jueves, 6 de septiembre de 2012

Relato de jueves: "Relaciones"





Desde el mismo instante en que te vi sentí que mis alas no servirían más que para taparme cuando el frío de la mentira os dejara desnudos.
Prepara una comida especial, -me dijo- hoy he invitado a cenar a un amigo del gimnasio.
Me arreglé para causar buena impresión, puse flores en los jarrones, vestí mi mesa y vuestros estómagos con las mejores galas, buena charla, música y copas…
¿A que es encantador? –decía a cada ingenio tuyo, mi marido-
Y más copas y más risas, y más confidencias hasta la madrugada cuando el alcohol se convirtió en el precipicio de la cordura.
Borrachos y desinhibidos, comenzasteis a tocaros los musculitos por encima de la camisa, abrazos de compañeros, -pensé- os derretíais con los ojos, se os escapaba el deseo por la comisura de los labios.
¿No estás cansada? Acuéstate si quieres querida, ya atiendo yo a Manuel…
Se apagó la luz, cayó mi venda.

28 comentarios:

ana dijo...

¡Joder! lo digo como expresión, pero imagino que ese fue el final.

Son cosas que pasan, vendas que caen ante la realidad evidente.
Muy bien contado, casi lo veo.

BESITOS,

San dijo...

Dios! Rosa que forma tan dura de que las vendas se caigan, pero asi es la vida tantas veces, dura.
Bellas palabras para la infelicidad.
Un abrazo grande.

Leonor dijo...

Una tarda en darse cuenta de esas cosas, mientras todos los demás parece que siempre lo han sabido.

Dura la vida, difíciles las relaciones.
Un beso.

Juan Carlos dijo...

¡Diablos! Me gustó, mucho más la forma que el fondo. Hay frases, como eso del frío de la mentira que son maravillosas.
Besos, Rosa.

Cecy dijo...

¡Que fuerte! Las vendas cuando se caen, cuando se corre el telón, cuando todo queda a la vista. Darse cuenta.

Contundente relato.

Un abrazo.

Natàlia Tàrraco dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Natàlia Tàrraco dijo...

Y encima bien comiditos y bebiditos, los hay que no tienen ni idea de la delicadeza, bordes y bestias, mala forma de enterarse, pero ahora ya lo sabe, conque...

Un golpe sin avisar, a lo cafre, que me ha puesto sulfurada, Rosa, a veces los seres humanos del sexo que sea, nos comportamos como fieras, con perdón de los nobles brutos.
Muy bien relatado, rotundo, genial.
Besito.

censurasigloXXI dijo...

Podría habérselo llevado a un hotel el muy impresentable. Primero se lo cuentas a tu mujer, luego la dejas y luego te lías con una sepia si se deja, PFT.

Un besito, Rosa, café bien largo que es temprano.

Matices dijo...

Vaya... lo peor es que pasa, con lo fácil que es reconocerse uno mismo y ser sincero... Pues si, se le cayó la venda.

Besos!!

Neogéminis dijo...

jajaja concuerdo con Censura!...eso de refregárselo por las narices -luego de haberla hecho trabajar- es una crueldad que escapa de lo que entre ellos podrían sentir!...eso es maldad pura!...es gozar con la humillación ajena!

Un abrazo

mariajesusparadela dijo...

Cayeron TODAS las vendas.

José Vte. dijo...

La venda se le cayó pero en esta ocasión no habían hormigas por los pies, si no que se lucían abiertamente los musculitos.
Es un pequeño relato que está llevado con mucha sutiliza hasta el sorprendente (o quizás no tanto) final.
Magnífico Rosa.

Un abrazo juevero

Carmen Andújar dijo...

Vaya final.Lo peor de una relación es la mentira, así seguro que todo acaba mal, y sobre todo el querer jugar a dos bandas.
Un abrazo

Mar dijo...

Vaya con el amiguito del marido! Y tan amiguito :)

Bss.

maria jose Moreno dijo...

NO que lo digas, la venda... lo que se le caería es el alma al suelo y no veas lo frecuente que es. Me ha gustado. Un beso guapisima, ya tenia ganas de leerte.

casss dijo...

Y se le cayó el alma, y rodó por la alcantarilla. Dicen que aun no la encuentra...

Es que hay tantas formas de ver...y la mejor es sin venda en los ojos, duela lo que duela.

Muy buena historia y conmovedoramente posible.

besos, amiga Rosa.

Maria Liberona dijo...

uuuff!!!
vaya historia y que es lo que cuenta creo que es la realidad que quizás muchos no quieren ver

Luis Rodriguez dijo...

Una relación que muestra la realidad que, tal vez se contuvo o se prefirió no ver. La verdad siempre es liberadora, pero trae felicidad. Con el tiempo se supera

Marta C. dijo...

Cruda manera de descubrir una mentira. ¿Qué necesidad hay de mentir a estas alturas? Pues lo siguen haciendo, se siguen casando y haciendo desgraciadas a mujeres que no se lo merecen. Hay que afrontar la realidad de cada uno con valentía, sea cual sea. Buen relato. Besos.

Teresa Oteo dijo...

Vaya con el amigo del gimnasio!y esas no son formas de hacer las cosas, muy mal hecho!!!
Un besito

G a b y* dijo...

Upsss! Bueno, no vale decir "esas cosas pasan", porque no es lo habitual, pero más vale enterarse algún día... A veces el alcohol, viene a desentrañar verdades, que la sinceridad por sí sola, no se atreve.
Muy bien relatado!
Besitos:
Gaby*

Sindel dijo...

Uy que tremendo!!! No se debe poder creer que pase algo así. Me dejo descolocada este relato, es buenísimo!!!
Un abrazo.

rosa_desastre dijo...

Siento que mis comentarios no lleguen a algunos jueveros, no hay forma ¡me ven como a un robot!
¿como lo hago? a Maria Liberona, Luis Rodriguez entre otrossssss

Encarni dijo...

La culpa fue dell vino o del cha-cha-cha, vaya usted a saber pero lo mismo el armario se les quedó pequeño y decidieron que tenían que ir a IKEA a comprar uno mientras te mandaban a dormir, jejeje.

Rotundo relato, me encantó.

Un abrazo.

RECOMENZAR dijo...

que bueno leerte
que bueno haberte descubierto

Esilleviana dijo...

jaja

Tu blog me lo ha recomendado Matices, sobre todo por tu prosa poética y por tu sagacidad y así es, solo puedo añadir que está en lo cierto :))

Tantas muestras de cariño guardaban algo más que los demás desconocíamos jaja.

Un saludo

aris dijo...

Cada vez que cae una venda el dolor traspasa los sentidos .. qué cruel puede ser a veces la vida!!

Tiempo sin leerte.. pero vuelvo .. y seguiré enriqueciéndome gracias a ti ...

Un sonoro beso

Susurros de Tinta dijo...

Aissss, como me gusta como describes las cosas... tus preciosas metáforas son tan acertadas que en muy poco dices un infinito, son tan hermosas que disfrazas el dolor de ella y la amrgura de delicada belleza... miles de besosssssssssssss