jueves, 14 de diciembre de 2017

Este jueves, relato



La jaula vacía

"Ayer fue miércoles toda la mañana. Por la tarde cambió: se puso casi lunes…"
Siguen las golondrinas volando bajo, rasgando el horizonte con el gris, esa herida ceniza que acecha.
Yo estoy comiendo naranjas como si no pasara nada, mientras en la jaula, sigue la puerta abierta por si acaso regresa la cordura.
No tiene arreglo, -les he oído decir- y me dejan hacer barcos de papel con aquellas cartas de amor sin destinatario.
Se está acabando el casi lunes, me gustan los casilunes cuando todo viene de vuelta, cuando ya nadie pone ganas a vivir y me invitan a formar parte del cortejo porque llorar cuesta caro.
Hoy es jueves, estoy segura y esa certeza me aterra.
Un día cualquiera, podría ser domingo si tu quisieras. Yo me dejaría pintar una alegría inconstante y te dejaría anidar en el pretil de mi cabeza.
No sé qué hacer con este eterno olor a mandarina en mi memoria…
¡Qué tristeza de jaula vacía, qué tristeza!


16 comentarios:

Sylvia dijo...

Me encanta la imagen de la jaula abierta, eso es un miércoles casi lunes...
Bss

Fabián Madrid dijo...

Muestras la tristeza, pero yo debajo veo alegría.
Beso alegre.

Campirela_ dijo...

Felicitaciones por la imagen , hace que pensar y luego tus letras nos lo confirman .
Un abrazo y feliz casi viernes.

Matices dijo...

Qué imagen la de la jaula pero la supera ese olor a mandarinas que da esperanza a esta trampa incierta de los días...

Un beso!!

Maria Liberona dijo...

FELICITACIONES !!! UN EXCELENTE RELATO QUE ME HA ENCANTADO Y QUE ME A SORPRENDIDO GRATAMENTE, REALMENTE MARAVILLOSO Y EXCELENTE ESCRITO

Ester dijo...

Un poso de tristeza sobre esa aceptación del olor a mandarina cuando está comiendo naranjas. Este relato es distinto de todos los que he ido leyendo, ni mejor ni peor. Magnifico. Un abrazo

Tracy dijo...

Sí, que tristeza de jaula vacía y esa tristeza nunca se olvida.
Un beso.

Montserrat Sala dijo...

Hola amiga: un texto sublime que me supera por los cuatro costados. Omito añadidr nada

máss no vaya ser que estropee su mensaje. Besos abundantes, y larga vida a tu

inspiración.

Juan L. Trujillo dijo...

Lo he leído y me ha impresionado. Tanto que volveré a leerlo muchas veces, para poder entender otros latidos, otras sensaciones, otros frutales olores y hasta es posible que la cordura regrese y sobean todas las jaulas.
Enhorabuena y besos.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Una cordura o locura (depende cómo se mire) que raya la tristeza y eso es lo malo, que los recuerdos o la realidad no provoquen alegría. Precioso texto.
Un fuerte abrazo

Carmen Andújar dijo...

Rosa, tu poesía vibra, palabra a palabra vas hilvanando esas frases llenas de contenido que te salen de muy adentro.
Un abrazo

San dijo...

Esa jaula hoy esta abierna, no se si eso es bueno o no, pero esta abierta.
Besos mi querida Rosa, ("jamia" que me dejas sin palabras)
gracias por acompañarme.

El escritorio de Jandrés dijo...

Las golondrinas siempre vuelven... y si anidan en el pretil un domingo, Guauuuu, sienta mejor. No te preocupes deja la jaula abierta... siempre, que entre el olor de la mandarina. Me encantó. Un abrazo.

Pepe dijo...

Tal vez si las cartas de amor tuvieran destinatario y recibieran respuesta, la jaula dejaría de estar vacía, aunque permaneciera con las puertas abiertas, tal vez no volviera la cordura, pero la locura sería la de un corazón enamorado y correspondido en ese amor y esa locura es, sencillamente, divina.
Un fuerte abrazo, Rosa.

Juan Carlos Celorio dijo...

La cordura, libre, voló y las esperanzas revolotean, entre el ambiente de mandarina, de momento fuera del alcance.
Besos, Rosa, me ha gustado.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Pasó a desearte lo mejor para esa cirugía que, leí por ahí, deberías hacerte en estos días. Te mando un fuerte fuerte abrazo con mis mejores deseos de pronta recuperación. Beso grande