domingo, 26 de febrero de 2012



Hoy llegas a destiempo,
desplegando tus achacales,* junto a mi muro.
Ahora que mis manos se niegan a aprenderte,
untadas de otro barro que borró tus huellas,
ahora cuando me duele la luz en la piel ajada,
llegas como luciérnaga revoloteando en mi oscuridad.
Mientras se nutren de desamor las horas,
y se lamen las heridas los perros de tu recuerdo,
la luna se ahoga en mis pupilas,
como en un pozo ciego.


*(Achacales. Se dice de materiales o herramientas necesarias para cualquier tarea)

2 comentarios:

El Éxodo dijo...

Es tarde
pero es nuestra hora

Es tarde
pero es todo el tiempo
que tenemos a mano
para hacer el futuro

Es tarde
pero somos nosotros
esta hora tardía

Es tarde
pero es madrugada
si insistimos un poco

(Pedro Casaldáliga)

Abrazos.

Sindel dijo...

Que triste cuando las cosas llegan tarde, excelente poema.
Un beso.