lunes, 16 de julio de 2012

...Si amanece




Cuídate del cancerbero que custodia la tarde,
alerta a los jazmines que el sol muere a dentelladas,
descálzate en la noche y desnuda tu sombra
que mientras la hoz y el trigo se abrazan,
arderán los rastrojos del sueño.
Un hilo de voz cose las ventanas con susurros
y la luz, delgada cicatriz, atraviesa la almohada,
separándonos.
El hambre aúlla al pan y a la ceniza,
el tiempo huye por los ojos de la lluvia
vacío, como los esteros del deseo.
Yo me quedo en la piel de la que fui ayer,
tan tuya…
Si amanece, cuídate amor, del amor que te tengo.

4 comentarios:

San dijo...

Por lo que pueda pasar, cuidate, que el amor es peligroso, sobre todo al llegar el alba.
Ay! Rosa.
Besos.

Juji dijo...

¡Carai, Rosa! que belleza. Con el calor que hace y has conseguido ponerme los pelos de punta. ¡uf! :)
Un besazo.

Manuel dijo...

El amanecer y atardecer, las transiciones siempre son ensoñadoras.
Un beso

CAS dijo...

El amor del que hay que cuidarse y de la obsesión que provoca. Tus palabras definen con un surrealismo mágico, la enfermedad, la patología, la dura emoción que nubla la razón...

No se puede decir mejor.

besos