lunes, 9 de mayo de 2011





He comprobado que los cerdos no vuelan. Era esa una asignatura pendiente que me fue arañando las vísceras hasta sangrar por la voz.
Le grité mientras caía.
Asomada al balcón, noté como el viento ejecutaba una danza macabra sobre mi pelo y desde el entramado intermitente, me dejaba entrever su vertiginoso viaje hasta el suelo.
Le grité mientras el eco rebotaba de uno en uno por los once pisos que nos separaban.
Como siempre, no me oyó.
Aquello, evidentemente no fue un efusivo abrazo.
Pensaría que le amaba, seguramente.
Le grité, le grité, le grité… para sacarlo de su error.

7 comentarios:

Pepe dijo...

Tienes una capacidad especial para sintetizar, para condensar, para destacar todos los aspectos de una historia en muy pocas lineas de una forma magistral. Me ha cautivado este microrelato.
Un abrazo.

Natàlia Tàrraco dijo...

Rosa, ya no merece la pena gritar, los cerdos a veces también son sordos.

Corto, directo, incisivo, magnífico relato. Besitos.

Manuel dijo...

Y una vez hecho...... ¿para que gritar?
Besossss

Primavera dijo...

Cerdos volar, pues ya no hemos enterado que no, asi que dejarlo que salten, si gritan pero tambien lo hago cuando hago puenting es para soltar la adrenalina que llevo dentro..ja ja
Muy bueno tu relato.
Primavera

gustavo dijo...

Blogger Pepe dijo...

Tienes una capacidad especial para sintetizar, para condensar, para destacar todos los aspectos de una historia en muy pocas lineas de una forma magistral. Me ha cautivado este microrelato.
Un abrazo.
menos lo del abrazo, pues yo digo eso de medio beso normalmente, le copio ppalbra por palabra el comentario a pepe...
estoy leyendo los jueves, pues esta vez no he podido ni escribir ni leer...pc jodido de muerte...cuando vi actualizaciones y vi a la señora rosa de los desastres. me paré, entré y leí e iba a comentarte cuando vi que pepe ya lo decía por mí...
un día quiero escribir como tú, rosa de los desstres.

San dijo...

Rosa definitivamente los cerdos no vuelan, claro, clarísimo.
Buena despedida al animalito.
Besos Rosa. Maravilloso microrelato.

jose francsico dijo...

Dice el acervo popular : Los errores se pagan caros. Este es uno de ellos.
Rosa, sabes captar el interes de el lector con pocas palabras, dominas el difícil estilo de la síntesis llegando al meollo de lo que pretendes decir sin que nos sea posible evadir nuestra atención, del relato, solo he echado a faltar la fecha de lo ocurrido.
Fue por ventura el día de San Martín ?

Un abrazo, cálido abrazo.

J. F.