martes, 25 de noviembre de 2008

Primavera rota


Mi relato ha resultado ganador del primer premio en el certamen "CARTA ABIERTA A UN MALTRATADOR" que concede la asociacion AFAMMER de Huesca.



Primavera rota


A veces, la veo tras los visillos de la cocina, solo asoman sus dedos entre los encajes.
Me recorro la calle, es mi trabajo, recojo las hojas secas de todos los otoños.
De repente, desde la cárcel blanca de la cortina vuela una hoja de un árbol extraño que se desnuda y cae a mis pies.
Es como un grito callado.
No tengo porque alarmarme ni compadecerme de cada desarraigo, de cada desnudez de acacias, magnolios o mirtos. Pero me agacho y guardo en el bolsillo ese trozo de papel blanco refugio quizás de primaveras rotas.
En seguida se oye un golpe seco, los cristales tiemblan ante la violencia de la voz: ¡Te tengo dicho que no te asomes a la ventana!
Y huyo aprisionando el testigo de tanta libertad.
Me tiemblan las manos cuando en el rincón a salvo de mi casa, me dispongo a leer la carta.


“ Se que no es de noche porque oigo el vaivén de tu escoba por la acera, no se que color tiene la mañana, ni como sonaría mi voz para darte los buenos días. Los golpes han caído con fuerza la pasada noche y mi mudez está justificada porque me atenaza el cuello la correa del perro. Estoy de rodillas porque es muy corta, así no tendré tentación de mirar a la calle... y de mirar, vería la lluvia de color púrpura.
Llueve ¿verdad? Yo digo que llueve cuando mi pequeña me dice que no llore y yo le digo que he mirado al cielo y me he mojado, que quise coger un trocito de arco iris para pintarle un beso... mi niña se ríe y me cree capaz de todo.
Mi casa está siempre a media luz, no hay que alertar si la sangre ha teñido -sin querer- el suelo. Debo ser muy torpe, nunca luce nada de lo que hago... mi madre me dijo que yo debía ser la esposa perfecta, no se en que me equivoqué. Yo soy una inútil, dice mi marido.
Cuando estudiaba, cuando me arreglaba, cuando tenía amigos, yo creía que era feliz.
Ahora que en mi casa no hay libros ni espejos, ahora que la palabra amigo es solo una amenaza, me doy cuenta de todo lo que me queda por aprender.
Claro que duele... aprender duele. Pero es por mi bien, me dice tapando con besos los moratones de mi pecho. Me ahogo a ratos, y el miedo ulcera mi sonrisa...
Yo no sabía que el amor solo existía entre estas cuatro paredes, y hoy, aprovechando un resquicio de lucidez, una tregua del dolor de mis costillas, y el olvido de este papel sobre el fregadero, quise compartir contigo la espiral de viento que me arrastra.
Como una hoja más... a la basura.

En Sevilla, a 2 de octubre del 2008

Fdo.
Nadie

6 comentarios:

Ana Villalobos Carballo dijo...

Ya te he felicitado, pero lo vuelvo a hacer, Rosa. Esta carta es realmente impactante y muy cierta. Ya te lo dijeron y no te lo querías creer.
La única pena es que esta alegría la traiga un tema tan doloroso y real, pero así es la vida hasta las situaciones más amargas y dolorosas nos reportan un pedacito de felicidad a nosotros mismos o a los demás.
Me alegro muchísimo por tí,
Un beso muy grande( que ya te lo daré en persona y no lo podrás evitar, jejej)

Ana

El éxodo dijo...

Enhorabuena. Es una "carta" bellísima, a pesar de la tristeza que describe.

La violencia, de género o no, puede vestirse de infinitas formas. Ojalá un día se quede desnuda y muera de frío.

Y, a veces, la violencia no necesita golpes, basta que te hagan sentirte apartado, que te ignoren, que te desprecien hasta hacerte sentirte culpable sin saber de que, hasta hacerte sentir basura que no merece estar viva. Y el dolor ya nunca cesa, no duermes, no comes, ni sientes ni un sólo instante en el que te abandone la tristeza. Y deseas morir. Escribe algo sobre eso, seguro que lo haces bien. Yo no podría.

Un abrazo.

QWS dijo...

Impresionante. Sólo me quedan palabras para darte una merecidísima enhorabuena.

Juan Romero Caballero dijo...

Hola Rosita:
Antes de nada, mi más cordial y sentida enhorabuena por este Primer Premio a tus sentimientos.
Realmente supiste darle un enfoque muy adecuado, al margen de convencionalismos de sufrimientos.
Maravillosa tu idea, correctas tus expresiones, sentidas tus palabras.
...y sin visos de esperanza, porque a aquella Rosa se le han ido desprendiendo todos y cada uno de sus perfumados pétalos.

Aquí dejo la dirección de Internet donde pueden encontrar la noticia todos tus admiradores y ese amplio círculo de amistades que te siguen en tu bloc.

http://www.bejopa.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1863&Itemid=1

Tambien me sumo al comentario de Ana Villalobos, en el sentido de que, a veces, las penas dan alegrías, como por fortuna te ha ocurrido en esta ocasión.
Me gustaría que ahora nos compensaras con un poema alegre y que culmine en felicidad.
Besos.

Zafferano dijo...

Dio mío, qué tremendo. Qué bien lo has sabido escribir... Lástima que no sea una mera fantasía tuya.
Enhorabuena por el premio, no me imagino un relato mejor expresado.

Besotes!

el marido de la portera dijo...

Tras leer la carta, aparte de darte la enhorabuena, te felicito por la maestría de combinar una realidad tan dolorosa con multitud de poéticas imágenes.

Un saludo.