jueves, 27 de octubre de 2011

Hallo-blog-ween 2011



- No hay silencio-


La última tormenta había removido la tierra y se abrieron grietas al filo de las tumbas. Las regueras turbias bajaban bordeando los cipreses y se estancaban en charcos que lamían los muros del cementerio.
A borbotones salían los gusanos buscando la luz dulzona de la candileja y a golpe de azada, los taponaba el sepulturero como si fueran heridas abiertas.
Supura el aire. Se inquietan los cuervos.
No hay silencio. Los rezos estrujan la noche.
El miedo pudre las flores. Huele a muerto.
La última tormenta me trajo todo el llanto de lo inevitable.

35 comentarios:

Liwk dijo...

Querida Rosa, has logrado un relato tan estremecedor como rítmicamente bello. Un abrazo enorme.

Isabel Keats dijo...

Inquietante, con pocas palabras has creado un ambiente opresivo y terrorífico. Me gusta la foto.

Verónica Marsá dijo...

eS LA NATURALEZA LA QUE LOS TRAJO, LA QUE SE LOS LLEVÓ Y LA QUE A FUERZA BRUTA, LOS TRAJO DE NUEVO CUANDO YACÍAN EN PAZ.

Jolines, qué imagen!

Besito, Rosa. Bravo!

El Éxodo dijo...

Sobrecogedor!

Besos.

Neogeminis dijo...

Por eso es mejor una buena cremación!jejeje...
Un abrazo.

Carmen Andújar dijo...

En pocas palabras has resumido genial la sensación de miedo que nos da la muerte.
Un abrazo

Leonor Montañés Beltrán dijo...

Muy bien concentrado. Lo has bordado. Un beso.

Maribel dijo...

Los cementerios siempre me ponen los pelos de punta, o sea, que lo lograste.

Un saludo.

DES ATADA dijo...

Querida Rosa,
espectacular retrato de una fiesta que no es fiesta, es la vida misma...
Me impresionan tus acertadas letras
Abrazos
Edith

San dijo...

Terrorificamente hermoso, hasta se puede oler ese hedor
Maravilloso Rosa.
Un abrazo.

Lola y Mari Carmen Polo dijo...

Tormenta, tumbas, cementerio, gusanos...¿y que hago yo a estas horas leyendo estas cosas? :(

Muy bueno, Rosa. Gracias, por tu comentario.

Un abrazo

Lola

Sindel dijo...

Si hay algo que me da sensación de terror son los cementerios de noche, esa bruma, y ese olor que describis tan bien me da escalofrío.
Un relato estupendo. Besos

Juan Carlos dijo...

Vale, pero aunque el resultado sea tan estremecedor, sigo siendo partidario que lo oculto se debe remover de vez en cuando.
Un beso Rosa.

jose francsico dijo...

Pasese ud. media vida o quizá vida entera a base de alimentos light, bio, con lacto bifidus y todas esas zarandajas, para terminar con tus gusanos "enderezados", por la azada del sepulturero.

Cruel eres recordándonos en que y donde vamos a terminar.

TRUCO O TRATO

Una vez mas los has conseguido, los vellos como escarpias.

Un razonable beso.

J. F.

Lucía de Vicente dijo...

¡Madre mía! Siento el reptar de los gusanos que han escapado a la sapiente labor del sepulturero reptando por mis piernas mojadas y manchadas del lodo que dejó la última tormenta...

¡Es fantástico! Eres la reina de la síntexis y la descripción. Me ha encantado...

Felisa Moreno dijo...

Un relato inquietante, muy bien conseguido con muy pocas palabras, como me gustan a mí. Enhorabuena.

Matices dijo...

Que escalofrío!! a mi los cementerios me dan repelus. Como ya te han dicho otros, los expresas con una belleza inusual en ellos.

Un beso

Alicia Uriarte dijo...

Rosa, leer tu texto me ha reafirmado y sumergido en esa sensación que siempre he tenido cuando tenía que acudir a un enterramiento familiar y además...¡Llovía! A mis hijos les pienso evitar es trance. Quiero la cremación.
De veras que si el objetivo era conseguir un escalofrío, conmigo lo has logrado ¡Ufff!
Saludos.

gustavo dijo...

eras la tercera de la lista...mucho me temo que los compañeros, yo incluido, deberemos de hacer malavarismos para acercarnos a esta y otra vez maravilla..
le manda cojones, rosa de los desastres...esto que has escrito se acerca a la perfección del miedo-con-belleza-hecho...
medio beso con labios como hojas de cuchillos..uhhh

Celia dijo...

Me imagino la escena, y los gusanos-
Un relato corto al que no le falta de nada.
Un abrazo

Luis Bernardo Rodríguez dijo...

Repleto de imágenes y excelente forma de transmitirlo. Denso y oscuro me encantó

Maat dijo...

Hola Rosa.

Inevitable es, una vez más, no darte la enhorabuena por la forma en que relatas tus escritos. En cualquier tema que te ocupes, triunfas.

Un abrazo estrujado.

Maat

Cristina Pereyra dijo...

Cielos! Me he puesto piel de gallina... me acordé del día que el muro del nuestro cementerio se cayó...

Besos

Ceci dijo...

Uy pero que ambiente! La tormenta ya feroz, de consecuencias insospechadas, de las que no se saben hasta que pasa la tormenta. El saldo: el olor a muerto, las flores pudriendose y detrás del murallón la espera. ¡Sublime en tan poco espacio Rosa!
Te dejo un gran beso

Pepe dijo...

Rosa, cada frase, cada idea, llenas de una plástica macabra y espeluznante. Todas en conjunto, provocan esa sensación de terror que esta semana a todos nos convoca.
Un abrazo.

Maria Liberona dijo...

me ha dejado una extraña sensación de sentir que te estan sepultando perque aún no has muerto

Mari Carmen Polo dijo...

Hay, Dios, qué cosa más repulsiva e inquietante nos describes de manera tan espectacular... Yo no soy de pisar cementerios, me dan un repelús que pa qué. No, paso de tumbas y esas cosas.

Un abrazo.

Teresa Cameselle dijo...

Inquietante tu brevísima historia. Me encantan los microrrelatos, algunos, como éste, cuentan historias muy interesantes sin necesidad de mayor extensión.
Gracias por participar.

Olivia Ardey dijo...

Espeluznante e intenso, ¡con lo que me gusta a mí el relato breve! Enhorabuena.

Laura Nuno dijo...

Un relato de los que a mi me gustan: parco en palabras, colmado de intensidad.
Felicidades.
Besines!

José Antonio López Rastoll dijo...

A mí los cementerios me fascinan desde niño, pues donde hay decadencia es que alguna vez hubo vida.

Un saludo.

rosa_desastre dijo...

Gracias a todos y cada uno de los que habeis pasado por mi blog y comentado mi relato. Ha sido una convocatoria de exito. Hasta del miedo se aprende.
Besos

Natàlia Tàrraco dijo...

Perdón por el retraso involuntario. Más vale tarde que nunca amiga Rosa.

Y mereció la pena, me has sepuldado en sensaciones táctiles, olfativas, y en lo más tétrico del lugar donde reposa la muerte. Corto, intensísimo, aterrador, como una gota letal.
Frase final demoledora, besitos conmovidos.

David C. dijo...

me gusta mucho la última línea por lo intensa.

arisenag dijo...

Cada vez que te leo me sorprendes.. esa forma de mezclar el miedo y la realidad es magistral..

Imprimes ternura en cada relato por sobrecogedor que sea ..

Un cálido abrazo.