jueves, 2 de agosto de 2012

Relato de jueves: "El tiempo del tiempo"




La llevan, se la llevan.
Chirrían las ventanas, el aire forma remolinos en el jardín y en la memoria. Anochece en todos los relojes.
Cuando el sol se esconde, Gabriel hiere la corteza del árbol con una nueva señal, la savia baja silente dejando un gong de melancolía que solo es audible en la soledad de los desheredados.
Y sin embargo la vida no se detiene, las risas de los otros, los pájaros, la oración en voz alta, la letanía, los oídos sordos…
La llevan. Se la llevan y le ahogan el grito quitándole el derecho de echarla de menos.
-No alborotes a los demás- le han ordenado. Llora el sauce.
El tiempo atado al cuello abriga su sollozo, mientras en el crisol de sus ojos se le funde la vida y rebosa…algunos lo llaman lágrimas.
Un día sucede a otro, dicen. Se le ha olvidado contar.
La llevan. Se la llevan. Era su compañera.

16 comentarios:

Natàlia Tàrraco dijo...

Rosa es cierto, la vida no se detiene cuando todo se detiene para Gabriel, parece una burla esa indiferencia, cuando incluso el sauce llora, llora resina el pino, y el tiempo se la lleva para siempre.

La poesía enlazada con un sentimiento íntimo desangrado.
Besitos muchos.

Neogéminis dijo...

Tu texto me ha conmovido en lo más profundo.
"Se la llevan y le ahogan el grito quitándole el derecho de echarla de menos"...esta frase tiene en sí misma la contundencia desgarradora de lo que resulta una tragedia tan enorme como la que narras.


Un abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Un bonito relato, es toda una metáfora. Cuando se detiene el tiempo para uno, el tiempo en si no se detiene, como si no pasara nada, la vida continua, y los más cercanos quieren que pase deprisa el tiempo ,para pasar ese dolor que se siente al no poder ver nunca más a ese ser querido.
Un abrazo

Leonor dijo...

Qué intensidad en tan pocas palabras!. Es inmensamente doloroso y tan real.
"El tiempo atado al cuello abriga su sollozo, mientras en el crisol de sus ojos se le funde la vida y rebosa..."

Se me encoge el corazón al leerlo.
Un beso.

Pepe dijo...

No importa que en un determinado punto de la linea del tiempo muchos corazones destrozados lloren. La función debe de continuar y la vida sigue ajena a dolores y sufrimientos ajenos. Como siempre, una hermosa prosa poética al servicio de tu historia. Me encantó.
Un abrazo.

Cristina Piñar dijo...

El tiempo no se detiene. Mientras Gabriel sufre, seguro que hay otros que se divierten, bueno, de hecho esto también queda reflejado en tu relato. Contraste entre alegría y dolor, minutos que para unos son de gloria y para otros de tristeza y dolor. Así es la vida. Pobre Gabriel,que esta vez le ha tocado llevarse la peor parte.Un beso.

Teresa Oteo dijo...

Desborda poesía tu relato y tristeza... me has recordado a Lorca: ¡Que no quiero verla!...
Mientras unos sufren profundamente el resto permanece en su ajena indiferencia.
Me ha gustado mucho.
Besos

San dijo...

Amén Rosa, amén.
No se si es la hora en la que te leo, no se si es porque la cara rosa de la luna está sobre mi cabeza, llena , revosante, no se si es un todo o un nada, tus palabras llegan directas a mi corazón.
La llevan, se la llevan y el tiempo se detiene,
Besos poeta.

Maria Liberona dijo...

uuufff!!!
vaya, vaya...
el tiempo es el tiempo apesar de lo que suceda, el tiempo es el tiempo y a veces nos lleva de prisa y no podemos correr tras el para que nos lleve también, por que simplemente el tiempo de nosotros es otro diferente, distinto al de ella o al de el y aunque vivamos en la misma epoca y vivamos los mismos momentos en aquel mismo tiempo, realmente el tiempo pasa inexorablemente y es muy distinto para todos nosotros...

Juji dijo...

Rosa, has logrado tocar la fibra. Tus palabras han creado una situación terrible y dura y a la vez, tan bella... Ha sido un placer leer esta historia.
Un fuerte abrazo.

Matices dijo...

El tiempo es así corre por la vida sin tener en cuenta nada... Llegan muy hondo tus palabras se clavan en el corazón y nos hacen ponernos en el lugar de Gabriel, porque todo llega...

Muchas gracias por acompañarme en este jueves...

Besos!!

Luis Rodriguez dijo...

Un relato que merece varias lecturas, muy profundo. Volveré a ver si puedo desentrañar algo más, por ahora me llevo grabada esa idea de que la vida no se detiene, parece injusto pero es así. SAludos

Esilleviana dijo...

Creo de que todas las lecturas que llevo de los jueveros, tu relato es uno de los más intensos y profundos que he sentido. Gabriel siente como la vida pasa y el tiempo se apodera de ella.
"-No alborotes a los demás- le han ordenado". Nos molesta que alguien esté permanentemente quejándose por lo que fue y no viva el presente, el ahora, pero es cierto que hay momentos en los que la nostalgia se apodara del sentido y no ves más allá de ella :))

Me gustaron tus palabras.

Un saludo

Gastón Avale dijo...

Excelente. Un relato que nos invita a reflexionar de manera profunda.. Excelente. Un beso.

Sindel dijo...

Lo leí dos veces, era demasiado bello para darle tan solo una leída, y la segunda vez mi emoción fue intensa.
Es una maravilla este texto, poema, prosa poética, lección de vida y todos los nombres que le quieras poner!!!
Felicidades!!!
Un abrazo enorme

casss dijo...

Conmovedor...oigo una letanía, un lloro, un lamento, y una guitarra que grita, y te oigo a vos, leyendolo tan desde adentro!

besos, Rosa