miércoles, 25 de septiembre de 2013

Escribiendo desde las vísceras, este relato para el jueves




El reloj desorientado marca las siete y el cuco se queda dudando de la brevedad del tiempo, mientras la eternidad parece bailar para  mi sola.
Desde la ventana puedo ver la tormenta y sentir los truenos directamente en la boca del estómago.
El cuarto está en penumbra, huele a orín y a carbón apagado.
Una gotera cae arrítmicamente sobre la escupidera de latón.
Otra arritmia más alarmante me recorre los sueños.
En el camastro del fondo malvive  otra mujer, está de costado mirando a la pared, quieta, muy quieta. Asoman sus greñas amarillentas entre el embozo y la almohada.
Se gira, emergen sus carnes blancas de entre el amasijo de harapos y alarga la mano como una zarpa, buscándome en el encuadre triangular que proyecta la luz del candil. 
El aire es irrespirable.
La muerte se me sube a la garganta  dispersando los latidos  como un gong golpeado por  la lluvia.
¿Dónde está el Dios de los desahuciados? ¿dónde?
Mi compañera de cuarto ha tallado con las uñas en la pared un calendario perpetuo.
Señala que hoy es el primer día del resto de mi vida.
Me sangra el amor…  no tengo cura.    
 



23 comentarios:

LAO Paunero dijo...

lo has escrito con toda tu pasión a tu mortífico y divertido relato!!!!

miralunas dijo...

desde tus visceras, la pasión con que escribes hace eco en mis visceras. y me queda ese repeluz en la espalda.

la cara oculta de la luna...

un abrazo.

Tracy dijo...

Desde luego lo has escrito desde tus vísceras y se nota en las frases tan logradas que utilizas.

Gastón D. Avale dijo...

este relato sí que sale desde las vísceras... no hay dudas de eso. Un abrazo.

G a b y* dijo...

Visceral? Creo que eso es poco! El ambiente que has creado me ha calado hasta los huesos! Siempre asombras con tu estilo de contar, es un gusto leerte.
Besos!
Gaby*

Montserrat Sala dijo...

Te has explicado con un"horror poético" que rompe esquemas.
Casi nada!!! Felicidades.

Un fuerte abrazo

San dijo...

Pánico y miedo, !que tristeza de existencia! Rosa otra maravilla.
Un abrazo.

Natàlia Tàrraco dijo...

Sangra en cada letra tu relato, hasta puedo respirarlo, notar esa amargura, esas dolorosas soledades, lo describes goteando intensidad que penetra segundo a segundo.
Siempre un placer leerte Rosa.
Besito.

Pepe dijo...

Rosa, después de leerte me reafirmo en que puede describirse poéticamente el desgarro, el desamor, el desarraigo de los desahuciados, la marginalidad, la angustia de vivir al filo de la vida.La poesía está al servicio de toda clase de emociones y vivencias.
Tú lo has hecho y, como siempre, de una forma magistral.
Un abrazo.

JACC dijo...

Que conmovedor y desgarrador relato. Tu lectura me dibuja una escena terrible. Saludos.

casss dijo...

Terrible descripción, con hábiles y diestras palabras.

un fuerte abrazo, RoSA

Carmen Andújar dijo...

Duro, muy duro, una perfecta descripción de la miseria.
Un abrazo

Charo dijo...

Es un relato desolador y desesperanzador, has descrito las emociones desgarradoramente bien.

censurasigloXXI dijo...

No hay divinidades para los desahuciados, esos salen adelante a golpes, sobre todo si son pobres, amiga Rosa.

Beso gordo y chocolate caliente.

Juan Carlos dijo...

Vaya como haces sentir el dolor, pero entre esa arritmia en los sueños veo un final esperanzador, en este primer día del resto de la vida de la protagonista.
Besos.

Matices dijo...

Rosa, cuanto dolor en las palabras que has engarzado, a medida que las recorres más tristeza producen... tu si que has conseguido encogerme.

Besos!!

Alberto V. dijo...

Un relato duro y visceral. La atmósfera es realmente tétrica. Francamente, no me gustaría estar allí encerrado. Un abrazo y te felicito por el relato.

Leonor dijo...

Desgarrador,qué capacidad tienes para hacer poesía con una escena tan poco poética.

Escalofriantes las uñas que han arañado la pared y ese cuarto de pobre luz encuadrando la miseria.

Besos.

Mar dijo...

Tal cual describes la situación, un escalofrío recorre la espalda de una servidora al leerlo. Muy logrado el texto. Felicidades.

Bss.

Alfredo dijo...

Espeso, irrespirable, agónico... salgo corriendo al botiquín donde guardo los ansiolíticos, espero que queden.
Besos y gracias por acudir a la cita.

Lupe dijo...

Hola Rosa.

Incluso con temas tan duros como el que narras, es una verdadera satisfacción leerte. Nunca dejas de sorprenderme...¡Ya sabes! Soy una incondicional de esta reina de las cacerolas.

Un fuerte abrazo.

Lupe

Cecy dijo...

Te eres poesía a la hora de narrar los sentimientos que te gritan para salir a los confines de las palabras.

Que bien lo haces.

Un abrazo :)

Cristina Piñar dijo...

Me has dejado... no sé ni explicarte cómo me has dejado, digamos que tu relato no deja indiferente al lector. Nos presentan un panorama desolador. Cierto que es un texto escrito desde las vísceras. Un beso.