miércoles, 8 de octubre de 2014

Este jueves, relato: ENCRUCIJADA




No fue fácil.
Me voy -le dije - amargándole el pastel de chocolate.
Guardé las manos en los bolsillos para no ocuparlas con un adiós vacío. 
No miré atrás, no arrastré la culpa, no abrí el buzón de las querencias.  
Apagué la luz, apagué la rabia, apagué los poemas de amor.
Me descalcé en la puerta, me desnudé de pájaros.
Me diluí como veneno en su sed de respuestas, callé mi letanía de derechos.
No lloré para no darle la razón.
Y en ésta encrucijada, aún dudo si me dolerá la sombra, la costumbre o el miedo cuando por fin sea libre, libre, libre.

16 comentarios:

Alfredo dijo...

Dudas inevitables, que siempre acompañan una decisión, aunque sea la buena.
Una delicia de texto, para repetir como con un buen vino.
Besos

Azulia PourToujours dijo...

Sí, es una difícil decisión, de la cual siempre se aprende y se saca algo bueno, aunque en el fondo duela.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Si tanto sufría, felicito tan contundente decisión.
=)

Leonor dijo...

Me voy con ella. Si luego me duele la sombra, la costumbre o el miedo pensaré solo en que por fin soy libre.

Un beso

Juan L. Trujillo dijo...

La mas brillante despedida que nunca leí.
No dudes: hiciste lo correcto.
Cuando una se desnuda de pájaros, no suele escuchar otros sonidos.
Un abrazo.

Susurros de Tinta dijo...

Ni un punto, ni una coma le pongo a tu relato, solo las ganas de haberlo escrito yo en su día, perfecto, precioso, tus metáforas siempre me dejan sin aliento, miles de besossssssssssssss

Tracy dijo...

Muy bien descritos los sentimientos que se tienen antes de dar el paso ante una nueva encrucijada.

G a b y* dijo...

Una despedida, una decisión y un modo de expresarlo, que dudo que duela sombra alguna, la libertad ya respira de alivio. Una belleza de texto!
Besos al vuelo!
Gaby*

Pepe dijo...

No es fácil tomar la decisión de dejar atrás tantas cosas. Aunque esas cosas se han ido dejando atrás de forma paulatina. El amor no muere de un día para otro de forma repentina. Pero llega un momento en que hay que tomar decisiones, aunque estas no sean nada fáciles. Tu prosa poética, como siempre, bellísima.
Un fuerte abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Comenzar una nueva vida siempre es dificil; pero hay momentos en que se ha de tomar una decisión, y si no lo hacemos nos arrepentiriamos.
Un abrazo

Sindel dijo...

Qué manera de decir las cosas, tan maravilloso tu texto, se siente, se vive, se sufre! Por cada decisión que tomamos hay que enfrentar las consecuencias, seguramente extrañará las sombras, pero a la larga la libertad le dará la luz que está buscando.
Un beso enorme.

Lucia M.Escribano dijo...

Conozco a alguien que se fue para poder dormir tranquila, y nunca se arrepintió de la decisión tomada.
Cuando llego a la encrucijada, se dio cuenta de que lo único que quedaba por hacer, era firmar un papel. Hacia muchos años que aun viviendo juntos, el se había divorciado sentimentalmente de ella.
Besos querida amiga.

Charo dijo...

Tomé una decisión parecida a la de la protagonista de tu relato, me costó y me dolió mucho hacerlo...pero lo hice y nunca me he arrepentido de haberlo hecho. A veces hay que coger al toro por los cuernos, sin miedo a si saldrá bien o no.
Un beso

Juan Carlos dijo...

Qué momento. Lo que escribes se podría poner en la voz de Whoopi Goldberg cuando, en El color púrpura, decide marcharse, mientras viaja en el tren. Mejoraría esa película ya de por sçi tan buena.
Besos.

Maria Jose Moreno dijo...

Palabras con las que celebro la libertad, aunque cueste decidirse cuando lo haces te llenas.
Precioso.
Un beso

Montserrat Sala dijo...

Hola Rosa:hay decisiones que hay que tomarlas y punto y aparte. Sin rencor y sin mirar atrás.
Un abrazo.