Guardaba en el último cajón de la cómoda aquellos papeles
cuarteados y amarillentos dónde se relataban los acontecimientos más tristes de
su vida. Ella no sabía leer pero repasaba una y otra vez las líneas aprendidas
de memoria y miraba las fotografías que ilustraban la noticia.
Perdió a su padre en aquella explosión de grisú en las minas
de carbón de Villanueva del Rio, en abril de 1904, la mayor catástrofe minera
española con casi un centenar de muertos.
El drama corría de boca en boca, de esquina en esquina, de
pueblo a pueblo, de llanto en llanto, dolor que en ningún periódico aparecería
jamás.
La injusticia y el hambre vendrían después mientras los
políticos se disputaban las medallas…
(El Correo, ABC, El Pueblo -diario republicano de Valencia- Nuevo
Mundo, los diarios de la época, la mayor fuente documental, estaban plagados de
noticias erróneas y contradictorias. Apenas nadie ha investigado hasta el
momento éste gravísimo suceso)

























.jpg)









