jueves, 4 de diciembre de 2008

...Y respiro


…Y respiro


Mis pulmones no pueden elegir,
A golpe de aire, me entrego endeudándome.
Y pasa, que se tornan oscuros mis intentos,
Que rompo la norma sesenta veces por minuto,
en amoratado y frío ahogo.
Tan sin sentido se ajusta, cómplice,
cada engranaje del cuerpo que me aloja,
que me abandono definitivamente.
Y respiro.
Sobre el alfeizar han desahuciado al invierno
Y sobre mis manos, un aval sin fecha,
me recuerda, displicente,
la vida que me arrastra.

1 comentario:

El éxodo dijo...

Qué duro resulta respirar cuando nos rodea el vacío. Qué difícil vivir una vida muerta.

Un beso de aliento.