
Yo me llamo Gertrudis, Gertrudis - Margarita para ser exactos y soy la dueña de una tienda de sombreros “La danse des sept voiles” que está en 37 Avenue Samson, muy cerca del cementerio de Montmartre.
(Raro emplazamiento para una sombrerería, si, porque a los de dentro, poco les hace falta que le quiten o no el sol con un tocado)
Crecí en casa del abuelo materno, mi madre, gabacha pelirroja y desgarbada de sonrisa fácil y palabra terca a la que casi no conocí porque huyó con un violinista alemán, me dejó de herencia la orfandad y las estanterías llenas de cachivaches. (A mi padre le dejó dos cuernos y el don de la invisibilidad, porque nunca lo vi)
Apenas tenía dos años. Yo la esperé, la esperé, la esperé…. hasta nunca.
A propósito, mi nombre se lo debo a mi abuelo en memoria de una amante que tuvo y que le dejó tocado, hundido y arruinado. Sólo pudo salvar su uniforme del ejército ruso.
Como ven, en mi familia se amontonan las tragedias. Aunque la peor de todas la he descubierto hace poco.
Solicité una licencia para abrir un museo de sombreros en un local adosado a mi tienda. Pues bien, con tanto papeleo, tanto trajín de desvanes, tanto testamento y tantas cajas que estuvieron lacradas en vida del patriarca…ahora puedo airear la historia de los últimos cien años a cabeza descubierta. (Nunca mejor dicho)
A tal fin, llevo meses organizando, leyendo legajos y facturas, periódicos amontonados y polvorientos con noticias curiosas…por ejemplo en la primera página de Le Monde de 1958 se habla de un robo en el Museo de Criminales de Francia. Se trataba de la cabeza embalsamada de la Mata Hari. Nunca se supo quien la robó.
¡Dios! ¿A quien me recuerda esa mujer? ¿Dónde vi esa enigmática mirada, el cráneo de medidas perfectas, la mágica seducción de esos rasgos orientales?
¡La cabeza de modelaje dónde se prueba cada sombrero en mi atelier!
Siempre me pregunté de qué material estaría hecho el molde.
Ahora lo sé.
Mi vida es un traje de retales, jaretas de historias que deshago a medida que conozco a la espía más famosa del mundo.