martes, 14 de julio de 2009

Algo sobre mi madre (Sábados literarios de Mercedes)





Sentada en la puerta de su casa, deshoja sin prisa el verano mientras se abren surcos de sol en la tierra de los geranios. Es julio, este julio que respira calima y jazmines a partes iguales, proporción con reminiscencias árabes que tan bien se amasan en la memoria de sus noventa y dos años.
Aún firmes, sus pasos comienzan al alba, -ella duerme poco- será que quiere exprimir la vida despierta, sazonar de canela los días, dejarse las penas en la molienda, y lucir sus arrugas de pan nuevo para calmar nuestra hambre.
Se prepara el café en la mañana, el gazpacho al medio día y los dulces en la merienda. (A veces pienso que el delantal atado a su cintura anciana, está hecho de retales de luna, de tan blanco)
Borda flores en los manteles de sus nietas, canturrea mientras barre la calle antes de colocar su silla de enea, como una invitación al descanso, a la tertulia, al consejo, a las confidencias….
Presumida todavía, (herencia que me dona a mí, en vida) se pinta los labios, coloca unos jazmines en el pelo, los zapatos nuevos, los zarcillos de fiesta y el abanico… la casa y la sonrisa de par en par, las manos llenas…
Tiene un baúl lleno de defectos, -dice- alguna manía, alguna queja, alguna lágrima y el vacío amargo que dejó mi padre cuando se fue…
Tiene, por eso, guardadas, algunas recomendaciones para la muerte.
Sólo le preocupan dos enemigos condicionales: La soledad y el invierno.
A poco que pueda… seré yo quien pueble su soledad de ahora en adelante. Pero los inviernos… me faltarán bolsillos dónde guardar las lluvias, me faltarán veletas en los dedos para parar los vientos, me faltaran rescoldos para calentarle el alma…
No se yo… Si podré pagarle de algún modo que me diera la vida.

11 comentarios:

El éxodo dijo...

Saben mas los ángeles por viejos que por ángeles.

Besos.

Ps. Seguro que se siente ya pagada. Ver a los hijos crecer -lo sé por experiencia- es pago suficiente, aunque no deje también de ser una pérdida.

LUNA dijo...

Las madres aman sin esperar nada a cambio, por el placer de amar, se autobastecen de ese sentimiento cada vez que miran a su hijo,
Magnifica exposición.
Un besito

Neogeminis dijo...

Ahora que el secreto de quien era el autor te lo puedo decir. tu texto fue uno de los que más me gustó, me resultó muy emotivo además de muy bien escrito.


un abrazo!

TriniReina dijo...

Rosa, me ha emocionado, y mucho, este magnifico relato sobre tu madre, será que la mía no anda bien...

En cuánto a algunas de las "cosas" de tu madre, me ha recordado más a mi abuela, que a mi madre, sobre todo en lo de los jazmines y en la silla de enea en la puerta de la casa.

Es hora de poblar soledades en los que tantas soledades nos han restado a nosotros.

Besos

Ardilla Roja dijo...

Hola Rosa_Desastre. curioso seudónimo para la autora de este delicioso relato. He de decirte que es uno de los que más me han gustado. No te reconocí, lo siento.

Gracias por tu mensaje.
Un abrazo

gustavo dijo...

AND0 RELEYEND PARA C0MENTAR...SEÑ0RA R0SA LA DEL DESASTRE...N0 REC0RDABA LE TUY0¡¡ PER0 TAN S0L0 P0R QUE LE0 BAJ0 L0S EFECT0S D EUN TREMEND0 SUEÑ0...UN ESPASM0 D E PALABRAS ME ATIZ0 CUAAND0 HE C0MENZAD0 ALEERTE..ASIQ UE ME DIJE, SE L0 PASA0 ALIS, UNA AMIGA...LUEG0 YA, YA TE REC0RDE...
MUY BUEN0
MEDI0 BES0
AH, Y CASI N ACIRT0 EL MI0
P.D
N0 C0RIJ0 L0 ESCRIT0...DEJ0 T0DAS T0DITAS LAS FALTAS DE UN MAL SCRIBID0R AL TECLAD0

eva pardellas dijo...

al igual que en el anterior blog...tb me ha emocionado...un beso!!

alfredo dijo...

Un texto, como el presente de tu Madre, "sazonado de canela" como siempre lleno de referencias bellas y exquisitas, yo si te acerté.

Un abrazo

MarcL dijo...

A ver si ahora se va ha poner todo el mundo blog melancolico...

Mimí dijo...

Hola, Rosa es la primera vez que vengo, pero no me gustaría quedarme sin decirte que bordas poesía mezclada con prosa.
Un abrazo de Sol, desde los mares de Extremadura.

tag dijo...

Rosa,
fijate si llego aqui, a este Sabado de Mercedes, con meses de retraso.
Pero me alegro mucho de haber venido " Mas vale tarde que nunca" como dice el refran, porque me ha encantado tu relato sobre tu madre.
LLegar a los 92 años y seguir siendo presumida, es algo que deberia premiarse y publicarse en las revistas para que sirviera de ejemplo.
Que cielo de mujer.
Cuidala mucho,porque del unico modo que le puedes pagar es con tu cariño y compañia.
Un beso