miércoles, 6 de marzo de 2013

Relato de jueves: Vientos





Tengo guardado en los bolsillos de la memoria, el sonido del martillo en  el yunque y el chirriar del latón moldeándose a golpes. Rítmica conversación  tallada en la fragua.
La sombra de la espadaña  separaba los vientos donde se  probaban las veletas que salían del pulso artesano del abuelo. 
Al atardecer cuando  el aire  danzaba en  los tejados,  giraban y giraban las banderolas  en loco desconcierto, vuelo sin alas de los catavientos que arrancaban una lastimosa música.
Las flechas llevaban grabados el nombre de los vendavales de norte a sur, de este a oeste  señalaban la calma o  herían al sol en su discurrir  por los corrales…
Vigía oxidada, así malvive la veleta en  mi torre.
Ya no galopa al levante, ya no susurra a la brisa,  un  huracán tronchado en mis manos  la empuja y se queja, ya no gira ni al suspiro de la tarde,  un remolino la arrastra al silencio que arde en la fragua, para fundirla de nuevo en pos de la libertad.




26 comentarios:

Tracy dijo...

Bonita estampa esa que guarda tu memoria y nos has hecho llegar.

Rochies dijo...

un recuerdo hecho prosa.

Maria Liberona dijo...

Un lindo recuerdo, mira que algunas de aquellas veletas que cuentas veo por aqui

Natàlia Tàrraco dijo...

La propiedad del metal es fundirse, y de ese modo renacer en la memoria, en veleta agitada a todos los vientos como nueva.
Hermoso girar envuelta en brisas y recuerdos. Besito con un suspiro cálido.

Montserrat Sala dijo...

Me has depertado la memória de una marera fuerte y fugaz.Fuert por el yunque, y fugaz, perque fue muy poco lo que oia de mivecino herero, enel pueblo. Cuando el empezaba a picar el martillo era la hora de marchar al colegio, pitando para no llegar tarde.

Feliz encuentro bloguero!!
que lo difruteis!!!

emejota dijo...

Metal, viento y movilidad magníficamente hilados por el recuerdo. Bss.

Neogéminis dijo...

Un relato cargado de nostálgica emoción y entrañables vientos!
He descubierto gracias a ti lo que es un "catavientos"
=)

Fabián Madrid dijo...

Del funcionamiento a la fusión y casi a la vida otra vez. Bonito recuerdo. Un beso.

Leonor dijo...

Vuelvo a comentarte porque el anterior no ha salido.
Te decía que me ha llegado al alma porque me siento veleta.

Nos queda la esperanza de que una vez regenerada volverá a jugar con los vientos.

Un beso.

San dijo...

De esos vientos, mi veleta está a la
espera, tal vez con solo un soplo gire de nuevo. Precioso Rosa. !cuanto te vamos a extrañar!.
Besitos.

G a b y* dijo...

Moldeada de nostalgia... esas veletas ya no son comunes de ver, al menos no por acá, no en la ciudad, tal vez sí en el interior. Pero qué bellas son de ver, girando a los cuatro vientos. Tú has forjado una con letras, que gira, gira al son de un viento que sabe bailar con sus recuerdos.
Bello como siempre Rosa.
Besos!
Gaby*

Pepe dijo...

Preciosa añoranza de un oficio de forja y fragua que se va perdiendo, de un tiempo de veletas, cada vez más escasas, coronando espadañas, incansables danzarinas entre los brazos del tiempo. Tuve un tío herrero y a veces lo acompañaba. Me encantaba avivar el fuego con el fuelle.
Un fuerte abrazo.

Lupe dijo...

Hola Rosa.

¡Que agradable se hace a veces vivir algunos minutos de los recuerdos y de las personas queridas que en ellos habitan! Además, de la forma que lo cuentas, llega directo, directo, al fondo del alma.

Eres un lujo hecho letras.

Te dejo un fuerte abrazo.

Lupe

Alfredo Cot dijo...

Medidor de vientos y delator de direcciones, apunta al cielo con fijación inequívoca, mientras mece saetas al son de tus palabras.

besos

Carmen Andújar dijo...

Ya no se ven muchas veletas, bonito recuerdo que ha quedado como algo anecdótico del pasado.
Bonitos recuerdos
Un abrazo

Sindel dijo...

Precioso y nostálgico relato!!!
Un abrazo :)

Lucia M.Escribano dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lucia M.Escribano dijo...

Perdona Rosa porque al estar escribiendo mi respuesta, no se que he hecho, que me salio el comentario con errores y no se podia leer, por eso lo he borrado.

Te decia que ver un veleta dando vueltas en un tejado es algo qué me lleva a la niñez, siempre me gustó mirar el viento jugando a su antojo en los tejados... no me gusta cuando azota las plantas o flores, las marchita de una forma
lastimosa.
Besos amiga.



Teresa Oteo dijo...

Pobre veleta y ya sabes:"en marzo la veleta ni dos horas está quieta"
Precioso, entrañable y muy poético!
Muchos besos.

Juan Carlos dijo...

Que bonitos recuerdos, todo tiene un sentido, un autor cnocido, un empeño, una ilusión.
Y ese final que me sugiere un renacer.
Besos amiga.

casss dijo...

Una estampa tan bella como la de los molinos....Tus palabras siempre describen con belleza.

un fuerte abrazo

Matices dijo...

Qué recuerdos!! por el sonido chirriante sabía que hacía viento, nos gustaba subir las escaleras corriendo para adivinar de donde venía el viento...
Me encantó..
Besos

juliano el apostata dijo...

no vale, este juego del escribir no vale. tú, rosa de los desastres, haces trampas...pero haces trampas tan enormemente bellas que dejan de ser trampas para pasar a ser delicados textos que concentran la belleza misma...
medio beso.
p.d.
este texto de hoy se lo leeré a alguien...¿por qué? por que de entre los que llevo leídos merece la pena ser escuchado por otros oídos que no pasean por estos lares. he dicho.

David C. dijo...

Rítmico poema.

Cristina Piñar dijo...

Bellos recuerdos, bello relato, tal y como nos tienes acostumbrados. Un beso.

aris dijo...

Bello relato .. nostalgia de un precioso pasado.. y tu frase final me ha encantado .. Me gusta la libertad..

Un enorme y cálido abrazo siempre