jueves, 11 de diciembre de 2014

PROYECT, U.F.O... Relato para el jueves










La mitad de mí es de color azulado, la otra mitad que aún no está afectada, es la que muestro a los espejos para convencerme de que aún soy humana.
Cada día que pasa, se extiende más la mancha que comenzó bajo mi brazo derecho y que dibuja un mapa en mi sangre por dónde transitan “ellos”.
Sucedió aquella noche. La misma noche en la que me emborraché para olvidar que existías.
Al volver a casa me encandilaron unas luces y acabé con el coche empotrado en una laguna. Quise gritar pidiendo auxilio, pero mi voz se negó.
Sentí como si  me succionaran desde una boca gigante que se abría en el cielo plomizo de diciembre.
No sé si me desmayé  por efecto del alcohol,  o por la sensación de ser tragada por una bestia de metal.
La luz me cegaba, tenía la sensación de estar suspendida en el aire mientras un zumbido ensordecedor me traspasaba los tímpanos. Mi cuerpo giraba a una velocidad de vértigo en todas direcciones, sentí como si un centenar de dedos me horadara el pecho buscando no sé qué…
En el hospital no encuentran explicación al color de mi piel… ¿qué pasará el día que descubran que “ellos”  viven en el cauce de mis venas adueñándose lentamente  de mi otra mitad?
Para entonces, ya me habrá tragado el espejo.


12 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Que historia inquietante, que recuerda la mancha voraz, la invasión de los usurpadores de cuerpos.

maduixeta dijo...

Una historia llena de intriga. A mi también me recuerda a una película "la invasión de los ultracuerpos" Espeluznante.

un abrazo

Luciano Doti dijo...

¡Muy bueno! Extraterrestres y espejos, dos clásicos de la literatura fantástica.

Charo dijo...

Qué buena historia y qué bien la has contado! Qué miedo no? Qué pasará cuando ya no se vea en el espejo?Dónde irá?...la verdad es que es espeluznante!
Muchas gracias por participar.
Besos

Maria Liberona dijo...

Mmmm ... muy interesante historia, la verdad es que me quede con ganas de seguir leyendo una segunda parte jajaja...

LAO Paunero dijo...

Una especie de miniextraterrestres ha dominado tu cuerpo; ¡que interesante Rosa! De aquí en mas voy a tener mucha precaución cuando te lea... no sea cosa de que caiga en sus redes... ¡vaya uno a saber cuales son sus planes! (je)

Neogéminis Mónica Frau dijo...

ajjj qué miedo!...sería terrorífico esperar por un final tan terrible como inexplicable para el raciocinio
=)

Alberto V. dijo...

"Para entonces ya me habré tragado el espejo..." Me encanta este final. El relato es trepidante pues hay muchas acciones en poco espacio. Me ha gustado.

Un besote

Alberto V. dijo...

Me ha gustado el carácter trepidante que tiene el relato. Pasan cosas, y eso está bien. La frase con la que acabas también me ha parecido muy buena.

Un besote

Alberto V. dijo...

Vaya, creí que no se había enviado el primer comentario jejeje

Juan Carlos dijo...

Impresionante. Porque imagino que ellos no son detectables por nuestra medicina, a tenor de lo que cuentas.
Menos de lo que cuentas en tu breve texto ha dado lugar a largas películas de terror.
Besos, amiga.

G a b y* dijo...

Inquietante! Un relato que no carece de poesía por el modo en el que lo narras, pero a la vez, se topa con una escalofriante sensación de pavor por la pérdida de la identidad... En qué derivará esto? El misterio bien servido.
Genial aporte, como siempre Rosa!
Besos!
Gaby*