miércoles, 19 de febrero de 2014

Este jueves, relato: "Vida insípida"



El sol arriba del todo  derritiendo los terrones rojizos, dejando en la frente caminitos de sudor que bajan silenciosos a morir en el pañuelo de yerba que lleva al cuello.  
Atadas a la cintura las cintas de su talega dónde se guarda el frugal almuerzo: queso, una hogaza y unas uvas.
-Ocho-… Y habla sólo.
“Mañana  me vestiré de limpio para ir al mercado, -catorce- la tienda del Marcial tiene los mejores paños para recomponer la pelliza, -veintiséis-  y con lo que me quede compraré carburo para la lámpara y un ovillo de cáñamo para aparejar los soplillos,  -treinta y nueve- y a la vuelta un vino fresco en la taberna de la Luisa, esa morena casquivana que ensarta amores como cuentas de rosario, -cincuenta-
A mi padre se lo va a llevar la tos un día de éstos, callado y olvidadizo  ya no recuerda mi santo y seña, -sesenta y dos-… a penas que pueda lo llevo al curandero  para que le cuelgue las sanguijuelas y le alivie los males,  -setenta-
Cerro arriba,  cerro abajo, los chopos, los pinares, la vereda del tuerto, el pozo ciego,  -setenta y nueve-  antes de que descargue esta tormenta de verano que despunta entre la calima, hay que llegar a la cañada.  Media legua y tendré la comida en los zancajos.  -Ochenta y tres-…
Vamos “Canelo”, por hoy está contado y encerrado  el rebaño,  no alborotes, no ladres tan fuerte que me arden las sienes de puro agotamiento.”
El pastor talla con su navaja un día de menos en los travesaños de la cancela.
Las ovejas ya duermen.




19 comentarios:

Anónimo dijo...

Sencillamente..genial!! narración que me traslada a tiempos lejanos y vividos.

Tú, eres unica, eres ese eslabon, (que no perdido) que une esta vida presente con el pasado que fué nuestro.Gracias.

censurasigloXXI dijo...

No era insípida su vida, era pacífica por la humanidad que destilaba...

Un abrazo, Rosa. Cafelito con cariño.

Montserrat Sala dijo...

Vaya vida que me recuerdas, amiga. sacrificada si que lo era, pero
de insípida y aburrida,nada de nada.
Yo la viví en mi niñez.

Saludos muy entrañables

casss dijo...

Mirá Rosa, así me contaras la historia de Don Nadie, con el gusto que da leer tus descripciones....pues que doy "por bien pagá"

besos

Carmen Andújar dijo...

Me ha gustado mucho ese pastor contando ovejas, a la vez que sus pensamientos van fluyendo.
Un abrazo

Fabián Madrid dijo...

Buena relación de pensamientos, mezclados con los números.
Un beso.

G a b y* dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
G a b y* dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
G a b y* dijo...

Se van hilando las tareas. El tiempo va tomando su forma en una vida de trabajo rutinario, que se irá repitiendo día tras día.
Los pensamientos y el conteo, se derraman en ese devenir algo extenuante de la jornada.
Quien te lee, ennumera también, y cuenta... hasta confirmar que ya está completo el rebaño.
Besos!
Gaby*

Juan Carlos dijo...

Pasan los años y la vida cambia, aunque su sitio y su labor son las mismas.
Me parece una acertadísima visión del tema propuesto, aunque siendo tú, no me extraña.
Besos y aplauso.

Pepe dijo...

A veces confundimos insipidez con repetición de tareas y tedio. No creo que esté tanto en la repetición de rutinas sino en la falta de ilusión y cariño con que se hacen. Es posible que en el caso de tu pastor esa vida le proporcionara tanto que si le preguntáramos a él, tal vez dijera que no era para nada insípida sino la mejor que podía haber soñado.
Un fuerte abrazo.

Rodolfo Torrás dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mamaceci dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Mamaceci dijo...

Rosa querida me has pintado una imagen de calor sofocante y tedio, pero tambien de expectativas, tu pastor tiene mas planes que algunos que conozco
Hermosas letras las tuyas, como siempre
Abrazo grande y felicidades por tu nieto
Mamaceci

Alfredo dijo...

Bueno, si te digo que ¡GENIAL! me arriesgo a ser el genial numero 15. (No suelo leer los comentarios anteriores)
Pero que narices... ¡GENIAL!
Besos

Matices dijo...

Rutinas, días iguales... sencillez en los planes, y futuro clarividente. A veces tener la mente activa da para mucho y no para una vida insípida, él no se resigna a ello...

No te digo "ná" que ya lo sabes :)
Besos!!!

Charo dijo...

Tal vez parezca una vida anodina pero se ve que en su cabeza bullen cientos de cosas que la hacen interesante con la sencillez de una vida apacible.
Un beso

Tracy dijo...

No creo que su vida fuera insípida, aunque sí dura y sitaria, en plena naturaleza y con todo el tiempo del mundo para recrearse en sus pensamientos.

San dijo...

Una vida tranquila pero nada insípida, Pacífica forma de transcurrir sus días disfrutando de cada hora.
Que bonita tu forma de decir Rosa.
Un abrazo.