viernes, 29 de mayo de 2015

Hablando del destino en este jueves literario




Destino

Nada más entrar en la celda, escrito con lápiz de labios en la pared, pude leer:
“El destino golpea duro, resistir es obligatorio”
Eché a suertes mi  silencio. La moneda no tenía revés.
El destino me obligó a gritar hacia adentro.


12 comentarios:

Tracy dijo...

¡¡¡¡¡BUENÍSIMO!!!!!!!
No se puede decir más con menos.

Carmen Magia dijo...

Muy bueno...

Es cierto que a veces el destino destroza...

Muchos besos

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Hubiera sido peor "Abandonad toda esperanza los que aquí entren" pero esa frase es inquietante.
Como la idea de una moneda con una sola cara, que seguramente será la peor.
Bien planteado.

Nino Ortea dijo...


Buenas tardes, Rosa:
Un texto tan enigmático como sugerente. Me sería imposible decir tanto con tan pocas palabras.
Enhorabuena.

pikxi dijo...

Muy buen relato. El destino no siempre trae la esperanza consigo.
Un saludo.

Sindel dijo...

Sublime Rosa! Pocas palabras que dicen tanto. Los gritos ahogados son los que más dolor representan.
Un beso enorme.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Contundente e inapelable tur elato, nos golpea con al fuerza de la realidad que nos llega sin tapujos ni atenuantes... pero igual, debemos luchar, siempre.
Un abrazo

Montserrat Sala dijo...

Una entrada incontestable, Rosa, ni una palabras más que añadir. Sensacional.

H... (Perla Gris) dijo...

Uffff muy bueno, no se puede decir más en menos... y yo no puedo decir mucho más porque todo lo has concentrado muy bien tú en cuatro líneas... ese es el destino, golpea, azuza, nos pone duras pruebas, la zancadilla y da collejas...
Tremendo, me encantó...
Besinos preciosa...

Pepe dijo...

Me pregunto si también fué el destino el responsable de hacerle traspasar la puerta de esa celda. Una vez dentro, sí, lo mejor es reconcentrar el doloroso grito hacia dentro y resistir.
Un placer leerte siempre, Rosa.
Gracias por reservarme un huequito de tu tiempo.
Un abrazo.

Alfredo dijo...

El destino se quedó fuera, la resistencia dentro.
Muy bueno todo él: destino y resitencia.
Besos

Mauricio Feller dijo...

El destino me obligó a gritar hacia adentro.