sábado, 20 de octubre de 2012

Cómplices










Te abrazo,
me pierdo en el gris de tu tacto de humo,
muto  de espino a  hiedra
para que seamos uno
en la sombra y en la sed.
Me abrazas,
te rompes, curas con  hiel  
la cicatriz  de la noche.
Cómplices,
retamos al viento que nos desnuda
el deseo y la palabra.
Amanece.
La luz nos señala, amantes,
extrañas marionetas,  
retales,
harapos,
farsa. 

7 comentarios:

San dijo...

Maravillosa Rosa esa mutación de espino a hiedra, enredarse hasta ser uno. Que la complicidad no se apague.
Un abrazo.

Natàlia Tàrraco dijo...

¿Farsa? Me dejaste desmenbrada, me dejaste asombrada.
Unámonos fundidos en ese espino, musgo, liquen, que no pueda con nosotros esa marioneta sin vida.
Pero...queda cualquier duda, prendida, posible.
Me asombraste como siempre.
Muchos besitos.

miralunas dijo...

me encanta la palabra cómplice.
me encanta este poema.
un abrazo

Juji dijo...

Esas marionetas de amantes... Rosa, un placer leer este poema, sin farsa y todo realidad. Hay tantas caras en el amor...
Un fuerte abrazo.

Juan Carlos dijo...

Pero, cuando llegue de nuevo la noche ¿se producirá de nuevo el encuentro? ¿Volverá a tener sentido?
Como siempre, magia en tu combinación de palabras.
Besos, amiga.

Mar dijo...

Hay cosas que cambian a la luz del día :(

Bss.

aris dijo...

Tacto de humo.. Amantes? .. farsa...
Y mañana qué? ..

Un fuerte abrazo