viernes, 8 de julio de 2016

Relato de jueves: Crucero





Ella  se dejó llevar, como siempre en su vida, dejándole al destino la responsabilidad de su tristeza.
Decir adiós desde la cubierta exagerando la alegría, posar desde el ángulo acertado en la foto del recuerdo y una vez pasado el horizonte, arrojar la careta al agua.
En la cubierta se han amotinado las estrellas. 
Las cuenta desde el rincón oscuro de sus preguntas. 
El silencio es un látigo que  ha roto el matrimonio  en mil pedazos.
Un intento más. No quieren darse cuenta que no hay hilo de sueños con que zurcir la rutina,  que desnudos de amor, no hay dónde alojar al  futuro.
Juntos se saben náufragos, juntos se tragan la certeza de éste último viaje.



15 comentarios:

Ester dijo...

Cuando se acaba lo mejor es no querer prolongarlo. Bonito encuadre de foto. Un abrazo

Leonor dijo...

Nos aferramos a algo que no tiene continuidad por miedo a lo que pueda pasar después. No merece la pena prolongar lo que ha llegado a su fin.
Por supuesto el tema me parece buenísimo pero es tu forma de escribir la que le da esa grandeza que desprende.

Gracias por participar.

Un abrazo.

María Perlada dijo...

Me ha gustado lo que has dicho de que el silencio es un latigo .

Mejor no prolongar la agonía cuando el amor se acaba.

Un beso.

María Perlada dijo...
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Esther Planelles Arráez dijo...

...<> Hermosa y triste imagen. Siempre es mejor aceptar la realidad.

Un abrazo.

Juan Carlos Celorio dijo...

Como es habitual, maravilloso, utilizando elementos del tema propuesto para tu relato, como ese amotinamiento de estrellas en cubierta, que me pareció genial. Ese es un detalle, tod el texto es muy bueno.
Besos.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Para poner fin a una historia de tristeza, sirve cualquier horizonte. Quizás el tener el mar de fondo lo haga más memorable, más definitivo como fin de ciclo. Hermoso texto.
Un abrazo

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Tal vez necesiten la despedida en un lugar especial, para que duela menos.

Carmen Andújar dijo...

Quizás en ese último viaje decida lo que nunca fue capaz de decidir.
Bonitas palabras en una historia llena de tristeza.
Un abrazo

Alma Baires dijo...

En todo viaje, si bien está la tristeza de la despedida, de lo que uno deja atrás …también se encuentra la esperanza del nuevo horizonte que se presenta por delante nuestro.

Un beso …y un abrazo grande.

Tracy dijo...

Me gusta eso de tirar por la borda, las caretas.

Montserrat Sala dijo...

Una historia corriente y vulgar explicada de forma magistral i especial. Lo que la hace diferente y extraordinaria. saludos!!!

Maite S.R dijo...

Gennial. Creo que sobran las palabras.
Un abrazo

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Como algo que puede ser cotidiano esta escrito de una forma tan genial?. Me encanta tu relato y la forma como escribes, besos.

Mag dijo...

El mar es agua y sal... La combinación necesaria para una limpia...
Un beso enorme.