jueves, 4 de septiembre de 2008

De sol a sol



De sol a sol en la azotea,
hiere el blanco de espejos de cal.
Sangra la tarde.
Un solano sin aire arrasa los tejados,
Tendida mi piel, aguarda,
sujeta a la espera con alambres de espino.
La noche destila añil en los jazmines.
Soy como un gato callejero
al acecho de tus sobras, tus pasos y tus dudas.
Vienes para no quedarte nunca.
Mientras yo me entrego
De sol a sol...
de-so-la-da.

2 comentarios:

El éxodo dijo...

Al sol desolada. Qué imagen tan sombría. Espero, de corazón, que llegue alguna tarde una lluvia fina para quedarse por siempre iluminando tu piel con colores de arco iris.

Besos (de sol a sol).

Anónimo dijo...

Este poema es como un puzzle de sombras, colores, desgarros y sangre de ocaso que empapan los sentidos y los miedos de amores ausentes que pasan de espaldas a la realidad de alguien como tú que reclama a voz en grito que esa persona encaje las piezas desordenadas. Mil besos Rosa desastrosa.....Ángel