sábado, 6 de abril de 2013

La cita







"A las siete en la playa, a las siete en la playa, a las siete en la playa…”
La cinta del contestador repetía incansable la misma frase
como si un eco cruel hubiera preñado la casa hasta la asfixia.
Desde el reloj de sol bajaban los minutos a esconderse en el agua.
Las siete.
Heridas, las saetas dejaban la herrumbre entre los dedos.
Quiso detener el tiempo a gritos,  habitar  la razón con pretextos, deshilachar la cordura, desnudar la  trama.
No era una cita de amantes. Los muertos siempre llegan tarde.

4 comentarios:

Tracy dijo...

Pero... ¿a que tú estabas allí? Pues eso es lo que importa.

San dijo...

Rosa cuanta desesperación y cuanta tristeza se desprende.
Mi cariño para ti.

G a b y* dijo...

Todo llega, hasta la espera más desesperada tendrá su hora, aunque duela el pensarlo.
Besos Rosa!
Gaby*

censurasigloXXI dijo...

Siempre llegan tarde y se marchan sin permiso de nadie. Dile que borre el mensaje del contestador...

Un beso, Rosa, y cafelito.