jueves, 23 de febrero de 2017

Relato de jueves: Historia de una escalera



Ya son casi las cinco. A esta hora, el  sol pasa justo por el primer escalón y se queda durante unos minutos calentando mi cuerpo quieto.
Cierro los ojos y duermo todos los sueños juntos mientras la sombra al otro extremo de la escalera juega a ser centinela.
La vecina del segundo me trae galletas de jengibre para la merienda, don Tomás, del primero C, pone su gramola a todo volumen y la Traviata baja para bailar conmigo ignorando la crueldad de mis piernas inertes.
Observo el trajín de los chiquillos jugando al escondite. saltando de dos en tres los escalones.
Hasta aquí llega la algarabía de los pájaros enjaulados en la azotea,
El perro del quinto me lame las tristezas cada tarde desde aquel día en que jugué a ser Dios y paré mi reloj culpando al precipicio.
Cuando anochece,  desde mi silla de ruedas cuento los escalones que me separan de mi misma.


18 comentarios:

Tracy dijo...

Maravilloso, de verdad, maravilloso.

San dijo...

Rosa por dios, que se me encoje el alma,pero que maravilla. "ja mia que arte"
Besos.

Ester dijo...

Un punto de vista diferente para una misma propuesta, he subido y bajado unas cuantas escaleras, pero la tuya es original, real (puede serlo) y está muy bien contada. Abrazos

Sindel Avefénix dijo...

Se me encoge el corazón al leerte, pero qué buen relato! Emociones de todo tipo al mismo tiempo. Un abrazo.

vivian dijo...

...que me separa de mí misma. Cuánto contienen esas palabras y cuánto has dicho...
Un punto de vista el de ambas, que emociona y sensibiliza.
un fuerte abrazo, Rosa

Montserrat Sala dijo...

Un texto brillante pero no exento de una tristeza y soledad inmensos. Un enorme placer pasar a leerte. Las escalaras son el escollo principal que puedan encontrarse las personas que han de menester la silla de ruedas.
REcibe un beso y un abrazo

Juan L. Trujillo dijo...

Literatura pura y dura. Y un dominio perfecto de las palabras, para enmarcar un bello relato.
Enhorabuena.
Besos.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Puede ser arduo encontrarse con uno mismo.
Un abrazo

Carmen Andújar dijo...

Muy triste querer ser el que uno fue alguna vez, y ver pasar la vida por encima tuyo.
Un abrazo.

Cristina Piñar dijo...

Precioso, Rosa, aunque triste a la vez. Me ha gustado mucho. Besos

Matices dijo...

... y la vida sigue a la mañana siguiente. Me ha encantado Rosa
Un beso!!

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Talentosa manera de narrar una tragedia:dejando entrever los pormenores paso a paso, escalón por escalón. Un fuerte abrazo

Pepe dijo...

Tristeza e impotencia ante esa desgracia que le limita drásticamente el movimiento mientras los sueños siguen intactos.
Un abrazo.

Ame dijo...

Suele ser duro encontrarse con uno mismo, un relato triste
Un beso

ReltiH dijo...

EXCELENTÍSIMA GESTA!!
ABRAZOS

Charo dijo...

Ay! Esta historia encoge el corazón, qué triste pero qué bien la has contado Rosa, transmitiendo el sentimiento como tú sabes.
Muchas gracias por participar!
Un beso

Diva de noche dijo...

Suerte que no esta sola...peor hubiera sido sufrir ese terrible destino sin tener tanta gente bonita a su alrededor que le hace compañía..La verdad, no se como podría afrontar una situación asi, pero espero poder contar con gente que haga mejor mis días..besoss

miralunas dijo...

ay, mierda! se me ha helado la sangre, Rosa.
qué perfecta descripción de la tristeza!
chapó!