martes, 3 de enero de 2012

No se por dónde empezar



Tendría que haberlo apuntado en un papel, pero, mira, aquí me veo como cada año nuevo sin saber el orden de prioridades para los deseos.
Lo de las obligaciones lo tengo claro y es lo único que no cambia tras las campanadas.
Que horror, he salido en las fotos con la boca cerrada a duras penas para que no se escapen las once uvas que no me dio tiempo masticar aún cuando ya había sonado la mitad del tiempo.
Una heroicidad gritar feliz año nuevo cuando aun me quedan cinco uvas con sus pieles y sus pepitas dando vueltas entre la sonrisa y los dientes apretados.
Con el cava y la responsabilidad de atribuirle poderes mágicos a las burbujas, se brinda y se piden cosas (la mitad imposibles) hasta que el gracioso de turno te rocía de confeti y te ata con serpentinas al borracho solitario que está al otro extremo de la barra.
¡Feliz año Nuevo! Y yo sigo la corriente, total, millones de celebrantes no pueden estar equivocados.
Vida nueva, dicen, y a todo esto hay que ponerse unas bragas rojas y besar al enemigo que normalmente cena en tu misma mesa y que minutos antes te ha dicho eso de: “estas mas gorda que el año pasado, querida” y para no venirte abajo y morderle directamente en la yugular, coges el trozo de turrón mas grande y te vengas.
El traje de lentejuelas me sienta como un tiro, sobre todo si me comparo con la rubia del tercero que es un pincel. Yo, que soy más de brocha gorda, ¿me entiendes?
La gente se abraza, la gente llora, huele a pólvora y a perfume de los domingos. El frío talla figuritas en los cristales y se brinda al calor de las velas por todas esas cosas que no tienes.
Es un vano intercambio de ilusiones que saben a matahuga, a humo de cigarrillo de contrabando, a besos de carmín indeleble.
Feliz Año Nuevo…
Tendría que haberlo apuntado en un papel. No se por dónde empezar.

6 comentarios:

gustavo dijo...

el día...no, así está mal comenzado...el paso de un año a otro, el paso en el calendario del día 31 al día uno, es un simple paso como otro cualquiera. de eso no cabe la más mínima duda. ahora bien, si a ese paso lo coloreamos de diversión y de sonrisa y de champan y de uvas y de medianas sonrisas, es decir, toda una parafernalia, estaremos ante un rito...un rito que quizá, y solo por mor de las intenciones más o menos impolutas de cada uno, y deberían de estar impolutas, blancas, sin mala leche, sin "odios", para así lograr que quizá esos deseos se cumpliesen ene se rito inventado y que quizá, sólo quiza, se haya convertido en una especied eliturgia religiosa y debido a ello en algo medio mágico..en fin, que me he enrollado para decirte rosa de los desastres que no comí las uvas, y aun así la vida mía y la tuya y la del baboso de abjo y...etec...seguirá igual... O CASI IGUAL si es que no ponemos en cada omento de nuestra parte un poco, muy poco, inclusive....
medio beso.

maria jose moreno dijo...

Vida nueva, dicen, y a todo esto hay que ponerse unas bragas rojas y besar al enemigo que normalmente cena en tu misma mesa y que minutos antes te ha dicho eso de: “estas mas gorda que el año pasado, querida” y para no venirte abajo y morderle directamente en la yugular, coges el trozo de turrón mas grande y te vengas...jajaja esto es buenisimo de una realidad aplastante, pero yo eso lo vivo mas el dia de nochebuena, quizas porque el fin de año siempre lo paso con quien quiero.
Besos

San dijo...

Ritos y letanias Rosa, la parte más negra de la negra noche renacida, pero luego así a solas sin esos rojos encajes y sin esas babosas risas, el año comienza despacito ,muchos dias para estrenar, para dibujarlos del color que nos gusta o al menos para intentarlo, la esperanza que no falte. A mi me gusta esa noche no tanto todo el montaje que hay a su alrededor, bueno si es que toda fiesta lleva su montaje ahora que lo pienso.
Ayyyy!! que dificil nos lo ponen.
Besitos.

Verónica Marsá dijo...

Pues no empieces, sigue como buenamente puedas. Total, es un periodo de tiempo racionalmente creado, podría ser hoy, ayer o mañana o dentro de un mes como en China, y todo fluye, nada permanece.

Sigue el día de hoy lo mejor y más agradable que puedas.

Un beso y cafelito.

Primavera dijo...

Pues andando sin trompezar con paso firme y hacia adelante..
Feliz comienzo de año!!!
Un beso

Juan Carlos dijo...

Dices mucho en tu texto sobre ese absurdo festejo del fin de año. También Gus en su comentario. Dejémoslo en una especie de rito para cerrar un capítulo y comenzar otro, no de 0, pero si eliminando tantas cosas que no deseamos repetir.
Coincido en lo de las uvas, yo este año las tomé, forzado por las circunstancias, pero la uva número 12 la terminé a las 00,25, sin complejos, que uno ya está mayor.
Besos de año nuevo.