miércoles, 7 de julio de 2010

"C’est moi mon amour" Este jueves un relato




A pocos kilómetros de Paris, un pequeño hotel, un pequeño bar, una cena para dos...
El camarero sonrió al comprobar mi raro acento al pronunciar las cuatro palabras aprendidas en francés para no desentonar.
Entendió mejor mi sonrisa que mi petición, pero amablemente me llevó junto a la cabina de teléfono.
Me temblaban las manos mientras buscaba la agenda en mi bolso revuelto.
Deposite las monedas con el mismo miedo y la misma ilusión de quien las arroja al pozo de los deseos esperando con ansiedad que se cumplan.
Dos tonos... tres, cinco... Cerré los ojos al oír su voz y dije: “C’est moi mon amour” y colgué.
El teléfono sonó y sonó durante diez interminables minutos sin que nadie lo cogiera. Sabía que eras tú. Sonaba tu propuesta en mis oídos y la respuesta se escapaba con mis lágrimas en silencio.
Llovía...
Cuantas canciones hablan de la belleza de la lluvia en Paris, del color de Paris, de la música de Paris, del sabor de Paris... Ninguna canción sabe de la soledad en Paris cuando al otro lado del teléfono alguien te dice -ven y déjalo todo-
El espejo del ascensor reflejó la imagen perfecta. Mi marido y yo subíamos a la habitación a cumplir con el deber de amarse... en Paris.
El recepcionista, con fastidio, descolgó el auricular
¿Allô? ¿allô? ¿allô?
Silencio.
Alguien calla mordiendo la rabia mientras me “usan”.

11 comentarios:

El Éxodo dijo...

Duro, muy duro.

Abrazos.

Dafne dijo...

ufffff...como dice el Éxodo que duro.
Besos!

maria jose moreno dijo...

Pobre mujer que tuvo que compartir esa noche en Paris con quien no era su amor.
Buen relato.
Unbeso Rosa

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Aiggg, Rosita, por poco París no es una fiesta, llegó tarde el amor al convite. París lloviendo también es bello, los tópicos ya se sabe, toca cumplirlos todos en París en monos hotelitos.
Bsoooos cielo, feliz verano.

Tésalo dijo...

París es de colorido impresionista, según mis gustos. De melancolìa infinita en sus faubourg. Mi vista con ellos se ha alargado. Pero esta urbe no es de soledad, en modo alguno.
No obstante, me ha venido a la memoria en estos días, esa imagen de Lady Diana Spencer, saliendo de uno de sus hoteles de lujo màs prestigiosos.
No me ha inspirado ciertamente sino desazón.

Un gran decorado. Por el trasiego, con esa seguridad, de quien ha sabido con certeza a propòsito de su destino.


Tésalo

XoseAntón dijo...

En este caso, la culpa no la tiene París; hay situaciones que ningún teléfono puede solucionar, ni siquiera los de París. Falta de valor, quizá cobardía, cualquier otro motivo, incluso el miedo a soltarse de una cuerda para agarrarse a otra; pero en la vida también hay que ser trapecista. Entiendo el relato, claro que lo entiendo, y a la protagonista; tan sólo intento darle ánimos... :)

Bikiños

Pepe dijo...

Como en tantas ocasiones, falta el valor para saltar sin paracaidas, para alejar la rutina que nos aprisiona y cumplir nuestros más íntimos deseos, aquellos que nos harían sentir seres vivos.
Un abrazo.

Maat dijo...

Pues que mal... ¿no?

Ven y déjalo todo. Mucha valentía se necesita para eso. No me extraña ese morder la rabia. ¡Que desasosiego!

Es un verdadero deleite el leerte.

Un abrazo.

Maat

Gastón Daniel Avale dijo...

PARIS PARIS PARIS....siempre igual, nunca cambia esa imagen, de romanticismo, de amor indescriptible, de deseos colmados....me encantó el relato, secreto, escurridizo, de corazon galopante.
Ya te sigo, y te agrego a mis favoritos....te invito a pasear por mi blog, www.gastondavale.blogspot.com

un beso!

Ardilla Roja dijo...

Jo! En París, con el otro diciéndole ven y obligada "a cumplir". ¡Qué horror!
Y lo mismo han organizado ese viaje para arreglar lo que ya no tiene solución posible. Con lo sencillas que pueden ser las cosas si uno quiere.


Un abrazo

Susurros de Tinta dijo...

Si al menos solo yo te amara podria sobrellevar este dolor...al amarme tú como podré evitar que al no acudir a tu llamada se me rompa en mil pedazos el corazón... tu relato paisana es una daga que se ha clavado en el centro exacto de mi corazón...miles de besosssssss.