viernes, 3 de abril de 2015

Sensaciones, sonidos, olores, colores... Este jueves, relato.






Escucho  “Amarguras” de Manuel Font de Anta. Acordes que se cuelan por el entramado de la enredadera de mi patio, vienen de la casa vecina, hermanados,  nos repartimos la música, la luna, el maullido de los gatos y el olor de las celindas... 
Es Jueves Santo.
Ya se ha ido el sol, se recostó detrás de la torre e hizo un trueque con la noche, mansamente, pasando del azul  al magenta y luego al rojo  sangre que como un cuchillo de horizonte  divide al mundo.
El azahar se descuelga ajeno al milagro y a la cadencia de la mecedora que chirría en su vaivén invocando al sueño.  
Huele a mi madre…no sé de dónde llega el olor, pero es de mi madre.
Me quedo alerta esperando su llamada, atenta de oír su andar pausado y torpe, expectante a la caricia de su mano en mi hombro… pero es sólo una amalgama de sentires la que me arrasa la mirada en esta vana espera.
Mi madre se fue hace mucho aunque yo la espere cada instante de mi vida.
Humo de incienso, pan ácimo y vino en la última cena, tambores, llanto de corneta al silencio, nazarenos de ruán, cera…
Soledad sola, la mía.


9 comentarios:

Sindel dijo...

Hermoso! Nostálgico y suave viaje por tu mar de recuerdos, en una escena llena de sensaciones visuales, musicales y aromáticas.
Siempre me emociona leerte lo que sea que escribas siempre me toca el alma.
Un beso enorme.

casss dijo...

Un Jueves Santo descripto con tus gloriosas letras, es para rezar con él, todos los jueves.

vibrante de toda sensación.

un fuerte abrazo y gracias por visitar mi balcón

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Me ha conmovido tu texto. Tiene magia. Tiene autenticidad. Tiene sentimiento.

Gracias.

un fuerte abrazo

Carmen Andújar dijo...

Preciosa esa descripción que has hecho de amalgama de sentires olores y sensaciones. Entiendo lo de tu madre, a mi me pasa lo mismo, a veces esperas que aparezca.
Un abrazo

G a b y* dijo...

Un texto hermoso, pleno de una delicada sensibilidad, donde los aromas, los sentimientos, los colores, las sensaciones todas, se agolpan cual racimo de ternura. Bellamente narrado, con esa prosa poética que te distingue.
Siempre un placer leerte Rosa.
Besos!
Gaby*

Pepe dijo...

Rosa, me has emocionado hondamente. Tengo una sana envidia, lo confieso. Yo quiero escribir así y me esfuerzo en lograrlo, pero todos los intentos son fallidos. Admiro tu prosa poética y el mundo de íntimas y sutiles sensaciones que transmites a través de la misma. Tres veces he leido tu texto y sé que no serán las únicas.
Un fuerte abrazo.

Tracy dijo...

No sabes como te entiendo...

RECOMENZAR dijo...

te entiendo
tu texto me ha llegado
el aroma que sale de la gente se reconoce con el alma
saludos

Azulia PourToujours dijo...

También extraño algunos aromas. Me encantó tu texto. Saludos.