sábado, 6 de febrero de 2010

Sabados literarios "Una segunda oportunidad"



La novia



Una última ojeada… algo prestado, algo azul y la ilusión asomándose exagerada a los ojos.
Voy a casarme por segunda vez.
Llevo prestada la sonrisa, y de azul, este trozo de cielo que se me cuela indiferente por la ventana.
La ilusión es eso que me transforma en “la novia” con esa etiqueta de azahares caducados, la que destierra de mi carnet de identidad la juventud imprevista.
Llevo un vestido blanco almidonado de respuestas, mi velo de tul es como una cárcel diminuta que me esconde de las preguntas.
Yo, siempre tarde a todas las cosas importantes de mi vida.
Siempre fui el segundo renglón de cualquier historia, la última del silencio, la ninguna.
Yo, dicen, que soy feliz.
Todo está listo. La luz no me reconoce desde el crisol de tus ojos, una vez más, ni me has mirado.
Aquel cura amigo tuyo se ha ofrecido voluntario para la ceremonia. Nos va a bendecir. Va a bendecir veinticinco años de indiferencia, pero claro, él no lo sabe.
Que guapos están los niños. Llevan días aprendiéndose de memoria el evangelio de San Lucas, aquel que habla del amor… Por hoy se van a olvidar de las noches que pasaron ocultos mientras tus gritos nos amedrentaban.
Los amigos, los vecinos, la familia de los domingos… todos callarán.
Me digo que estoy guapa por fuera, y que te quiero, y que me quieres… Y ni siquiera lo aprueba el espejo.

19 comentarios:

El Éxodo dijo...

Terrible.

Un beso.

Tèsalo dijo...

Se me ha ocurrido preguntarle a tu personaje, si realmente tiene algùn motivo de casarse.
Por què no haberse escapado ..

Citar el Evangelio, me ha provocado genuino desaliento.

Muy buena historia.

Tésalo

alfredo dijo...

Demasiado cotidiano, (la situación, que no el relato que es extraordinario) Ya me cuesta entender la primera boda, que no entiendo esas de plata, oro o platino.

Abrazos

Quien Sabe... dijo...

Es triste que ella este allí con todos esos sentimientos y aun piense que le quiere después de tanta indiferencia... ¿Por qué no sale corriendo de la iglesia y se marcha libre y sin miedos?...

mar dijo...

Que triste Rosa.
Ojalá se diera ella una segunda oportunidad a sí misma y le dejara plantado en el altar, seguro que entonces sus hijos si lucirían realmente orgullosos de su madre y de su valentía.
Un beso de Mar

Balamgo dijo...

El relato es bueno.
Pero nunca he entendido el por qué no reacciona la gente en situaciones que son anómalas?
Pero debe ser que de todo hay en la viña del señor.
Saludos cariñosos.

tag dijo...

!Que triste, Rosa!

Esa segunda oportunidad en realidad es la continuación de la primera, y por lo que leo, sin ningun deseo, ni amor ni ilusión.
Entonces ¿que hace esa mujer? ¿porqué se deja llevar sin remedio?
Habran tantas así, ¿verdad? que mi pregunta no creo que tenga respuesta.

Un besito

José Ignacio dijo...

Me gusta tu enfoque a partir de unas bodas de plata.
Un saludo

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Rosa, pues noooo, que salga a toda carrera, adiós vida de farsas, a tomarme, de verdad, la 2ª oportunidad. ¿Podría ser? Dificil desatar tanta vida atada y requeteatada !25 años! y pastel de segundas bodas, para más mofa. El valor es cosa complicada, novelesca, heróica, cansa, agota, no se tiene, así cotidiana, ayyy.
Bsito.

Ardilla Roja dijo...

Brutal.

El corazón tiene razones que el corazón no entiende. Soy yo y hago una hoguera con los azahares secos, el tul y el novio. Bueno, igual espero fríamente el momento de decir: no quiero o ahí te quedas.

Rosa Desastre, el apellido no te pega nada. Tus escritos son estupendos.

Que tengas un buen fin de semana. Un abrazo.

pd- Y si, ocurrió que me dormí al volante y al salir de la carretera embestí varios árboles. Es mi segundo cumpleaños :)

Teresa Cameselle. dijo...

No siempre las segundas oportunidades son para bien, por lo que parece.
Un gran relato.

CAS dijo...

Que creo que siempre me repito en el comentario, pero es que no hay nada que escribas que no me provoque respeto y admiración.
Una vez, una situación relatada en forma breve y magistral, que me ha dejado con ganas de salir corriendo: POR QUE NO LO HACE ESA MUJER?
Respuestas? muchas, ya sabemos, pero si no corre, no habrá de verdad una segundad oportunidad...

maria jose moreno dijo...

Duro tu relato y a la vez cierto como la vida misma. Siempre que me he enterado de gente que celebra una segunda boda (bodas de plata) me pregunto lo mismo. ¿De verdad se siguen queriendo? Imagino que habrá de todo, ¡pero es tan dificil mantener el amor!.
Precioso relato. Gracias por acompañarme en este viaje.
Un besito

gustavo dijo...

r0sa la del desastre
sabes, r0sa, en este cas0, es0 de la del desastre n0 hace h0n0r a esta j0ya que me he leid0
¡ni much0 men0s!
c0ndensad0
precis0
adjetiv0s en su siti0
precis0 y al gran0
precis0 y preci0s0
medi0 besaz0

Carmen Andújar dijo...

Bueno, a veces el matrimónio se convierte en pura costumbre, y se acaban haciendo las cosas de cara a los demás. Es lo peor que pueda pasar.
Un abrazo

rosa_desastre dijo...

Muchas gracias a todos por venir a mi "casa" y dejar vuestros comentarios. Eso me ayuda y me anima a seguir escribiendo, vestir mi imaginación con las mejores letras para gustaros.
Un abrazo de sol de sur.

Rosa Maria Garcia Barja

dafne dijo...

Que pena produce,leer esa invitación a bodas de plata.Que pena,porque seguramente es real.

Besos

Neogeminis dijo...

Interesante giro le has dado a la convocatoria de este último sábado!... triste historia magníficamente pincelada.
Un abrazo!

Artal de Luna dijo...

Supongo que es una segunda boda tipo las de "plata"... 25 años para nada y es verdad todo pasa y nada queda... tan sólo el dolor de recordar lo que ya es inevitable.