jueves, 2 de febrero de 2012

Relato de jueves: "refranes"



"Cuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena"
(Sonó el teléfono. Una voz de mujer dijo: ”lo siento, no le esperes, está conmigo. No lo busques más, no lo llames. Por pena iba a acudir a esa cita.
Estamos juntos, tenías que saberlo tarde o temprano)



Como un juguete de mecanismo estropeado, abandonada en un rincón, dejó pasar las horas.
En la taza, los posos del té ponían fin a una historia.
Caminó sin rumbo, Cruzó calles procurando pasar inadvertida. Era la hora en que los amantes se vestían de luna. A ella le arrancaron ese vestido hasta que le sangró el alma.
Infinitas horas buscándole entre la gente...
El no acudió a la cita.
Sintió miedo, después rabia, más tarde angustia... luego, dolor. Un dolor insoportable.
Tragó lágrimas de hiel mientras volvía a casa, a su jaula de oro.
Rota en mil pedazos ensayó la actuación perfecta para que no le notaran que estaba muerta.
Fingir felicidad le hacia daño, tanto que le costaba respirar.
Cruzar el parque... cruzar la vida y olvidarle.
Dormir, dormir, dormir, llegar a la mañana sin vida.
La pared que custodiaba sus sueños se derrumbaba atrapándola en los escombros de su abrazo.
Comprendió entonces, que él también la había “usado” sin haberla tenido nunca.
Definitivamente, “Al que es de miel, se lo comen las hormigas”


20 comentarios:

CAS dijo...

me quedo con todo, pero sobre todo con el silencio del amigo...sintetiza todo, y sobre todo ahonda el dolor que emerge de esto texto!
besos y abrazos, bien jueveros.

Natàlia Tàrraco dijo...

Si del amigo nos queda el silencio, no necesitamos más enemigos.
Arbol caído, todos hacen leña.

Hay que salir del abatimiento o se nos come la marabunta. Triste relato impregnado de fragilidad y abandono.
Besos muchos Rosa.

Manuel dijo...

No conocía el refrán que inicia tu teto. Es duro pero absolutamente certero.
Un beso

Susurros de Tinta dijo...

Sin aire me has dejado, describes tan, pero tan bien los sentimientos que estos se sienten al leerlos, el dolor, el silencio que a veces grita tan hondo, el abandono, la impotencia y el dolor, ese dolor infinito de confiar en quien no correspondió con tanto que se le ofreció, si, así es, quien es de miel se lo comen las hormigas a no ser que se encuentre el tarro adecuado sin convertirse en jaula de oro, esa expresión la usaba mucho yo antes, miles de besosssssssss

San dijo...

Con amigos silenciosos no se yo si es mejor el enemigo jaleoso. Doble tristeza el abandono y el silencio, no me gustan los silencios, hieren.
Maravilloso Rosa.
Un abrazo ruidoso y grande muy grande.

Juan Carlos dijo...

Cruzando el parque ... cruzando la vida leo tu jueves que me vuelve a dejar sin palabras. Por eso uso las tuyas.
La conclusión parece una triste constatación que el sueño de lo romántico no siempre funciona.
Un abrazo de verdad, no de escombros.

Pepe dijo...

Esta preciosa y triste historia de sueños truncados, de abandono, me sugiere otro refrán: con amigos así, ¿para qué hacen falta enemigos?, y puesto que el supuesto amigo en enemigo se convierte, no vendrán nada mal un par de refranes como antídoto: A enemigo que huye, puente de plata o bien este otro: Agua que no has de beber, déjala correr.
Un abrazo.

Encarni dijo...

Se me ha venido a la cabeza aquello de la mancha de una mora, con otra verde se quita, o a rey muerto rey puesto, ya sé que no es muy consolador, pero lo intentaba :)

Un abrazo de viernes mañanero

maria jose moreno dijo...

Me han conmovido tus palabras, ese poso de desesperanza de abatimiento que expresa. He sentido el silencio y el dolor. Muy originales tus refranes. Tomo nota.
besos

Verónica Marsá dijo...

Pues así es. Yo creo que es mejor que hablen todos, los enemigos y los amigos, con unos sabremos a qué atenernos y con los otros tenemos la defensa y el consuelo garantizado.

Le daremos ánimos a la miel, se la comerán las hormigas pero atrapará moscas, al menos.

Un besito, Rosa.

Carmen Andújar dijo...

Muy bien explicado este refrán con tu relato, y el final es real como la vida misma, hay que tener más mala leche.
Un abrazo

Gastón Avale dijo...

al que es de miel se lo comen las hormigas...jajaja... me encanta ese refrán... hacía tiempo no lo escuchaba! :D besos de color rosa..

gustavo dijo...

rsa, pero es que a mujer amorosa, lo mismo le sirve espina que rosa...
cuando la mujer buena ama, se arriesga a ser fregona o dama...
hombre que de mujer se olvida, es seriente, serpiente de lengua bífida...
mujer siempre abandonada, ni es mujer, ni es nada..
medio beso..

Inma Brujis dijo...

Fíate de la Virgen y no corras.
Líbreme Dios de los amigos como ese que de los enemigos ya me libro yo sola.
Después de morirse, un día se levantará y esa historia solo será un recuerdo que la hizo más fuerte
Besossssssssssss

Sindel dijo...

Lograste que pueda sentir ese dolor, cada palabra que iba leyendo me llenaba de pena, y eso es conmovedor.
Te felicito.
Un abrazo.

Maria Liberona dijo...

uuufff!!!
creo que a muchos nos a pasado... buuuuuuu...

alfredo dijo...

Que curioso, como se puede disfrutar del dolor ajeno.
Quiero más dolor a ese precio.

Gracias rosa

Claudia AB dijo...

Hay historias que finalmente nunca existierón...cómo aquella gente innecesaria.
Muy bueno este relato! Fuerte, autentico o sea BUENISIMO!!!!
Besitos

Medea dijo...

¡¡Uffffff Rosa!! Me dejan sin palabras tus ídem jeje. Totalmente descriptivo el dolor del desamor que tantas lágrimas lleva y trae "La pared que custodiaba sus sueños se derrumbaba atrapándola en los escombros de su abrazo." esta es la frase en la que más dolor percibo, la construcción de la misma me ha hechizado.
Un beso grande.

Ceci dijo...

Es cierto que las acusaciones del enemigo suenan fuerte, pero el silencio de un amigo suena como un mazazo.
Conmovedor y triste relato, de un final que encaja a la perfección en una predicción que otros hicieron antes. A veces es forzado ese acomodo, y un engaño
Te mando un gran beso Rosa, como siempre tus palabras conmueven