jueves, 17 de abril de 2014

Segundo premio de relato breve "Turismo del Vino"

La organización del certamen, daba una frase de inicio. (la que está entrecomillada) Como podéis ver, la frase daba para sacar punta al humor, pero ya me conocéis...yo hago un drama de tó.








La mordaza

“Estaba deleitándome con un vino de Navarra cuando sonó el teléfono. Me pasó el inalámbrico y me dijo: es mi madre. Dice que ha encontrado una botella con un mensaje tuyo… “ 
El silencio se hizo denso, difícil de cortar con una simple palabra.
En tropel se me vinieron todas las imágenes de golpe, aquellas que creí olvidadas cuando aliándome con la madrugada y la soledad, escribí esas cosas que gangrenan dentro, vomité letras, arranqué las tiras de piel a mi secreto y me quedé desnuda sintiéndome  la mujer más desgraciada de la tierra.
Mi fachada feliz, guarda la humedad del llanto a solas y mientras él dormía, tantas y tantas veces, yo salía a respirar la noche, a respirar los sueños de los otros, respirar el amor que me fue negado, o mejor, que me fue vendido en frasco equivocado, etiqueta con letras doradas  que contenía el veneno de la mentira.
Sentada en la playa, encerrando el grito en el murmullo del agua y una vez vacía la botella  que me acompañaba en mis soliloquios, decidí abrirme al mar con renglones torpes, sangrar azul reconociéndome en las orillas.
Del bolsillo de mi chaqueta saqué una carta de despedida que dejé atada a una caracola, del otro bolsillo dos páginas amargas que introduje dentro del vidrio y taponé con rabia para arrojarlo a la deriva.
No tuve valor para quitarme la vida…pero la botella con el mensaje no tenía vuelta atrás.
Tres años han pasado, la marea devuelve mi grito poniéndolo a los pies de quien le llevó en su vientre.
Hoy sabe por fin de mi condena. Me usó sólo para perpetuar la especie, tierra fértil para callar las bocas que cuestionaban su hombría.
Nació un hijo de la rabia, por él sigo respirando,  perfecta razón  para mi mordaza.
Ahora, mi suegra y yo, tendremos que hablar de muchas cosas.




domingo, 13 de abril de 2014

Primer premio de micro relato "Capturar una imagen en cien palabras"


En la foto, el maestro, Diego Urdiales.




Palidece el albero

 Grita el silencio desde tus ojos, el miedo acuchilla el azogue.
No es justo derramarse en los relojes cuando  la sangre galopa por las venas como si fuera  látigo. 
El cielo se queda pequeño para guardar tu suerte.  No tiembla la lumbre de tu pulso,   suenan los clarines de tu querencia,   palidece el albero.

Son, las cinco de la tarde.

jueves, 10 de abril de 2014

Este jueves, un relato: ¡Que arte, "miarma"!





Un encuentro  en abril, el azahar abre la puerta.
Al otro lado, el arte, intangible, nos aguarda.
El rumor de la luz atraviesa el aire, el Giraldillo baila.
Pasan de puntillas  los versos y se enciende la palabra,
murmullo de abrazos, papel de agua,
voz de la tarde que susurra  al oído,
quejío  preso en la garganta,
Acorde escrito en el pentagrama de tus ojos,
candil de  la noche, sombra de zambras.
Pincel del sueño, rubor de plata
Guadalquivir moruno…la vida pasa.

 (Ya lo dijo la gitana que me ofreció el romero:  “ miarma, déjame que te diga la suerte”  Y la suerte tiene nombres:  Pepe, Cristina, Chelo, Encarni, Lucía,   Jose Miguel,  Susus, Carmen, Oscar, Mª José, Lupe, Leonor, Nieves,  Alfredo, Vivi, Rosa…Y de apellidos, JUEVEROS.)


martes, 1 de abril de 2014

ESTRELLA ( Palabra nº 14 propuesta por Sindel)




La estrella, ajada,  sale por la puerta trasera del teatro. 
Con la gamuza del desengaño, saca brillo a su voz.

Una vez perdida la pátina por el roce de los años,  apagada y fugaz,  recoge la luz  en los ojos del único espectador que tuvo el privilegio de asistir al último espectáculo de La Kanela.

domingo, 30 de marzo de 2014

La mordaza

Participo con este relato en la II edición del certamen relato breve turismo de vino.

La mordaza.

“Estaba deleitándome con un vino de Navarra cuando sonó el teléfono. Me pasó el inalámbrico y me dijo: es mi madre. Dice que ha encontrado una botella con un mensaje tuyo…”
El silencio se hizo denso, difícil de cortar con una simple palabra.
En tropel se me vinieron todas las imágenes de golpe, aquellas que creí olvidadas cuando aliándome con la madrugada y la soledad, escribí esas cosas que gangrenan dentro, vomité letras, arranqué las tiras de piel a mi secreto y me quedé desnuda sintiéndome la mujer más desgraciada de la tierra.
Mi fachada feliz, guarda la humedad del llanto a solas y mientras él dormía, tantas y tantas veces, yo salía a respirar la noche, a respirar los sueños de los otros, a respirar el amor que me fue negado, o  mejor, que me fue vendido  en frasco equivocado,  etiqueta con letras doradas que contenía el veneno de la mentira.
Sentada en la playa, encerrando el grito en el murmullo del agua y una vez vacía la botella que me acompañaba en mis soliloquios, decidí abrirme al mar con renglones torpes, sangrar azul reconociéndome en las orillas.
Del bolsillo de mi chaqueta saqué una carta de despedida que dejé atada a una caracola, del otro bolsillo dos páginas amargas que introduje dentro del vidrio y taponé con rabia para arrojarlo a la deriva.
No tuve valor para quitarme la vida…pero la botella con el mensaje no tenía vuelta atrás.
Tres años han pasado, la marea devuelve mi grito poniéndolo a los pies de quien le llevó en su vientre.
Hoy sabe por fin de mi condena. Me usó sólo para perpetuar la especie, tierra fértil para callar las bocas que cuestionaban su hombría.
Nació un hijo de la rabia, por él sigo respirando, perfecta razón para mi mordaza.
Ahora, mi suegra y yo, tendremos que hablar de muchas cosas.

jueves, 20 de marzo de 2014

Relato de jueves: "Los sonidos y el aroma de la primavera"



Nos citamos en la plaza de Santa Marta. 
Pocos conocen éste lugar, trocito de paz, escondido en el mismo centro de Sevilla dónde hasta el eco susurra para pasar desapercibido.
Suenan las campanas de la catedral anunciando el ángelus.
El silencio roto se queja en las piedras y leve, 
se desprende el azahar que le sobra a la primavera.
Desde las cocinas del Monasterio de la Encarnación  llega un ugüento para mis sentidos,  vino,  miel y canela que dan al pan duro nombre de dulce de cuaresma.
Fortaleza de cal habitada por  naranjos y ventanales cerrados al mundo, 
me guardan de otras miradas que no sea la tuya.
Te oigo respirar como respira el violín del artista callejero que sobrevive colgando las notas en el aire de la melancolía.
Entramos de puntillas, casi invitando al amor,  salimos inconclusos, dejando  una parcela de asombro en las esquinas  difuminadas por el humo de los puestos de incienso.
El sol huele  a piñonate y naranjas agrias y se refleja en las fuentes tiñendo el corazón del agua. 
Tú hueles a libertad y nos saciamos la sed mirándonos a los ojos.

Una gitana me dice la buenaventura, letanía  que encierra mi futuro inmediato…mala ventura la mía, tener que esconderte, amor, en el lenguaje de los gorriones.   

miércoles, 19 de marzo de 2014





Hace años descubrí este grupo desde el blog de Matt, (Lupe) entré tímidamente y me abrazaron de golpe todas las letras... fui creciendo a través de ellos, enlazando muchas más cosas que nuestros escritos.
Ahora los llamo AMIGOS y aspiro a  que  me consideren del mismo modo.
Alguien los bautizó "JUEVEROS"  y ser un "Juevero" es un privilegio que festejamos en un encuentro anual en cualquier punto de España. ( A los de América los llevamos en el corazón)
Esta vez los recibe la primavera de Sevilla... ¡casi ná!
Nieves, Mª José y Rosa desastre harán lo imposible para que sean felices.

viernes, 14 de marzo de 2014

Me fui de cañas el jueves... llego hoy.




Anuncio

Leyó en el cartel que anunciaba la taberna: "Esta es la puerta por dónde pasan las penas para exiliarse"
Y bebió sin conseguir lo anunciado.
Pidió una hoja de reclamaciones donde escribió: "Una borrachera es sólo la efímera frontera del olvido"


Remiendos



A trocitos
voy metiendo el sol
en el bolsillo.
Un agujero, (llámalo tristeza)
lo derrama.
Hay un reguero de luz
de tu casa a la mía.
Tendré que aprender
a remendarme la vida

un día de éstos.

domingo, 9 de marzo de 2014

Rien de rien...



Con las cortinas echadas no  sabe si es de noche o de día. No hay horarios. Esconde su frustración entre botellas vacías y vinilos de la Piaf.
Tan masticado se lo dieron todo en la vida, que no sabe quererse.
Muerde los fracasos, traga, digiere, se envenena, pero se niega a morir sola.
Por eso compra amigos caros y amores de un rato,  para que  habiten los huecos de su querencia.
Arrastra las alegrías como sonajas de cuna dónde duerme la niña que nunca fue.

“Non, rien de rien, non, je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal
Tout ca m'est bien ega…“Non, rien de rien…”

miércoles, 5 de marzo de 2014

Relato de jueves: "Mascotas"





Nunca creí que pronunciaría esas palabras. ¡O ella, o yo!
Con mucha parsimonia, Marcial, ponía azúcar en su taza de café negro. Me miró como si me fulminara, pero sin descolocar la sonrisa me dijo:
Tu misma…
Hice la maleta, di un portazo y no miré atrás… Se quedó con ella.
Poco a poco fue ganando terreno,  a mí y a mis orquídeas, a mi perfume, a mi guitarra, a mis poemas, a mis abrazos, a mis silencios…
En la parte más soleada del salón, allí dónde al principio nos acurrucábamos para hacer el amor, se enrosca hoy  la pitón albina.

Ratones enjaulados para la reina fría. Yo soy demasiado normal, prefiero las fresas con nata.




sábado, 1 de marzo de 2014

Naufragio





En las manos del niño está el barco de papel,  
encallado en el hueco  de su torpeza.
Borrado el horizonte  del agua de los charcos,
los sueños  naufragan  en la orilla.
Habrá que echar a suerte los vientos,
y dejar que el destino bogue
por el doblez  preciso del origami.


jueves, 27 de febrero de 2014

Este jueves, relato: "El tren"




Caminó igual que otras veces hasta agotarse, huyendo de su felicidad de fachada.
Llegó a la estación, pidió un billete a algún sitio donde poder exiliar la angustia.
Un cartel de neón anunciaba horarios de salida y llegada de los trenes.
La envolvía el sonido metálico de la voz anunciando destinos e inconscientemente viajaba de un lado a otro desde el humo de su cigarro.
Efímero muro ese humo que detiene el viaje de sus pensamientos.
Otra vez el miedo. Y otra vez, agachando el alma y la cabeza, volvería a casa.
Otra vez mordería la rabia y haría del silencio un vestido de fiesta.
Otra vez ensayaría la sonrisa y la caricia.
Otra vez la mentira le desgarraría las paredes de la razón, dejando a la intemperie la realidad .
Otra vez, otra vez, otra vez...
-Arrugas de papel alisan el horizonte de las vías muertas-


miércoles, 26 de febrero de 2014

52 semanas, 52 palabras. Semana 9 -DUDA-




Dudo, 
dudo si quererte un minuto más,
arlequín del desencanto,
que se me  agota el alba,
que me amordaza el llanto.
Dudo si gritar ahora o mañana
la verdad que me derrumba,
o enterrar tu careta  bajo los escombros,
construir una Babel  con tus mentiras
y encerrar mi alegría  a cal y canto.
Dudo,
dudo  si perdonar  un minuto  menos.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Este jueves, relato: "Vida insípida"



El sol arriba del todo  derritiendo los terrones rojizos, dejando en la frente caminitos de sudor que bajan silenciosos a morir en el pañuelo de yerba que lleva al cuello.  
Atadas a la cintura las cintas de su talega dónde se guarda el frugal almuerzo: queso, una hogaza y unas uvas.
-Ocho-… Y habla sólo.
“Mañana  me vestiré de limpio para ir al mercado, -catorce- la tienda del Marcial tiene los mejores paños para recomponer la pelliza, -veintiséis-  y con lo que me quede compraré carburo para la lámpara y un ovillo de cáñamo para aparejar los soplillos,  -treinta y nueve- y a la vuelta un vino fresco en la taberna de la Luisa, esa morena casquivana que ensarta amores como cuentas de rosario, -cincuenta-
A mi padre se lo va a llevar la tos un día de éstos, callado y olvidadizo  ya no recuerda mi santo y seña, -sesenta y dos-… a penas que pueda lo llevo al curandero  para que le cuelgue las sanguijuelas y le alivie los males,  -setenta-
Cerro arriba,  cerro abajo, los chopos, los pinares, la vereda del tuerto, el pozo ciego,  -setenta y nueve-  antes de que descargue esta tormenta de verano que despunta entre la calima, hay que llegar a la cañada.  Media legua y tendré la comida en los zancajos.  -Ochenta y tres-…
Vamos “Canelo”, por hoy está contado y encerrado  el rebaño,  no alborotes, no ladres tan fuerte que me arden las sienes de puro agotamiento.”
El pastor talla con su navaja un día de menos en los travesaños de la cancela.
Las ovejas ya duermen.




jueves, 13 de febrero de 2014

Este es un jueves para el AMOR



"Esa clase de amor que se vive sólo por un día, unas horas, unos instantes... amor callado, amor prohibido"



-Claustro de arena-


Me estoy mirando en ti. Sí, en ti.
En tu espalda deshabitada de mis besos.
No, no te gires...
Ahora que no me ves,
dudo en el precipicio de tu calma
si descenderte de nuevo.
Sin coartada  me entrego,
no importa si me juzgas y condenas mas tarde
por ocupar con mi vida tu vida.
Un latido urgente,
un crujido de tu corazón en mudanza,
me alerta de que te rompes
inundando cada grieta de mi claustro de arena.
Mi cuerpo como aljibe rebosa
y te guardo para mi sed venidera.
Mercaderes son mis manos a tus deseos.
Piden o roban sin pedir,
trueque de placer por placer sin dueño.
En tierra de nadie nos inventamos,
nos modelamos,
nos entregamos sabiendo que la soledad
vive al otro lado del susurro.
Sin promesas.
No, no te gires...
Deja que sea tu espalda la frontera de estos ojos,
de este destierro pactado antes de amarnos.
Que sea mi risa tu equipaje,
que sean tus caricias mis alas.
Por hoy, solo por hoy tengo derecho al llanto.
Tu piel y mi piel ensayan torpemente la renuncia.
Desnudos no hay donde esconder los sueños.
Te sabré y me sabrás sin límites
en las horas de esta eternidad inevitable.
Y mañana...
volveremos a ser los que no somos,
con la duda infinita de no saber que seríamos
sin habernos tenido hoy.


lunes, 10 de febrero de 2014

Estruendo de vuelo



Pájaros torpes cruzan el invierno hasta otros brazos,
nidos trenzados de palabras acurrucan el canto,
ensayan  caricias  con la complicidad del viento,
gritan la urgencia de saberse libres
ajenos al tumulto de los trigales,
pactando una tregua en la molienda.
Quizás la lluvia apague el sueño
de la zarza que arde en mis pupilas,
y me despierten los últimos trinos de tu risa
antes que me cosan el entendimiento

con el hilo invisible del  olvido. 

jueves, 6 de febrero de 2014

Este jueves, una visita a la prisión





Me he cambiado de ropa tres veces. Demasiado elegante, demasiado desaliñada, demasiado poco, demasiado mucho, demasiado de nada…
El espejo se oscurece a medida que se acerca la hora de visita. Ya he ensayado la sonrisa e intuyo la suya igual de falsa. No, no hay lugar  para la alegría.
Hay un murmullo ininteligible que suena a través de los altavoces y un trasiego en las estancias interiores.
Un largo corredor aloja a la plebe. Huele a humanidad.
No usamos el interfono para comunicarnos,  una mirada fue suficiente  para leernos todos los renglones de la piel y del alma.
Nos separa un cristal. Nos separa un mundo. Nos separan las preguntas sin respuesta.
Me di la vuelta antes de que viera mis lágrimas.

Tengo mil días para esperarle. Y el resto de la vida para perdonar su error.

martes, 28 de enero de 2014

Palabra 5 de 52. Hoy: FELICIDAD



La felicidad empieza en ti.
Hoy.
Ahora.

Pero recuerda: “no es más feliz quien más tiene, si no  quien menos necesita”

jueves, 23 de enero de 2014

A mi relato de jueves invito a...

  

Ahora desde esta esquina del patio, con tus patas ancladas a la tierra, tu mirada fija al poniente y a la enredadera, tu pelaje de cemento que no alborota la brisa… ahora, cuando lleguen los niños, porque es hora de visita, a esta casa donde vivió Juan Ramón, se llenaran de colores los arriates, de risas, de preguntas, porque los niños, Platero, no saben la diferencia entre la realidad y la fantasía y querrán acariciar al burrito pequeño y peludo, como de algodón y buscarán por el suelo los azabaches de tus ojos sin encontrarlos y preguntarán al maestro el porqué de tu quietud, de tu frialdad de estatua.
Ahora que pueden leerse los versos del poeta escritos en la cal de las paredes, en los renglones amarillos de sus primeras notas, antes de que trotases por su mente y te diera vida con el barro dúctil de su palabra, antes de que tuvieras nombre, Platero, ya te añoraban las calles, los campos, el cielo de Moguer.
Ahora que atesoro el instante de tenerte  solo para mí, me dejas recostar a la sombra de  tu panza y describo en mi cuaderno como pasó la vida por los cimientos y tú sigues estando  vivo aún en la piedra.
Recorro las estancias  antes de que la luz, como pintada a zarpazos, deje en los tejados versos violeta. Huele a mastranto que crece junto a la pileta del agua donde gotea  la verde alegría de tu presencia.
La algarabía de las chicharras escondidas en los olivos, el eco del arroyo y las esquilas de los rebaños se saben ocupas de tus alforjas, Platero.
Y detrás de la cancela que da a la calle, se abre el campo con sus páginas escritas de ti con la tinta indeleble de  la ternura.


Desde el patio de la casa natal de Juan Ramón Jimenez en Moguer
Platero y yo.

lunes, 20 de enero de 2014

52 semanas, 52 palabras: "MENTIRA"



Mentira: Dícese de la lengua afilada  que corta de raíz la confianza.
Mentira: Dícese del veneno que mata cualquier sentimiento.
Mentira: Alimaña carroñera  que habita en el diccionario de los cobardes.
Mentira Piadosa: Sucedáneo barato  con el  que se aliña  la verdad.

(diccionario particular de Rosa desastre)

jueves, 16 de enero de 2014

Jueves de relato

Para este jueves, Auxi, nos da a elegir un número del uno al treinta y cinco...  cada número contiene el fragmento de un libro. Yo elijo el 29 y me corresponde "Cartas de la Tierra" de Mark Twain.
Ahora tengo que inspirarme, se me exige total libertad creativa.



El día del reparto

       “Nos hallábamos sentados en derredor del creador por saber del  reparto para la obra de la Madre Naturaleza.
La voz grave señalaba cual dedo inhiesto la suerte de cada uno sin opción de cambio o queja alguna: 
Tú, la higuera, tú, roble, estos y aquellos  álamos, vosotros encinas, aquel ciprés, acacia ésta, naranjos tres, y tres veces tres, olivos... Así hasta que la esfera amarilla recorrió de parte a parte lo azul... A mí, no me había  señalado aún.
Quedábamos dos y dos especies.
Me temía lo peor.
Agité mis brazos como en un grito irremediable  ¡Quiero ser palmera!
El sauce... se conformó.
Y Dios, me arrojó del paraíso por atreverme a  sentirme viva.”


miércoles, 15 de enero de 2014

52 semanas...52 palabras: "FUTURO"





"Mi abuelo y yo nos sentábamos al sol, él, rumiando palabras con las que alimentar mi inocencia, yo a su sombra, escondiéndome del futuro.

Me aterraba pensar que un día cualquiera, dejaría de ser niño y el futuro me arrebataría la pelliza de su sabiduría y me quedaría desnudo de razones." 

lunes, 13 de enero de 2014

Imaginar...lunes de caricias




Hoy que aprendí la textura de tu piel,
no quiero que amanezca.
Me quedaré ensartando caricias en la rueca del sueño. 

miércoles, 8 de enero de 2014

Este jueves relato: Un regalo inspirador

Gaby nos propone crear, partiendo de la imagen que nos ha sido asignada al azar y que fue elegida por otro de los "jueveros".
La imagen que me correspondió fue ésta. ¿Es un ciprés?




Ciprés

Punta de lanza o arpegio que atraviesa las nubes,
herida o adagio que ascienden en la huida
dejando atrás lo cotidiano:
El aire para saberse vivo,
o el gris que lo entierra en el lienzo.
La ausencia de certezas nos hace vulnerables,
el no saber desde qué lado de la batalla  se lucha,
si desde la quietud del trazo
o desde la efímera raíz que nos ata a la tierra.
Así, desde esta orilla nos vemos el árbol y yo,
vacilantes, desubicados, huérfanos.


martes, 7 de enero de 2014

Propuesta de Sindel: 52 semanas, 52 palabras. "CIELO"




A veces me dejo envolver por  ese cielo,
como el que está necesitado de un abrazo.
Me deshago en los atardeceres malva
para llorarte desde los cardos,
para dolerme de tu ausencia,

por si la noche decide apagar de repente la memoria.

lunes, 30 de diciembre de 2013






Otra Navidad que pasa.
Serrín en los caminitos, nieve en las alas de los ángeles, nombres que se ahogan al fondo de las copas, propósitos para el nuevo año escritos con tinta roja, letras apresuradas  pidiendo lo imposible, rituales de no sé qué extraña magia que jamás surtieron efecto en  mi mundo pequeño.
Aun así, encenderé de nuevo las velas, volveré a rociar sal en las rendijas de las ventanas, quemaré lo malo en cuencos de plata, tomaré las uvas con los ojos cerrados, pondré laurel en los bolsillos y encenderé bengalas de colores en mi balcón.
Beberé más de lo acostumbrado, cantaré sin costumbre y pasa lo que pasa, se confunden las lágrimas en la frontera de la alegría.
Estaré alegre, sí, me pondré mis mejores galas, me maquillaré con cuidado de no sumar surcos a mi eral, la sonrisa me saldrá sola (debe ser un defecto de fábrica), tacón de aguja, labios rojos y un cambio de peinado para despistar al enemigo.
¡Voilâ!  Quién lo diría, soy un año más vieja.
¡Feliz Año  Nuevo!


jueves, 26 de diciembre de 2013

Último jueves del año... Cuento de Navidad



Se queman los troncos de olivo, se abrazan aceptando lo inevitable,
se desvanecen sus corazones de madera escribiendo con humo los últimos  versos. 
Lleno mi copa una vez más y te recuerdo una vez menos.
Se desnuda el año entre campanas y luces de colores, se rompen las serpentinas que atan los sueños y los peces del invierno se ahogan en el brindis…
¿Y mañana qué?
Un empacho de buenos propósitos, una noche sin dormir, la resaca de lo previsible, el champán barato, el olvido caro, y en un descuido de la cordura  dejarse querer por el extraño que ocupa el otro lado de la cama.
Apago la luz o cierro los ojos, la jaula de las fieras abierta, (así llamo yo a los recuerdos) viaje iniciatico  desde la mecedora a las cenizas  mientras en la calle suenan los últimos villancicos. 
Los niños escriben  en la escarcha de los cristales, los años escriben en mi sien con una plata indeleble, historias de Navidad con sabor a matalahúga, a canela, a ajonjolí, a aguardiente  seco para matar añoranzas, a chocolate  y dulces de miel…
¿Feliz el año nuevo? 

El olor de la alhucema debe ser alucinógeno porque veo el futuro y me veo feliz. 

martes, 17 de diciembre de 2013

Feliz Navidad



Este es mi árbol.
¿Humilde? ¿Pobre? ¿Austero? ¿Triste?
No te engañes, es sólo una ilusión óptica. Mira, sigue leyendo:
Adorné el árbol con todas las cosas que la vida me dio en éste año que agoniza.
Arriba del todo, una estrella, invisible, pero  que llena de luz todos los rincones. Es mi madre que se fue en primavera.
Más abajo, dos campanillas, son los bebés que nacieron en mayo para poner música a los silencios, mi nieto Álvaro y mi sobrino Gastón que junto a los otros cuatro (Alonso, Nico, Miguel, Naim) son la felicidad misma.
Cuelgan cintas doradas con las que se ata el cariño sincero, mi familia, mis amigos de la infancia, mi maestra, mis vecinos del pueblo…
Lazos de colores de toda la gente  que conocí en estos 375 días, que se asomaron a mi vida por un instante, unas horas, unos días…
Hojas de plata  llenas de  versos escritos con tinta de todos los lugares: Chile, Uruguay, Argentina, Bélgica, Francia, Marruecos, Italia, España de norte a sur, de éste a oeste…
Bolas de charol azul  dónde ruge el mar, rojas dónde estallan los sentimientos. Guirnaldas  blancas haciendo  guiños con la intermitencia de quien no quiere cerrar las ventanas a lo imprevisto.
Lo más valioso que tengo  lo dejo al pié, es un corazón de serrín, el mío.
En él, los caminos se trazan o se borran sin hacer ruido, ven para quedarte, o pasa de puntillas, llega para darme amor, llévate lo que necesites,  señálame con tus alegrías, tíñeme con tus tristezas, borra o bifurca las veredas,  disuélveme cuando te dañe,  trázame el perfil de los sueños, alísame las dudas, transítame, en fín, a cualquier hora, que mi corazón no tiene puertas…
Ahora vuelve a mirar mi árbol.  ¿Te gusta?
Ya ves…Nada es lo que parece.
Feliz Navidad.


jueves, 12 de diciembre de 2013

¿Que quiero ser de mayor? (Confesión para el jueves)



-Ejercicio de futuro-


Porque quiero ser tan mujer como ahora, dentro de treinta años, sin que me agobien mas arrugas que las del alma.   
 Coleccionar zapatos  para llegar a la altura de muchos y bajar descalza a los suburbios de otros sin que me tiemble la sonrisa.
No quiero perder la capacidad de razonar, y si, de vez en cuando, perderme en  las razones de alguien.
Quiero contar los días sin prisa desde una ventana que de al mar, 
despertar acurrucada a la vida, acompasando el corazón a ritmo de “dos”.
Quiero estrenar  caricias cada día y que me digan cada noche… aun te quiero “desastre”.
Necesito horas infinitas para leer lo que aún no he leído  y aprender muchas cosas que mermen mi ignorancia.
A ratos, quiero mancharme las manos de nada, llorar si lo necesito,  mirar a los ojos sin miedo y escribir poemas de amor sin justificar destinatarios.
Quiero ejercer de amante, ser artesana  de historias, inventar mundos,  jugar con barcos de papel, bordar lunas y soles en las sábanas de  cuna, pintar crepúsculos y amaneceres en el lienzo  de su espalda.
Quiero ser tan rica como ahora, tener lo justo para valorar lo que la vida me ofrece.  
Dar sin pedir, recibir y entregarme sin exigencias.
Quiero perderme,  aunque sea por los cuatro pasos que separen mi piel de otra piel.
Quiero… no esperar, como hoy, un milagro.







miércoles, 11 de diciembre de 2013

Adelanto juevero: ¿que quiero ser de mayor?




Soy... la pera




Ya sé que no van a entenderme.
Soy... la pera.
Todos los espejos me devuelven al verde
ignorando las punzadas  de mi piel.
Marrones heridas delatan mi límite suicida
al borde del frutero.
Cargo con la vulgaridad de mi especie.
Nadie me ha preguntado lo que quiero ser de mayor...
Una pera  no puede rebelarse.