turno te rocía de confeti y te ata con serpentinas al borracho solitario que está al otro extremo de la barra.
¡Feliz año Nuevo! Y yo sigo la corriente, total, millones de celebrantes no pueden estar equivocados.
Vida nueva, dicen, y a todo esto hay que ponerse unas bragas rojas y besar al enemigo que normalmente cena en tu misma mesa y que minutos antes te ha dicho eso de: “estas mas gorda que el año pasado, querida” y para no venirte abajo y morderle directamente en la yugular, coges el trozo de turrón mas grande y te vengas.
El traje de lentejuelas me sienta como un tiro, sobre todo si me comparo con la rubia del tercero que es un pincel. Yo, que soy más de brocha gorda, ¿me entiendes?
La gente se abraza, la gente llora, huele a pólvora y a perfume de los domingos. El frío talla figuritas en los cristales y se brinda al calor de las velas por todas esas cosas que no tienes.
Es un vano intercambio de ilusiones que saben a matahuga, a humo de cigarrillo de contrabando, a besos de carmín indeleble.
Feliz Año Nuevo…
Tendría que haberlo apuntado en un papel. No se por dónde empezar.

lunes 2 de enero de 2012

rivales



Las ortigas y los cerezos no pleitean por el sol.
Tú ganaste el litigio.
A mi, me aplastó la sombra.

viernes 30 de diciembre de 2011

En calidad de mujer



Mírame.
O mejor, cierra los ojos y oye mi voz.
Sitúame en la historia, en tu historia,
sin más etiquetas que la palabra,
sin adjetivos que adornen mi verdad.
Siénteme desde la raíz en tu centro,
recorre la geografía de mis pensamientos
sin que te importe el envoltorio.
Soy tu igual desde el desaliento a la lucha,
desde la rabia hasta la sonrisa,
soy savia en el tronco del deber,
fruto y surco donde germina la vida.
Mi alma está hecha de banderas sin patria.
Mi voluntad es como un junco; firme, pero a merced de la libertad.
La piel de los siglos se resquebraja y ya no hay barreras,
ahora busco tu mano para construir juntos el presente,
quiero caminar con tus pasos, no detrás de ellos.
Una compañera, continuidad de ti mismo, no tu sombra.
Me grita la vida que no me detenga,
que no pida permiso.
En el vaso de la intolerancia no cabe ni una lágrima más
para borrar la sed de aquellos que niegan mis derechos.
Y ahora si… abre los ojos, mírame, reconóceme,
que por hoy solo vengo….en calidad de MUJER.

martes 27 de diciembre de 2011

Ajeno



Te vas, como la pátina del asfalto bajo el aguacero.
Cambiante al bruno,
sólo pareces otro.
Calas igual de hondo desdibujándome
y ya no se qué arco iris mora en mis harapos.
Borrado, impreciso, ajeno…
Te diluyes en los charcos del tiempo.

jueves 22 de diciembre de 2011

Relato de jueves: "Cuento de Navidad"




Los pastores de mi belén de barro, asumiendo la vigilia a la espera del alumbramiento, cuentan las estrellas que se descuelgan de un cielo de papel arrugado.
Nunca se agota el agua del pozo de cartón donde las aguadoras llenan los cántaros. Los patos se zambullen en un rio de engañosa plata. Los peces no beben, ni los camellos cruzan los puentes porque la intermitencia de las luces los espanta.
Los pastores de mi belén de barro tienen rebaños cojos y se reparten los caminos de serrín, las palmeras y el musgo.
Sobre las montañas de corcho se tambalean molinos, castillos y tenderetes.
Sin delimitar territorio, los gallos y los ángeles anunciadores se colocan en las alturas guardando el equilibrio entre el lentisco y el romero.
Los pastores de mi belén de barro sufren la nieve en pleno desierto, se mezclan con las lavanderas, los artesanos, los burros cargados de leña y con los sin papeles que trae de escolta un tal Baltasar, que junto con otros dos visionarios venidos de oriente, se disputan la ruta que marca con chispitas de luz, una estrella con cola.
Las campanas de las torres y las torres sin campanas de los minaretes se arremolinan en torno al establo donde dicen que vendrá un dia de estos el Hijo de Dios. Mientras eso sucede, se llena de paja el pesebre, la misma paja de cada año porque ni el buey ni a la mula comen.
Los pastores de mi belén de barro tañen mudas zambombas al mismo ritmo que marcan el sístole y el diástole de mi corazón de niño.
Alegría intermitente azul, rojo, amarillo, verde…
Feliz Navidad 2011, feliz Nuevo Año 2012 … Ojalá cambie algo más que el color de la tinta.

domingo 11 de diciembre de 2011

Elegía




Hoy es mi alma un campo arado
donde los “espurgagüeyes” esculcan los gusanos de la tristeza
para matar tu ausencia.
Ahítos, no levantarán el vuelo,
tal como mi dolor, a ras del suelo que te cubre.
Arada la pena, abierto el surco para la siembra,
en estas manos que ya no te tocan,
acaricio la semilla huera de tu risa,
y no da más fruto que el silencio.
Suplanto al aguacero con el llanto,
Tantas preguntas sin respuestas
horadando en circular agonía el barranco de mi cabeza.
Tu muerte, pedregal que destroza la azada de mi lengua
para no poder llamarte, amigo del alma,
a voces, a veces.

viernes 2 de diciembre de 2011

Relato de jueves: "Mascotas"



Odiando el otoño

Apareciste de repente en mi puerta sin cerrojos. Me observaste durante horas por las rendijas de sombra y luz de tu mirada y te quedaste, como se queda el amor, sin pedir permiso.
Tú y tu rincón ocupando todos mis rincones.
Yo te dije... o no te dije nada, eso es lo malo. Pero me acostumbré a tu mundo callado, a tu respiración con compás de nana, a tu olor, a tu paso vacilante mientras recorrías la casa como si fueras mi sombra, y a tu indiferencia por los jazmines del patio.
Tú nunca te mirabas en los espejos y yo me miraba demasiado, sin encontrarme.
Compartíamos los cuencos de barro, la manta de lana, la plata de la luna que filtraba la enredadera, la lumbre y la siesta.
Rara vez fui pródiga en caricias, lo confieso. A cambio, Tú ignorabas mis arrebatos de melancolía. No había por qué enfadarse; la balanza de los sentimientos guardaba un absurdo equilibrio.
Llorábamos a solas, estoy segura. Nos dolía el miedo a perdernos. Era un intento trágico de independencia que nos hacía dependientes de la soledad compartida.
Y mi torpe empeño en que te gustaran mis poemas, mi tarta de manzana, o el otoño. ¡Qué insensible, Tú!
Ahora no se si en las tardes sin relojes era yo quien te buscaba para que pusieras barrotes a mi tiempo, o eras Tú, inquilino a deshora el que abría de par en par mis silencios.
Aun antes de oír mi risa eras cómplice de mi alegría, y mi regazo era tu almohada en los momentos tristes.
Hoy el jardín está lleno de hojas amarillas, la fría enredadera invadió mi casa borrando de los muros tu paso por mi vida.
Estoy sin querer odiando, como Tú, el otoño.
Arrincono mi corazón con tus cenizas y cierro la puerta con cerrojos ahora que te has ido.
Habrá quien me pregunte si tanto te quería... ¡Si solo eras un perro!
Un perro... Mi perro llamado Tú.


(Este es uno de los relatos de mi libro "Entre la cal y el tiempo")

lunes 28 de noviembre de 2011

A mi edad, no puedo parir mas que versos...





"Mi primer garabato fue una necesidad de decir cómo eran las cosas desde dentro.
Descubrí que la soledad es una página en blanco donde conviven la realidad y la fantasía, sin estorbarse.
Escribo para encontrarme.
No tengo prisa"

sábado 19 de noviembre de 2011




Fue una torpeza el beso… Tú no conocías el cuento.

lunes 14 de noviembre de 2011

No intentes sujetar al mar



Mientras espero a que el mar llegue,
quiero advertirte,
que dejaré de ser el mapa de tus desvaríos
para entregarme sin condiciones
al destiempo.
Gime la arena apurando la sed,
mis labios y mi silencio se inquietan.
Mientras espero a que el mar llegue,
alargo los vientos que me alojan,
la luz que te oculta, el olvido que nos aleja.
Puntadas de sol en el horizonte,
bordan de azul las horas.
Mientras espero a que el mar llegue a preñarme de futuro,
yo pariré la sal en la latitud de otro sueño.
Mientras el agua me anega, quiero advertirte:
No intentes sujetar al mar.

jueves 27 de octubre de 2011

Hallo-blog-ween 2011



- No hay silencio-


La última tormenta había removido la tierra y se abrieron grietas al filo de las tumbas. Las regueras turbias bajaban bordeando los cipreses y se estancaban en charcos que lamían los muros del cementerio.
A borbotones salían los gusanos buscando la luz dulzona de la candileja y a golpe de azada, los taponaba el sepulturero como si fueran heridas abiertas.
Supura el aire. Se inquietan los cuervos.
No hay silencio. Los rezos estrujan la noche.
El miedo pudre las flores. Huele a muerto.
La última tormenta me trajo todo el llanto de lo inevitable.

lunes 24 de octubre de 2011

Voluntad última




Amalgama de aire viciado circunda mi cabeza,
como buitre en el baldío de la noche me despedaza el sueño.
Un pastizal en mi lengua diluye el grito
mientras se estrecha la vida en las aceras.
Tanta costumbre masticando el asfalto,
alienados a la rutina del humo,
tanta sed la que se escapa por las grietas de la memoria
y ese cielo malversado que me cobija.
Torpe pincel de progreso desdibujando la calle,
midiendo los pasos sin futuro,
falsificadores de la luz que ciegan la razón
y se nos muere el tiempo en los relojes.
Respiro la tierra adulterada y me enajena.
Ya no se si amanece desde el agua.
Sólo se que a veces me delata el miedo
y quiero como voluntad última
poder respirar la plata de los álamos.


(Este poema mío ha sido leído por la periodista y escritora Edith Checa, en su intervención como moderadora en la Convención sobre Cambio Climático y Medio Urbano celebrado en Sevilla del 19 al 21 de octubre)

miércoles 12 de octubre de 2011

Relato de jueves: "Voces"





Alguna vez leí, que las vías del tren, eran como una cicatriz en el paisaje, una herida en el terral, un surco en el tiempo…
La gente que escribe no sabe.
Son las voces. Voces martilleando mi cabeza, dioses de todos los credos gritando al unísono. Voces que me empujan al vértice de la sinrazón. Voces, voces, voces que me habitan, me viven, me mueren.
Hoy la lluvia deja en los hierros una pátina azabache que se alarga hasta perderse allí donde no llegan los consejos.
Ni cicatriz, ni herida, ni surco.
Tumba.
Por fin enmudecen las voces.

jueves 6 de octubre de 2011

Relato de jueves: "Ídolo"




A mi me gustaba su flequillo, sus ojos redondos que encerraban un mundo y la gorra del revés para que pensaran que iba y no que venía.
Me gustaba el silbido dulce con que llamaba a los galgos, su cazadora de aviador, la sonrisa de sus dedos, los remiendos de su cometa, los hoyitos delatores de la mentira, su cuadernito lleno de tachones y el corazón con mis iniciales escondido en la última hoja…
Veinte años después comprobé que mi ídolo tenía los pies de barro.
Fue un día mientras me dirigía con mi hijo a sus clases en el conservatorio, cuando se nos acercó un hombre de aspecto descuidado, con la mirada perdida, tambaleante por efecto de las drogas. Me pidió dinero para tomar un café y le lleve a un bar cercano donde pudo comer lo que sus fuerzas le permitieron.
Aquello se convirtió en costumbre, me pedía cigarrillos y me seguía insistente hasta conseguir unas monedas. Yo sabía que no era el remedio.
Un día del invierno, empapado y acurrucado entre cartones, casi no acertaba a alargar su mano. Me miró de un modo diferente mientras me decía: ¿no me recuerdas? ¿no sabes quien soy?. Yo sentí miedo. Apreté fuerte la mano de mi hijo y aligeramos el paso hasta perdernos en el edificio de la música.
Como otras muchas veces, aquel pobre hombre huía de la policía que, alertada por los vecinos, venían a mudar sus desdichas al hospital o a la cárcel.
Atónita miré sus ojos redondos donde le había explotado el mundo y se habían borrados los hoyitos delatores de la mentira cuando me dijo: “Yo te he querido siempre” Y mientras se lo llevaban, su gorra del revés me engañaba.
Del cuaderno de su vida llena de tachones, hay que arrancar el corazón con mis iniciales escondido en la última hoja.

sábado 24 de septiembre de 2011

Relato de jueves-sábado: "La calle dónde vivo"




Mi calle es más mi calle cuando huele a tierra mojada.
Llueve desde todas las esquinas de las casas blancas. La mía, es como una media luna que se asoma a la plaza y es por eso que la lluvia salpica y agujerea la cal de los umbrales.
Llueve desde la memoria y bajan las regueras llenas de barcos de papel, seguramente hechos de cartas de amor de esas que encierran promesas entre barrotes de tinta y que se disuelven sin cumplir, en remolinos de agua.
Parece un mar teñido, el borde de los charcos.
Huele a tierra mojada en mi calle desnuda de acacias, mi calle empedrada, mi calle y las golondrinas del destiempo custodiando los tejados.
Los brazos de viento se levantan para jugar al silbo en las ventanas. -Ya no, pero de pequeña esa conversación del aire en los quicios, me daba miedo-
Hoy en mi calle, hoy en mi otoño, me parecen más pequeñas las aceras y más tostado el sol que se recuesta en ellas, más sonora la voz del que pregona quincallas y más tenue la charla en los corrillos de los viejos.
La fuente seca, las tres farolas rotas a pedradas, la taberna, el perro cojo en el zaguán, los niños que no saben jugar a las canicas…
En el número seis, María amasa el pan de madrugada y deja migas en la puerta que luego roban los pájaros, Juana, la de la sonrisa en los ojos, vive en el número dos y cada día barre las hojas que caen de la hiedra que abraza sus paredes, Manuel recorre la calle vendiendo leña de jara y de olivo, canturrea y su voz es como el humo, en la casa de abajo viven las dos solteronas, bordan eterno ajuar sentadas en sus sillas de enea…
El resto es gente normal, de esas que el sueldo no les llega a fin de mes, normales solitarios enganchados a Internet, matrimonios normales despedazados por la rutina, adolescentes que se derriten como el chocolate, chiquillos que ensayan la alegría a todas horas…
En el número doce de esta calle y desde mi balcón de sur, te invito a ver pasar la vida.

miércoles 31 de agosto de 2011

Relato de jueves: "Describir"

Elegí estas dos imágenes para describir dos "Esperas"





Al otro lado del muro ladran los perros. Un reloj de sol divide la espera en dos mitades: la una, arde en sus sienes en latidos cortos. La otra se apaga en la fuente en gemidos largos.
La sombra áspera del luto hace de la pena una mortaja, hace de la piel un laberinto que ya nadie transita.
Mastica el aire sesenta veces por minuto, no respira, traga ausencias para vomitar soledad por las yemas de los dedos.






La luz -quien lo dijera- dibuja en la pared una cárcel de frío añil.
Pedestal de la espera, corazón piedra y coraza, savia en las venas dónde custodia su nombre, silencio de amante cosido a las entrañas y ésa muerte-melaza de sus manos…
No importa quién liba sus cicatrices ni de quién es el aljibe dónde calma su sed. ¿Qué guadaña segó sus raíces para no pertenecer a más nadie?
Manzanas sin paraíso, invitación al pecado.
Brota una primavera envenenada cada vez que lo recuerda.


miércoles 17 de agosto de 2011

Relato de jueves a elegir entre dos temas: "Lo que esconden las palabras" y "Que queda tras la escoba"



Yo os dejo "Lo que esconden las palabras" y una reposición (a propósito de la escoba) que titulo "Amores domésticos" Asi ya estais entretenidos por un rato.



-Lo que esconden las palabras-


Aún le quedaban muchas tarjetas por leer. No tenía intención de envenenarse con las palabras de esos extraños que le juraban amor por esta noche.
Miraba a su alrededor y contemplaba como, por instantes, el aire viciado envolvía el cuarto. Cientos de rosas en el camerino no habían conseguido robarle el corazón, sólo el oxigeno.
Quizás mañana no despertara.
No entendía el lenguaje de las flores ni ellas su soliloquio.
Las entradas estaban agotadas desde hacía meses.
Las críticas en los periódicos decían de su interpretación que era una obra maestra.
Ponía el teatro en pié cuando gritaba la última palabra: ¡SOCORRO!
Decir la verdad fingiendo que era una mentira fue la única forma que tuvo de salvarse.





-Amores domésticos-

Llamarle amor me parece exagerado, pero sería injusto si digo que me es indiferente.
Al fin y al cabo nadie ha compartido mis horas, ni oído mis quejas o mis silencios con más neutralidad que ella.
Nadie tan cercano a mi mano ha sabido permanecer firme a pesar de los cambios de mi piel.
Mañanas extrañas hasta conocernos, hasta entregarnos de parte a parte sin horarios, hasta sentirnos dueñas en territorios olvidados.
Hoy, mientras hacía los trámites, cuando ya creí que sería fácil sustituirla sin el menor asomo de dolor, la empezamos a echar de menos mis rincones y yo, creando un nudo de arraigo exageradamente prieto.
Definitivamente no se que aconsejará el protocolo para estos casos. No, no se que ponerme que haga juego con mis ojeras.
No quiero desentonar para asistir al entierro de…
Mi vieja escoba.

jueves 11 de agosto de 2011

Relato de jueves: "La playa"






Yo vivía rodeada de grises,
adosada a rutinarias caracolas sin sonido.
Tú te mirabas en el agua queriendo borrarte la vida.
Nos arrastró la corriente y al tiempo….
Nos encontramos en el rojo latir de una estrella imposible.
Tu… yo… y el mar.






martes 9 de agosto de 2011

Horas de Piedra




Mi poemario "Nana del Agua" ha obtenido un accesit en el XV Certamen de Poesía "Pepa Cantarero". Fue una noche inolvidable en Baños de la Encina, Jaén.
Podría dejaros aqui uno de los poemas que lo conforman, pero me apetece más compartir las letras que expresan los momentos vividos.
Nacho Albert Bordallo fue el ganador, -mejor persona que poeta, que ya es decir- con su poema "Angelus Negro".


Horas de piedra


Aúllan los perros de barro al perfil ceniciento de los olivos,
mientras la luna, rota a dentelladas,
baja conmigo por el Callejón del Cuidado.
La madrugada talla caricias en el alma de los poetas,
sin la urgencia de los versos de un Ángelus Negro.
Alertados por el trasiego de los grillos,
se nos apagó la noche como si nada.
Una voz amarilla que suena a campana rota,
precipita la despedida.
Me guardo tu risa en los bolsillos de la memoria
y te nombro guardián de mis renglones huecos.
A cambio solicito heredar la ternura si algún día te estorba.
Las horas apedrean el reloj de la Torre de los Guzmanes.
Amanece.
…Y el sueño no vino, a pesar de oír mi Nana del Agua.

miércoles 3 de agosto de 2011

Relato de jueves: "La banalidad del mal"



La sangre, puzzle impreciso, no delata el paisaje de la realidad.
Aquella mañana despertó con el cielo desteñido.
Su cielo, ese que él le había grabado a golpes la noche anterior.
Desde la cárcel de sus pestañas pudo ver el limitado mundo de la felicidad. El muro que custodiaba su libertad, se había vestido de fiesta.
Escrito con el color indeleble del miedo pudo leer “Perdóname”
La autopsia no reveló que le amaba.

jueves 28 de julio de 2011

Relato del jueves: "Vivir en las nubes"




Un día de éstos tendré que cambiar el espejo.
Desde hace un tiempo, cuando me miro, no me reconozco.
El pelo se me ha vuelto blanco y de aquel contorno perfecto, los rasgos exóticos, el perfil de mi sonrisa, no queda nada.
Mi hija dice que son los años (los míos, no los del espejo) y que eso no puede cambiarse.
El caso es que cada vez atino menos con el carmín rojo que se me fuga por las diminutas grietas de mis labios (se me han formado de tanto callar) y los ojos, han pasado del verde gatuno al pardo triste, sin lucecitas. Algo he ganado, si. Ahora puedo mirar de frente sin que ninguna frontera me disuada.
Se me ha quedado pequeño el azogue, reboso por las esquinas (es de mala educación llamarme gorda) pero curiosamente han crecido a la par mi sentido del humor y mi trasero.
Me miro los zapatos, me hicieron creer que mis pasos eran un puro trámite hacia el fracaso, pero no. He jubilado el tacón de aguja, ese que enmarcaba mi contoneo perverso, y me he pasado al bando humilde de las alpargatas de esparto. (Más cuento que Cenicienta) El caso es llegar…

Y hablando de llegar, llego tarde. La maquilladora, la estilista, el responsable de atrezzo. Hoy se ruedan exteriores. Hace frío aquí en las nubes. Las luces se quedan a mitad de camino de la mentira que nos cobija.
Nada es lo que parece. Mi nombre es Amadora y soy la señora de la limpieza.
La vida está trucada.
Definitivamente un día de estos tendré que cambiar el espejo.
¡¡Acción!!

miércoles 27 de julio de 2011

Vicio confesable



El cristal tamiza a veces la luz rara del atardecer y un distorsionado sol se mece en los restos de las botellas como si fuera un naufrago.
En las estanterías de su memoria se apilan con doloroso orden los amores fracasados.
Bebe para recordar.
No sabe que hacer con tanto silencio.

jueves 14 de julio de 2011

Relato de Jueves: "Un lugar en el mundo"




Siempre había sido muy organizada con sus cosas. Esta vez no atinaba a guardarse todos los sueños en aquel espacio tan pequeño.
La maleta hecha y la vida deshecha esperando, como las mareas, una luna propicia.
Tiene una caracola con un mar encerrado que le susurra al oído, ¡ven, ven, ven…!
No había noche lo suficientemente negra para ocultar sus pasos y trazó el viaje en el mapa imaginario de sus brazos.
Ese laberinto de dos calles, la de ida y la de vuelta, intransitables al mundo, confluyen en una promesa.
Será por eso que le dijo: Vente vacía, no arrastres tu equipaje, ni tu perfume, ni las fotos sepia de tu caja de latón, llega vestida de futuro que aquí tienes mi casa y mi mundo; tu lugar.

jueves 7 de julio de 2011

Relato de jueves "Queridas palabras 2"



(Un relato utilizando mis diez queridas palabras de la convocatoria anterior)


Tuvo miedo cuando su aliento talló el cristal del espejo. Su adiós segó el aire del patio y aprendió a morirse poco a poco, como la sombra de la aspidistra.
En el reloj de su espalda se pararon los días descontando las caricias, ahora sueña una cuna donde el deseo de los amantes germine…
Parió sola. La luna contada nueve veces, se recostó en los tejados, el solano trajo el rubor del trigo, estalló el llanto en una mirada violeta y le esperó el resto de su vida.
Nunca más volvieron los titiriteros al pueblo.

sábado 2 de julio de 2011

Relato de Jueves-sábado "Queridas palabras"



-Diez palabras sacadas del Diccionario Particular de Rosa Desastre-



Espejo: Pincelada de miel para sonrisas rotas.

Solano: Susurro del sur donde arden los veranos.

Caricia: Brújula que confunde la geografía de mi centro.

Silencio: Laberinto de yedra por donde trepa la duda.

Cuna: Abrazo sin coartada para dormir al amor.

Amante: Cábala incompleta. Uno, mas uno, todo.

Titiritero: Caja de música donde viven los corazones de madera.

Aspidistra: Grieta verde por donde respira la cal de mi patio.

Reloj: Cuchillo de tiempo que graba iniciales en la corteza de los días.

lunes 27 de junio de 2011




"Porque todo el mar no cabe en una caracola,
tanta mujer se derrama en estos versos.
Sirena de cualquier viento,
salina seca"

jueves 16 de junio de 2011

Este jueves, "palabras para una imagen"



Como un lienzo pintado, la mañana,
a pinceladas rotas se abre de par en par ocupando la ventana.
Entrecierro los ojos buscando un perfil entre los verdes,
un trazo de tu ausencia en la lejanía,
un azulado junco que sobreviva añorando los charcos.
¿Qué color tiene el dolor?
Cada amanecer es un borrón de luz derramado en la paleta.
El horizonte se desviste y se entrega.
Ven, llegarán enseguida los gorriones a pactar una tregua con la tormenta.


(Estare todo el fin de semana en un encuentro de poetas en Avila, pasare por vuestros blogs a partir del lunes)

jueves 9 de junio de 2011

Relato de jueves "Los Pies"



Había cosas que no tenían arreglo. Mis pies por ejemplo. Feos hasta doler.
Pensé exibirlos en un circo y para eso me entrené sometiéndolos a posturas grotescas. Escribía y pintaba con ellos, me contorsionaba hasta persignarme con el pie, cosa irreverente según mi madre, que me hizo desistir de mi sueño de artista.
Fui una adolescente guapa. De ese modo, quien me miraba a los ojos o un poco mas abajo, nunca llegaba al espectáculo de mis extremidades inferiores.
Me casé con un snob. Un partidazo.
Hace unos días me sorprendió con un regalo. En la caja decía “Garra Rufa” y el azar, caprichoso o inepto cambió las etiquetas en el momento mismo del embalaje.
Las crías de piraña no entendían de Ictioterapia y se limitaron a hacer lo que sabían.
Ahora tendré que donar mis zapatos a “Absurdos sin fronteras”

viernes 3 de junio de 2011




No, no, no es necesario, -decía la Mandamás-, no es necesario que tengan que participar todos los niños. Además Hilario, que está en su silla de ruedas, entorpecería la obra, el no entiende, no habla y constantemente grita y se le cae la baba, no será agradable ni lucido que ocupe un lugar en el escenario. Usted elija a los más listos, procure que los niños salgan guapos y que sus padres guarden un buen recuerdo de la fiesta de fin de curso…
Salí de aquel despacho como quien huye de la guarida de una alimaña. Vomité el desprecio sin palabras y no quise llorar. No es papel relevante para una profesora de teatro.
Los ratos de ensayo fueron un regalo. Perdí cuatro kilos y gane los besos más sinceros de aquellos niños que jugaban muy en serio a ser actores.
Hicimos nosotros mismos los decorados y los ropajes que conformarían las cuatro estaciones, la gente del pueblo, un narrador y un Rey.
Veintitres alumnos, todos guapos, todos listos, todos protagonistas ante unos padres orgullosos.
Hilario llevaba una corona de papel de plata, pero su entusiasmo era de oro. Limpió su baba con la manga del traje real y gritó de alegría viendo como le rodeaban sus súbditos.
Fue un éxito.
Afortunadamente, las alimañas no salen en las fotos.

martes 31 de mayo de 2011



Mi gato y tú os pareceis.
Sois libres, pero volveis a mi regazo cuando os faltan las caricias.
Cuando se va.... o te vas.... callo sin esperar el regreso.
Si me miran sus ojos glaucos, no se lo que piensa.
Cuando tú me miras, sé. De sobra sé.
Por eso muerdo el perfil de la luna si sonries
y alargo el deseo hasta la noche sin dueño.
Luego ahogo mi maullido en la almohada mientras él
se aleja sigiloso por los tejados.
¡Que manera de querer, la vuestra!

martes 24 de mayo de 2011

Relato de jueves: "Tres personajes en busca de una historia"



La herencia

El traje de Sebastian olía a alcanfor, las solapas raídas, los botones de la chaqueta desigualados, y en el bolsillo un pañuelo doblado en cuatro partes de aristas amarillas.
Cecilia, también había sacado de su armario las mejores galas, aquel vestido floreado que estrenó en su tornaboda y que hoy le estallaba en la cintura.
La ciudad los engulló a penas bajaron del tren. Las calles tan largas, la gente tan de prisa, las casas tan altas… allí les había citado el notario para entregarles una herencia.
Habían hecho cábalas y de las cábalas, preguntas y de las preguntas, dudas.
Se negó. Mil veces se negó y por no transgredir la norma, puso su huella dónde decía “firma conforme”.
Volvieron al pueblo con el camello.