miércoles, 14 de noviembre de 2012

Relato de jueves: "La tragedia de la marioneta"







Nadie le preguntó de qué color quería sus ojos,   qué música poner a sus silencios,  qué susurro al vuelo de su falda, nadie midió el espacio entre los hilos y los sueños.
Se  encontró de repente la palabra mutilada,  la queja, guadaña  en el aire. 
La última puntada encierra la libertad  poniendo una  cicatriz de  oropel  donde se apaga el latido.
Otros deciden el revés de su  tristeza.
Ya sólo es lo que los demás quieren que sea.
Hábil hacedor quien la maneja sin revelar la trama para que nadie  sepa la historia  de sus harapos.
Las marionetas no sangran más que por la mirada.







miércoles, 7 de noviembre de 2012

Relato de jueves: "volvemos en seis minutos"







Apenas daban las ocho   aquella sala se llenaba de gente.  Entraban, le daban las buenas noches   y se sentaban justo enfrente de ella, asomados a una ventana.  Forasteros  que le daban conversación como si la conocieran de toda la vida.
 Miraba de reojo el jaleo que se colaba en su casa  y no se acostaba hasta que el último  le decía: “hasta mañana si Dios quiere” 
Educados si que son, le decía a su hija, pero creo yo que no deberías darles tanta confianza, bueno está que vengan algún día, pero esta cantinela todas las noches en invierno y en verano…  Además, Josefina, tú eres mocita y no sólo hay que ser decente, si no parecerlo.
Cuando vivía tu padre, aquí había más respeto.  

(Josefa  tenía 90 años cuando llegó la televisión a su casa allá por el año 1966. Murió sin  digerir  el invento)

sábado, 3 de noviembre de 2012

Descansa en paz








La cera arde. 
Contemplo la llama, sigo su vaivén  reflejado en el mármol como una pincelada de fuego.  Tiempo detenido.
Acaricio con mis dedos la losa, reescribo tu nombre  de derecha a izquierda, de izquierda a derecha buscando la puerta por dónde te fuiste.
Cruje la luz y se extingue.  Ahora todas las flores son negras.
Que solos se quedan los muertos.

jueves, 25 de octubre de 2012

"Colores" relato de jueves




Yo no conocía otra  parcela de luz  que la que cabía en mi ventana.
La belleza de los matices de un monocolor impuesto. El gris.
Ceniciento el color de las acacias y de ceniza las nubes y las calandrias, 
tu espalda,  el humo de la chimenea, los cerrojos, 
la primavera dibujada por un principiante gris.   
Gris tu bufanda y mi monólogo  cada domingo por la tarde…
Una noche  gris, lo acostumbrado, decidí emborracharme con unos versos anónimos.
Me he despertado con resaca. 
En mis labios aún, tu beso azul, tinta de sal.
Hundo  mis manos en las páginas de tu pecho  donde explosionan los rojos, anaranjados y violetas arropando la blancura del plenilunio.
No, no quiero abrir los ojos,  que  se derrama el verde, que se diluye el alba, que arde mi sangre  al mediodía amarillo.
Mastico el color de las palabras que no dices… 
Ya sé. Tú eres el arco iris.

              

sábado, 20 de octubre de 2012

Cómplices










Te abrazo,
me pierdo en el gris de tu tacto de humo,
muto  de espino a  hiedra
para que seamos uno
en la sombra y en la sed.
Me abrazas,
te rompes, curas con  hiel  
la cicatriz  de la noche.
Cómplices,
retamos al viento que nos desnuda
el deseo y la palabra.
Amanece.
La luz nos señala, amantes,
extrañas marionetas,  
retales,
harapos,
farsa. 

jueves, 11 de octubre de 2012

Relato de jueves: El teléfono.








En el documento de identidad dice que en agosto cumplirá 46.
Mirando el DNI se da cuenta que han cometido un error de imprenta, que le sobra una “E”, allí han escrito Eusebia, y a ella no le suena.
Será por eso que el amor no la reconoce.
Trabaja en la centralita de teléfonos. La vida colgada de un hilo, muchos hilos cosiendo historias  de norte a sur de este a oeste.
Usebia  ensarta mecánicamente las líneas y se cruzan las noticias,  se tejen intrigas, se desbaratan secretos, se hacen tratos,  embargos, bodas…
Desde hace años, una llamada sin nombre le desea  buenas noches antes de que su turno acabe. Esa voz que la desvela y le zurce las ilusiones se está haciendo vieja como ella.
El teléfono y el corazón se parecen demasiado. 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

MIRADA RETROSPECTIVA, este jueves, relato.




Un día como otro cualquiera, atardecer, otoño. El respirador escribe garabatos en el silencio de la habitación.
Un día como otro cualquiera desde hace un año, ni un atisbo de sonrisa, ni una mueca, ni una lucecita en los ojos, ni una esperanza de despertar.
Tic-tac. tic-tac, tic-tac...
A veces rompe el paisaje el humo de un cigarro, (ese morirse queriendo) y desde el humo-quimera, regresa a la última mañana de ser felices.
En el espejo del baño había dibujado un corazón con el carmín rojo, puso sales y azahar en el agua, encendió velas de cera virgen, la espuma envolvió  su desnudez para regalo, sonaba una música griega...
Se recorrieron perdidos el uno en el otro, se amaron como si fuera la última vez.
El agua resbalaba por su espalda hasta sus pies descalzos, se giró para alcanzar las copas con que brindar por el  aniversario.
El azogue se hizo trizas bajo su cuerpo, al caer se golpeó la nuca.
Quedó inmóvil hasta hoy.
Hoy, un día como otro cualquiera, atardecer, otoño.
Tic-tac, tic-tac, tic-tac...

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Relato de jueves: "La Ley del Talión"




A lo mejor es que tengo el corazón muy duro, o a lo peor, es que ni siquiera lo tengo.
Dotar de nombre y apellidos a una alimaña, es darle demasiado.
Si yo tuviera poder de parar el aire que respira, de racionar una gota de agua por día para calmar su sed, de tender sus miserias al sol ensartado en un palo en medio del patio de la cárcel, ir requemando cada centímetro de su cuerpo y arrancarle despacio las tiras de piel, que una marabunta de hormigas vaciara las cuencas de sus ojos para que jamás viera la luz…
…Tertulia de viejos en la plaza, así hablaban.
Yo firmo.
A lo mejor es que tengo el corazón muy duro, o a lo peor, es que ni siquiera lo tengo.
Hay una mala bestia que no merece tantas horas en los telediarios.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Relato de jueves: "Relaciones"





Desde el mismo instante en que te vi sentí que mis alas no servirían más que para taparme cuando el frío de la mentira os dejara desnudos.
Prepara una comida especial, -me dijo- hoy he invitado a cenar a un amigo del gimnasio.
Me arreglé para causar buena impresión, puse flores en los jarrones, vestí mi mesa y vuestros estómagos con las mejores galas, buena charla, música y copas…
¿A que es encantador? –decía a cada ingenio tuyo, mi marido-
Y más copas y más risas, y más confidencias hasta la madrugada cuando el alcohol se convirtió en el precipicio de la cordura.
Borrachos y desinhibidos, comenzasteis a tocaros los musculitos por encima de la camisa, abrazos de compañeros, -pensé- os derretíais con los ojos, se os escapaba el deseo por la comisura de los labios.
¿No estás cansada? Acuéstate si quieres querida, ya atiendo yo a Manuel…
Se apagó la luz, cayó mi venda.

jueves, 23 de agosto de 2012

"Fotografía inspiradora para relato de jueves"



Que digo yo, Manolo, que si le gustará a tu madre el regalo…
Manolo como si oyera llover, hace figuritas con el humo de su tabaco de contrabando.
Pronto llegarán al puerto, a penas se pare el bamboleo de este cascarón de lujo, volverán a ser los vecinos anónimos en el bloque de pisos de protección oficial.
Mira el mapa de abordo marcando el itinerario de vuelta con el dedo de negar.
La Gordi ensaya una reverencia para impresionar al capitán en la cena de despedida, luego, a penas a tres pasos, su casa, su ventana que da al norte donde hasta los geranios de plástico se mueren.
Envuelve la taza cuidadosamente. Verona se escapa entre los pliegues de celofán…
No todos los días le toca a una un viaje con los puntos del yogur de macedonia desnatado.

domingo, 19 de agosto de 2012




Me voy.
Atravieso la calle con la maleta llena y la vida vacía.
Me cansé de estar detrás de los visillos alimentando las horas con las sobras que, famélicas, acabaron muriendo al borde del minutero.
Seguiré escribiendo sonetos a los que siempre le sobrará un verso, torpe aprendiz del vuelo de las palabras, pandorgas sin hilo prisioneras en jaula de oro.
Atrás queda el amante inconcluso de mis noches de hastío, semental huero para preñar mis sueños, última página del libro contable dónde figura el desfalco de las ilusiones escrito con besos indelebles.
Al otro lado de todas las puertas, cuchichea la rabia y la sombra de las tapias es como una guadaña que me despedaza.
Me voy.
Mi huída es aireada al sol como las sábanas de un ajuar prestado.
Arrastro la luz de las aceras desnudando la piedra, la felicidad brota a destiempo como girasol de enero.

viernes, 17 de agosto de 2012

Derretirse en Sevilla...



Acabo de llegar de las vacaciones.
Anoche guardé en mi maleta tres olas,
la canción del terral,
las huellas de quien no regresa a ninguna parte...
Hoy el termómetro cruel marca 44 grados.
Deshago mis días de sal,
recojo cenizas de sol.

jueves, 2 de agosto de 2012

Relato de jueves: "El tiempo del tiempo"




La llevan, se la llevan.
Chirrían las ventanas, el aire forma remolinos en el jardín y en la memoria. Anochece en todos los relojes.
Cuando el sol se esconde, Gabriel hiere la corteza del árbol con una nueva señal, la savia baja silente dejando un gong de melancolía que solo es audible en la soledad de los desheredados.
Y sin embargo la vida no se detiene, las risas de los otros, los pájaros, la oración en voz alta, la letanía, los oídos sordos…
La llevan. Se la llevan y le ahogan el grito quitándole el derecho de echarla de menos.
-No alborotes a los demás- le han ordenado. Llora el sauce.
El tiempo atado al cuello abriga su sollozo, mientras en el crisol de sus ojos se le funde la vida y rebosa…algunos lo llaman lágrimas.
Un día sucede a otro, dicen. Se le ha olvidado contar.
La llevan. Se la llevan. Era su compañera.

sábado, 21 de julio de 2012

Programa Cultural Dacibao


Una entrevista para la televisión, una experiencia nueva rodeada de amigos y poetas.
No se trata de ser la mas guapa, ni la mejor escritora...soy Rosa Desastre para los que me quieren... ¿no tienes curiosidad de saber como suena mi voz?


lunes, 16 de julio de 2012

...Si amanece




Cuídate del cancerbero que custodia la tarde,
alerta a los jazmines que el sol muere a dentelladas,
descálzate en la noche y desnuda tu sombra
que mientras la hoz y el trigo se abrazan,
arderán los rastrojos del sueño.
Un hilo de voz cose las ventanas con susurros
y la luz, delgada cicatriz, atraviesa la almohada,
separándonos.
El hambre aúlla al pan y a la ceniza,
el tiempo huye por los ojos de la lluvia
vacío, como los esteros del deseo.
Yo me quedo en la piel de la que fui ayer,
tan tuya…
Si amanece, cuídate amor, del amor que te tengo.

miércoles, 11 de julio de 2012

Relato de jueves: "Marcados por el 5"




Siempre lleva cinco piedrecitas en el bolsillo, con ellas, ajusta los días de la semana, descontando el rojo festivo de los calendarios.
Cinco años sumados al reloj vacío de una vida que le vino regalada el quinto día de un mes de mayo.
Se apellida Quintillo, Quintiliano Quintillo, inquilino del módulo V en la cárcel de mujeres. He dicho bien, mujeres.
Fue un proceso largo, pero un día despertó llamándose Adela.
Se borró con ácido las huellas de su dedo de señalar para no culpar a nadie, y decidida, la mató.
Le agujereó la vida con la sana intención de sembrarse en sus entrañas, nacer de nuevo y que la aceptara hembra, sólo por eso.
Cuando se desangró del todo, a la semilla huera de la cordura se la llevó el viento
Y Quintiliano Quintillo se entregó la mañana aciaga del 5 de julio.
Adela, bajo cinco llaves, por fin es libre.
¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬

miércoles, 4 de julio de 2012

Relato para el jueves: "Fantasías secretas"




Cada vez que huelo el bourbon me dan ganas de vomitar.
Tengo la sensación de que el suelo se ondula como si estuviera anclado en un malecón de humo.
Noche tras noche soltaba amarras en su mente y en mi teclado se fraguaba un mar de melaza.
La travesía comenzaba con un vaso a medias y una sensual melodía acariciando mi nuca.
Louis Amstrong y el bourbon a sorbos pequeños hasta que, borracha, me desnudaba para él, formando parte de su fantasía…
Me creía la musa de sus caldeados sueños, pero cuando se evaporaba el alcohol desaparecían sus barcos de papel detrás de la pantalla.
Sólo soy un náufrago en la orilla del desencanto dónde otras sirenas perdieron, como yo, la marea.

¡¡Premio para la niñaaaaaa!



Mi amiga Leonor me ha dejado este regalo en la ventanita. Se lo cambio instantáneamente por un beso y le doy las gracias.
Claro que... con lo desastre que soy ¿a quien le envío yo el regalo ahora sin que se me escapen las preferencias por los agujeros?
Nada, dejo las manos abiertas y tomad lo que os guste, aquellos que pasais por aqui.

miércoles, 27 de junio de 2012

Relato de Jueves: "En los zapatos del otro"



Casi me descubren antes de que esconda en el armario la ropa de trabajo, me dé una ducha y me ponga el pijama como si justo a esa hora me hubiese despertado yo también.
Mis hijos no deben enterarse que desde las cinco de la mañana estoy dando vueltas por las calles buscando las zonas más “ricas” en desperdicios de aquellos que les sobra y tiran la comida.
Los contenedores cerca de los supermercados son mi despensa habitual para que el desayuno sea lo mas normal posible dentro de nuestra anormal situación de desamparo.
Hoy ha habido suerte, los yogures no están caducados, tres naranjas, leche y pan, que, aunque algo duro, se aprovecha haciendo sopas con azúcar, canela y una corteza de limón. Yo me invento recetas asegurando que eran de mi abuela y todos felices aplauden mi improvisado menú.
Cuando los niños se van a la escuela, dejo de fingir y trazo el mapa de recorrido hasta el almuerzo.
No importa las horas de estiércol oculta bajo unas gafas negras rebuscando entre las miserias…
No, no mire para otro lado ni me diga eso de: “me pongo en tus zapatos…” Porque gracias a usted voy descalza, señor presidente.


domingo, 17 de junio de 2012

Encuentro de "Jueveros" en Córdoba



(Quiero dar las gracias a cada uno de vosotros, por escribir en mis sentimientos esta página inolvidable.)



Pasan los árboles en sentido contrario a mi prisa, el autobús de las ocho pone distancia de girasoles y adelfas entre Córdoba y Sevilla.
Vuelvo a casa y vuelve la noche a tallar en los cristales las iniciales de vuestros nombres.
Hay un arco iris detrás de mis pupilas esperando paciente su turno detrás de las lágrimas en la despedida, y ya a solas, cuando el murmullo indescifrable de las vivencias me aquieta, veo el color de vuestras sonrisas, de vuestros acentos, el legado de vuestros ojos y de las palabras, versos sin escribir en el aire moruno…
Música de acordes incompletos suena en mis oídos, tantas cosas me quedaron por decir, tanto equipaje de corazón que no pudimos deshacer…
Cruzamos el puente de las preguntas y dejamos las respuestas colgadas de un abrazo que viaja allende los mares.
Me faltó, eso si… medio beso.

jueves, 14 de junio de 2012




"Pasé del hielo del desamor,
a los cuarenta y ocho grados de tu sonrisa...
No tuve primavera para arrepentirme."

martes, 12 de junio de 2012

Exilio



Se me derrama la vida al recordarle...
No me preguntes más.
¿No ves que me estoy ahogando
en la tristeza irregular de los charcos?
Anda, vete,
No sea que el barro del desamor te salpique
Y seamos dos en el exilio.

jueves, 7 de junio de 2012

Este jueves, un relato encadenado




...Debía mantenerse serena, quizás convendría acentuar las ojeras y dulcificar el tono a la hora de pedir, hasta llorar podía ser el bálsamo necesario.
Y en último extremo, no tendría inconveniente en regalarse. No había que descartar ninguna salida.
Frugal alimento a la puerta de la celda, el olor a podrido se mezcla con el silencio penitente. El atardecer rojo de todos los días, los cuervos en circular danza, la vida al otro lado invitándola.
Quizás mañana.
Se quedó dormida sujetando entre los dedos el escarabajo de azabache que colgaba de su cuello, pieza primera de un enigma que le estrujaba la razón…


Este relato sigue en: http://alfredo-laplazadeldiamante.blogspot.com.es/
Y el completo en el blog de Encarni

martes, 5 de junio de 2012

GUSTAVOOOOOOOOOOOOOOOO




Anoche te llamé a voces desde mi ventana del sur,
lo supo la luna gigante que alumbraba mis geranios... y nada.
Maullé, por despistarte, desde el tejado de mi memoria... y nada.

¡¡Desastre de hombre!! ¿dónde estás?

domingo, 27 de mayo de 2012



El amor y la dieta bordean el charco.
Yo soy débil.
Tú, un bombón trepa.

viernes, 25 de mayo de 2012

relato de jueves: "Replicantes"



-Replicante casera-


Todo comenzó por esa obsesiva sinrazón que nos atenaza a algunas mujeres, el miedo a envejecer, a no aceptar los surcos del conocimiento que nos atraviesan la piel y nos arrugan la razón. El ritual de cada mañana para fragmentar los años en parcelas desiguales de felicidad a quienes echarle la culpa de que a mayor sufrimiento, menos tersura en el envoltorio que nos guarda.
Yo no tenía dinero para costear los caros tratamientos que me devolvieran la frescura de mis veinte años, ni cremas ni masajes ni cirugía. Solo estuvo a mi alcance acudir a un visionario del barrio, que, a cambio de unos versos (dije versos) y dos tortillas de patatas, me dio unos remedios caseros para mi mal.
Y heme aquí en mi primer día de tratamiento. Según las anotaciones, debo mantener la cabeza dentro del microondas durante diez minutos a temperatura máxima, alternado con otros diez de estancia en el congelador y si mi cuerpo aguanta, tres tandas de diez a lo largo de la mañana.
Voy notando como la nuca adquiere una textura fría como de metal y conforme se transforma en algo ajeno, a la par de mis pensamientos, otros pensamientos generan rebelión.
Este experimento no tiene nombre. Repaso el manual:
Para asimilar la transformación tengo que meter los dedos en el enchufe, asi, valientemente.
No se si será normal pero se me van adosando los cazos, las espumaderas, la tapa de la olla exprés, las sartenes, como apéndices se integran y me mudan.
Ahora soy otra, no encuentro calificativo. ¿Más guapa? ¿más joven?
La pila del reloj se me ha empotrado en la frente, me adorna, si.
Dos sístoles, dos diástoles rugen dentro de esta carcasa, replicando.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Este jueves, pacto con el diablo en 120 palabras.




El pelo se le caía a mechones desde hacía unos días, el blanco de los ojos había mudado al amarillo y su aliento salía espeso con un fuerte olor a azufre.
El dolor hacía que se retorcieran sus huesos como troncos de vid seca.
Su piel ardía marcando con ceniza las sábanas de satén.
Supo que sucedería. Ya lo había previsto. Ella debía estar lejos, oculta de la lástima.
A tal efecto dejó su mejor fotografía bañada en Chanel nº 5.
El mundo supo que Marilyn Monroe murió de una sobredosis de alcohol y barbitúricos.
Nunca nadie sabría que fue lo que Norma Jean Mortensen había pactado con el diablo.
Mientras se le licuaba la vida, pagó el precio acordado.

jueves, 10 de mayo de 2012

Relato de jueves: " Erase una vez..."


-¿Papá, que cuento nos toca hoy?
-El de “las sábanas blancas”.
-¡Pero ese no vale!
-Bueno pues entonces el de “la mano que afeita”
-Ojuuuuuuuuuuuu, ¿otra vez?


Y yo no sé como hilvanaba a mis sueños, imaginación, tanta.
Entonces me quedaba mirando la noche que, cómplice, escribía letras de luna sobre la pared: “Erase una vez…”
Se me amontonaban las palabras hasta que amanecía y a esa hora los monstruos, princesas o duendes huían por los tejados.
Y así un día y otro día hasta que se me escapó la niñez por la ventana…

Mi padre está sentado al sol de sus noventa y dos años, la vida le pone la sombra a trozos.
Me mira como si fuera la primera vez que me ve y me dice con una sonrisa que le ocupa todo: “colorín colorado”.
Lo dormí con cuentos hasta su última página.
En el tejado de su ausencia, tan alta, malvive la princesa Desastre.
Hay días que cuelga un cartel que dice: “Se vende, alquila o traspasa este reino”

miércoles, 2 de mayo de 2012

Este jueves un relato... allá por el medievo




La pordiosera

Nunca me cantaron los juglares, ningún castillo albergó mi cuna, ni hubo contiendas para defender mi reino, ni caballeros de armadura lucharon por mis amores, ni cantigas en honor de mi abolengo se compusieron.
A las afueras de los mercados arrastro la fealdad y la hambruna.
Me tiemblan las manos mientras mendigo, la vergüenza me tiñe hasta los harapos.
Este cuerpo deforme se lo disputan los cetreros para alimentar a los pájaros.
Las migajas de pan se pierden por los agujeros de mi faldriquera y una jauría constante me custodia la sombra.
El bufón de la corte pone cebollas en mi cesto que engordan mis carencias.
Llorar capa a capa ahueca mi desgracia.

(No podía ser de otro modo, en pleno siglo XXI, soy una simple figurante en las Jornadas Medievales que se celebran en mi pueblo. De esta guisa, no me conocía ni la madre que me parió)


miércoles, 25 de abril de 2012

Relato de jueves: manías, supersticiones, comportamientos irracionales...


A través del espejo pudo ver como las manecillas del reloj se habían dislocado de nuevo.
Perdió su cita una vez más.
Mucho tiempo cargó con la culpa al reloj ingrato.
Mala estrella el no llegar a tiempo a todas las cosas.
Se encerró en su cuarto y a solas lloró por mentirse cada día y no buscar ayuda para su comportamiento irracional.
El ritual a puerta cerrada.
Se descalza y milimetra los zapatos bajo la cama, una, dos, tres veces.
Tres veces apoya el pie derecho en el suelo antes de caminar hacia el armario.
A ritmo de tres abre y cierra la ventana para no ver el mundo que pasa de prisa.
Tres, las veces que se desdibuja la sonrisa de carmín, las misma veces enjabona sus manos y deja correr por tres veces el agua helada de su baño, cerciorándose a la de tres que la luz esté apagada, mientras susurra una letanía una vez, dos veces, tres veces.
Tres, tres, tres, hasta cuando respira…
Sara tiene la vida encadenada a tres letras: T.O.C.(Trastorno Obsesivo Compulsivo)

lunes, 23 de abril de 2012

Abril, 23, día del libro




"Un libro es el único amigo que soporta el abandono sin hacerte preguntas"

domingo, 22 de abril de 2012

Un premio



¡Mi amigo Juan Carlos me da un premiooooooo!
¿merezco yo eso?
¿Las paredes del corazón son buen sitio para guardarlo?
Venga, que si, que me hace feliz y lo voy a colgar en mi blog para que todo el mundo sepa con la gente tan extraordinaria “que me junto”.
Y seguiré la norma, o la penitencia (como él dice) eligiendo cinco blogs con quienes compartir la magia…

1)Para mi amiga Lupe, http://blogdemaat.blogspot.com/ porque a través de ella tuve la suerte de formar parte de la historia de nuestras historias.
2) Para Susus, el torbellino con mas arte, http://susurrosdetinta.blogspot.com/
3) A Gaston, el viajero, juventud y talento http://www.gastondavale.com/
4) Una poeta CON MAYÚSCULAS http://des-atada-hoy.blogspot.com/
5) Y el quinto… esta abierto al mundo. Daos todos por premiados.


Por supuesto es voluntario, pero me gustaria que siguierais regalando a otros blogs el honorable título de ser estupendos.
Un besazo

jueves, 19 de abril de 2012

"Una de espías" para el relato del jueves



Yo me llamo Gertrudis, Gertrudis - Margarita para ser exactos y soy la dueña de una tienda de sombreros “La danse des sept voiles” que está en 37 Avenue Samson, muy cerca del cementerio de Montmartre.
(Raro emplazamiento para una sombrerería, si, porque a los de dentro, poco les hace falta que le quiten o no el sol con un tocado)
Crecí en casa del abuelo materno, mi madre, gabacha pelirroja y desgarbada de sonrisa fácil y palabra terca a la que casi no conocí porque huyó con un violinista alemán, me dejó de herencia la orfandad y las estanterías llenas de cachivaches. (A mi padre le dejó dos cuernos y el don de la invisibilidad, porque nunca lo vi)
Apenas tenía dos años. Yo la esperé, la esperé, la esperé…. hasta nunca.
A propósito, mi nombre se lo debo a mi abuelo en memoria de una amante que tuvo y que le dejó tocado, hundido y arruinado. Sólo pudo salvar su uniforme del ejército ruso.
Como ven, en mi familia se amontonan las tragedias. Aunque la peor de todas la he descubierto hace poco.
Solicité una licencia para abrir un museo de sombreros en un local adosado a mi tienda. Pues bien, con tanto papeleo, tanto trajín de desvanes, tanto testamento y tantas cajas que estuvieron lacradas en vida del patriarca…ahora puedo airear la historia de los últimos cien años a cabeza descubierta. (Nunca mejor dicho)
A tal fin, llevo meses organizando, leyendo legajos y facturas, periódicos amontonados y polvorientos con noticias curiosas…por ejemplo en la primera página de Le Monde de 1958 se habla de un robo en el Museo de Criminales de Francia. Se trataba de la cabeza embalsamada de la Mata Hari. Nunca se supo quien la robó.
¡Dios! ¿A quien me recuerda esa mujer? ¿Dónde vi esa enigmática mirada, el cráneo de medidas perfectas, la mágica seducción de esos rasgos orientales?
¡La cabeza de modelaje dónde se prueba cada sombrero en mi atelier!
Siempre me pregunté de qué material estaría hecho el molde.
Ahora lo sé.
Mi vida es un traje de retales, jaretas de historias que deshago a medida que conozco a la espía más famosa del mundo.


lunes, 9 de abril de 2012

Ella



Ella rezuma sabor de raíz de palodú,
Tiene peces enjaulados en la mirada aceituna,
que se ahogan a veces.
Se desborda la menta en la marea creciente de su aliento,
cuando sólo os separa la noche.
Ella es la cadencia del junco a la orilla del deseo,
unge con su voz la piel agrietada de los silencios
y es la aldaba que golpea el aire que respiras…
Así es ella, la que muere,
mientras tú vives sin buscarla.

jueves, 5 de abril de 2012

Relato de jueves: Tengo obras en mi casa (vamos a desescombrar)




-Desde cualquier ventana de la nueva casa se podía volar una cometa- fue lo primero que pensó mientras el aire improvisaba una macabra danza en aquellas habitaciones vacías.
-No hay nada más invencible que un “adiós”- dijo, mientras intentaba destronar el silencio con las idas y venidas de sus tacones por piso.
Los antiguos inquilinos se dejaron olvidado el eco, y el eco en rebeldía por aquel, -quien sabe si intencionado olvido-, se había adueñado de su nombre.
Kilómetro cero en la extensión de su vida, mientras la brújula la engaña con un inexistente punto cardinal.
Las obras comenzaron al alba…
Pasaron los días sin calendario donde esconderse.
Se fueron desmoronando las paredes.
Soledad diáfana.
Duele dormir al raso.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Relato de jueves: "Las fiestas de mi pueblo"





Ferias y Fiestas en honor a Santiago el Mayor
Villanueva del Rio, Sevilla
25 de julio

Vemos amanecer desde las ruinas del castillo, mezclando la plata del rio, con el ocre de los trigales secos.
El maquillaje ajado, los zapatos de tacón en la mano, la flor se descuelga por el pelo descuidadamente, los volantes de mi traje de gitana exhaustos de tanta juerga.
Los fuegos artificiales dejan paso al alba, se van cerrando las casetas, se barre el albero y a los caballitos de cartón se les acaba la cuerda.
Más abajo se riegan los campos de maíz y los granados de la cerca, los membrillos, las higueras y sube un aroma a mastranto arrastrado desde la alberca.
La feria vive dos calles mas allá. La noria mecida por el solano, huérfana de la alegría arrebatadora de los chiquillos, exhibe sus colores a la mañana.
Ya no huele a algodón de azúcar, ni a garrapiñadas, ni a manzanas bañadas de caramelo (placer del engaño envuelto para regalo)
Se cambia al humo de los churros con chocolate, al café negro con buñuelos y aguardiente.
En las esquinas se recuestan los últimos borrachos que cuentan farolillos y lunares a través del cristal de la copa.
Los feriantes duermen a destiempo, callan las gramolas y los gatos escarban las basuras…
La feria enmudece mientras se abraza el sol a la cucaña.


jueves, 22 de marzo de 2012

Relato de jueves: "Déjà vu"





Hace unos cinco años que estuve aquí pensando que sería la última.
Respiré hondo y me dije: no te sugestiones, no pasa nada. Hay que cerrar el círculo. A medida que me adentraba bajo los pórticos, ese temblor, ese nudo atenazándome el pecho, el silbido en los oídos, el pálpito en la sien…

Era verano, verano otra vez, como aquel primero que, como turista, en grupo, visitaba la Alhambra atenta a las explicaciones del guía, pero con una sensación de estar al borde de un precipicio guardando un absurdo equilibrio. Mi mente me decía que yo formaba parte de aquel lugar, caminaba segura por los corredores que separaban las estancias, me eran familiares los patios, las torres, el aljibe del rincón bajo los arrayanes, el atardecer rojo… conforme avanzaba la visita un escalofrío me recorría la espalda y me erizaba los cabellos.
En un momento, aislándome de la charla, conté a mi prima que dos salas mas allá, en una estancia de paso, a la izquierda de la misma, se encontraba una puerta cerrada cuyo dintel era una viga de madera oscura que la atravesaba.
Justo al terminar la frase su atenta e incrédula mirada me devolvió a la realidad ¿Qué has dicho? Nada, no sé que he dicho. Y seguimos como borregos el itinerario marcado. Mis pies se clavaron en el suelo cuando ella me dijo: mira, la puerta.
No quise hacer ninguna pregunta porque nada sonaría lógico.
Volví veinte años después. Vagué sola por la estancia con la sensación de ser observada. Oí voces, susurros, risas apagadas y desde el centro de la habitación giré y giré buscando algo detrás de las celosías. Nada.
Era para volverse loca. No volvería más a la Alhambra.
Estoy aquí. Hoy me miro en el agua quieta de las fuentes buscándome. Soy lo suficientemente mayor como para no dejarme influenciar por los cuentos.
En el Patio de los Mirtos, el eco, multiplica el sonido de los laúdes y las cítaras. Los músicos ciegos no pueden ver mis lágrimas.

miércoles, 14 de marzo de 2012

El cine en el recuerdo



Peculiar banda sonora se oía desde todos los rincones, hilera de grillos rayando la cal como un ejercito enlutado y la luna arriba bañando el rectángulo de tapias que albergaba la magia de ser protagonista de las historias de los otros.
Rota la noche en los arriates, mi vestido de los domingos, tu primer pantalón largo, los jazmines azules y la prisa por ser mayor…
Así nos bebimos los veranos de la niñez, descifrando la trama de los amores imposibles, ganando las batallas con el séptimo de caballería, sintiendo en el cuello el roce de los colmillos de un vampiro en blanco y negro, la risa y el drama de cualquier payaso que con la luz apagada no sabe encontrarse…
El cine de la calle Córdoba, a cielo abierto, olía a pirulí de azúcar tostada, a colonia de violetas, a maizal recién regado en las lindes…
Giraba la rueda del celuloide devolviéndonos a la realidad en su última vuelta, y cuando se encendían las luces, desaparecía el león de la Metro, el señor que inauguraba pantanos y el anuncio de la chispa de la vida aprisionada en una botella…
Soltabas mi mano. De domingo a domingo, jugábamos a ser novios.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Relato de jueves: "El apego a un objeto"




Todavía hoy, cuando abro el pequeño baúl gastado por los años, me tiemblan las manos. Es cierto que no tiene ningún valor material, es de madera oscura y carcomida, tiene un cerrojo oxidado y sin tachuelas pero en tiempos, guardaba celosamente el mejor de los regalos.
La inocencia.
Me basta con cerrar los ojos para encontrar a la niña que fui, sentada en la mecedora que acunaba las siestas.
Puedo oler de nuevo los geranios, el pan recién hecho, puedo escuchar el tic-tac de aquel reloj con doce horas y el canto de las chicharras.
Aún puedo oír su voz y su risa... muy bajito, para no espantar a los gorriones que viven en el alero del tejado – decía-
¿Cómo explicar lo especial que era? porque hay que ser especial para permanecer en el mejor rincón y no derramarse en el tiempo.
La vida me ha dado sin duda cosas muy hermosas, pero su lugar jamás será invadido por ninguna de ellas, porque Ella me dio la fantasía.
...Y fueron pasando los veranos por mi puerta.
Me enseñó mil valores con los que mercadear en la vida, e inesperadamente una tarde me hizo heredera del secreto del baúl.
Me dijo:
“El día que despiertes y la vida no te sorprenda, ábrelo”
Crecí y desperté muchas mañanas porque la vida me seguía sorprendiendo sin necesidad de buscar respuestas. Hasta que la soledad, envoltorio cruel de los días felices, me despojó de ilusiones y no tuve mas remedio que gastar mi herencia.
Toda la luz, todo el color, toda la suavidad, toda la belleza, toda la ternura prisioneras dentro del cofre.
¡Ni tocarlas!
Ella, se apagó tan de repente, que olvidó darme las instrucciones y ahora no se como volar... con estas alas de mariposa.

lunes, 27 de febrero de 2012



Ladra tu recuerdo en los corrales,
Canción de perros hambrientos o nana.
Que sé yo.
El eco no sabe más que repetir el tiempo perdido.

domingo, 26 de febrero de 2012



Hoy llegas a destiempo,
desplegando tus achacales,* junto a mi muro.
Ahora que mis manos se niegan a aprenderte,
untadas de otro barro que borró tus huellas,
ahora cuando me duele la luz en la piel ajada,
llegas como luciérnaga revoloteando en mi oscuridad.
Mientras se nutren de desamor las horas,
y se lamen las heridas los perros de tu recuerdo,
la luna se ahoga en mis pupilas,
como en un pozo ciego.


*(Achacales. Se dice de materiales o herramientas necesarias para cualquier tarea)

miércoles, 22 de febrero de 2012

Circo




Funámbula, mi tristeza,
ensaya en la cuerda que nos ata
esperando el aplauso de la razón.
Careta de la tragedia pintada en los espejos,
Candileja que brota en mi vigilia
alumbrando la sonrisa prestada del payaso.
Animal desencajado, este asco entre barrotes,
Circo a las afueras de mi misma,
función diaria del desencanto
para malvivir de ilusiones.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Este jueves relato: "El Arte de Observar"



(Imagen cedida por ElSilencio en Deviantart)

Nos separa mucho más que diecisiete escalones, barrera de tiempo fraccionado en los ojos, silencio que rebota en las paredes y nos acalla la prisa, compás monocorde de la respiración que fulmina la sombra de esta hilera penitente.
Mucho más la apatía, que la duda de si merecerá la pena lo escondido.
Más que la soledad sin aristas de la lámpara del techo, luz huérfana, simulacro de día.
Nos separa el aislado latir de los extraños que nos dan la espalda y de los que somos al tiempo, muro.
Alienados.
La silla vacía. No sólo está la silla vacía.
Es mi turno. Una vez arriba no quiero girarme a mirar dónde comienza la escalera, quiero detener la vida aquí y ahora, taponar el reloj de arena en este instante.
Mi instante de gloria asomada a la ventana para asistir al prodigio de ver la sonrisa del último niño sobre la tierra.

jueves, 2 de febrero de 2012

Relato de jueves: "refranes"



"Cuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena"
(Sonó el teléfono. Una voz de mujer dijo: ”lo siento, no le esperes, está conmigo. No lo busques más, no lo llames. Por pena iba a acudir a esa cita.
Estamos juntos, tenías que saberlo tarde o temprano)



Como un juguete de mecanismo estropeado, abandonada en un rincón, dejó pasar las horas.
En la taza, los posos del té ponían fin a una historia.
Caminó sin rumbo, Cruzó calles procurando pasar inadvertida. Era la hora en que los amantes se vestían de luna. A ella le arrancaron ese vestido hasta que le sangró el alma.
Infinitas horas buscándole entre la gente...
El no acudió a la cita.
Sintió miedo, después rabia, más tarde angustia... luego, dolor. Un dolor insoportable.
Tragó lágrimas de hiel mientras volvía a casa, a su jaula de oro.
Rota en mil pedazos ensayó la actuación perfecta para que no le notaran que estaba muerta.
Fingir felicidad le hacia daño, tanto que le costaba respirar.
Cruzar el parque... cruzar la vida y olvidarle.
Dormir, dormir, dormir, llegar a la mañana sin vida.
La pared que custodiaba sus sueños se derrumbaba atrapándola en los escombros de su abrazo.
Comprendió entonces, que él también la había “usado” sin haberla tenido nunca.
Definitivamente, “Al que es de miel, se lo comen las hormigas”