domingo, 13 de julio de 2008


Bajar desde tus manos

ignorando la redondez de la tierra,

quedarme en los peldaños de tu mundo

Volar de tus esquinas a tu centro.

Anidar,

regalarme fértil a ti.

Nacerme brotando en tu vientre, sosteniendo el grito

Reconocerme en tu placer

Sangrar azul…

Pensarme música, romper en sonido dulce los arpegios de mi cuerpo,

Pentagrama de piel, arco de luna en la cuerda de mi cintura,

Adagio perpetuo.

Notarme resbalando por tu espalda, como miel de septiembre.

Alimentar tus horas desquitándome latidos

…Si me quisieras.

sábado, 5 de julio de 2008

des-dedentro


Des-dedentro


Hay un hilo que se descuelga por la ventana,

separando la noche en dos mitades.

Una puerta vertical por donde huye toda lógica.

Mira el sauce oscurecido de verde,

y la luna ausente,

como siembran de magia el jardín de otros.

Se balancea el hilo y mi cabeza, como un péndulo le sigue,

agotando un tiempo sin ritmo.

Le abrazo desde dentro,

y el hilo, enajenado, cerca mi laberinto,

y zurce mis sueños rotos.

Fuera

un tejado pintado con tiza,

Una pared que estalla de blanco,

Unos perros que presienten la muerte.

…Y el hilo descuenta mis horas

tic-tac, tic-tac, tic-tac


Hecho jirones mi corazón-cometa

c

a

e

Y yo, no se que hacer.

domingo, 8 de junio de 2008

Destierro y humo


Destierro y humo

Mueren en la orilla unos versos,

Como velas rotas de un naufragio predicho.

Y detrás de todos los avatares, de todas las nostalgias,

remos de sal dentellean tu marea amarga.

Mi puerto te guarece de esta espiral de vientos,

Ajados azules se retuercen en mis manos,

añorando olas con sabor a canela.

La espuma deja cartas de amantes numeradas.

Me busco sin dar conmigo.

Seguramente me habré ahogado en tu mar incierto.


Dos gaviotas se aman en la arena.

Destierro y humo....



AQUELARRE


Aquelarre

El carmín de mis besos deshabita tu espejo,

Otro amor hilvana caricias a tu costado

recompone tus trozos rotos

y me destierra de tus dedos.


Sin pedir permiso borra mis renglones

¿A cambio de qué, se instala en tus versos?


Me desdibuja y me usurpa en tu almohada

Bebe tus palabras y te atrapa el sueño

Ocupa tus pensamientos arrojándome de tu deseo

Envenena la manzana, conjura, hechiza,

Se regala a tu capricho.

Muerdes

Aquelarre sin más luna que tus ojos,

Danza del exterminio para bailar desnudas.

Al borde mismo de tu ventana

el norte y el sur se retan a duelo

para desangrarse en ti.

jueves, 15 de mayo de 2008

El buzón


Observando lo cotidiano

Que pereza de cada mañana abrir el buzón atascado de papeles de todos los colores, publicidad de verano, es decir, alguien que te rebaja kilos casi gratis como se rebaja el tiempo en las esperas inútiles, papeles de esos que te arreglan las arrugas y el cuarto de baño con mármol rosa y un seguro contra el desánimo de color naranja.

La llave del buzón, única, como un cuadro de Ribera, que aunque todo el mundo se atreve a copiar, no pasa de ser un delito inservible. Esa llave que me condena a ser la dueña de las ofertas del “tres por dos” sintiéndome tan culpable cuando caducan sin usar.

El buzón es el punto de las interrogaciones, el barranco de la sorpresa, un tenderete de augurios baratos, una letanía de deseos desechos, la puerta del desencanto es, al fin y al cabo donde malviven las letras picudas de la espera.

Mi apellido heredado se exhibe en las cartas, clonadas misivas del desconcierto en sobres sin timbrar.

Mi nombre encabezando una estafa brillante…..”Tiene usted la posibilidad de poseer una isla por el módico precio de…” “Cómprese una estrella en la constelación de Tauro…” “Ha sido agraciado con un viaje a nado al Caribe para dos personas…”

Y me sueño en la orilla de un mar de papeles mientras me deshago sin piedad de tanta y buena suerte….

Dueña solo del buzón del 5º D, con mi apellido corriente, que por no tener, no tiene ni tilde en el “García”.

Abro el buzón con la esperanza de que hoy sea un día diferente, que me hayan escrito una carta de amor, que me lleguen noticias de un tío rico de America, que me dejen por error un billete de avión sin destino y sin remite, que me echen un poema y una rosa seca por la ranura, avisándome de una cita a ciegas… Que por primera vez no me ofrezcan la luna regalada ni tenga que ocultar a los vecinos los trozos rotos de mi mala suerte.

Rebosa mi buzón de letras sin pagar en sobres blancos, serios, como corresponde a las facturas de la vida.

… Y ningún banco me avala.

miércoles, 14 de mayo de 2008

La intrusa


La intrusa

Me mira desde muy a dentro, atraviesa con una pregunta el eral de mis ojos

me atrapa, me aquieta, me socava, me alerta…

Ronronea a mis pies y maúlla largo sabiéndome lejos.

Llega y se queda en el tejado de mis ruinas

Me espera estática, como una esfinge incrustada en el viento,

Me lame las heridas, araña hilos de sol para zurcir mi frío,

Desenreda la maraña de mis soliloquios,

Me sabe, me intuye, me aguarda.

Tiene cara de luna rota.

Envidio sus trozos.

Es la intrusa favorita de cada anochecer, mi gata Sombra.

miércoles, 23 de abril de 2008


Agria

Se agita la noche en sus pupilas,

Cuando mira al amanecer, le hiere la luz

como si no fuera merecedora del todo.

Sus guiños tamizan la propiedad del día.

Preso en la cárcel de sus pestañas, está el deseo.

Busca, atrapa y traga toda la claridad a un tiempo,

saboreandola a sorbos pequeños.

Saciada, cierra la ventana y duerme todos los sueños juntos.

Probará mañana a tener los ojos despiertos

A la hora en que del reloj caigan los reproches

Y salpiquen sus horas muertas.

Las lágrimas huyen del paraíso con las alas rotas

Abriendo grietas en su sonrisa.

Si aún vive al amanecer, dosificará la luz

como gotas de veneno.

domingo, 20 de abril de 2008


DE-SEN-TO-NA-DA

No debería haber venido a experimentar la verde angustia de sentirme lejos de todas las orillas, de aparentar verde charca para repelentes sapos verdes. Mis zapatos desentonan con la alfombra que atrapa mis pasos también verdes.

Odio tu corbata y tus ojos verdes, tu yate recién pintado, tu corazón tridimensional, tus manos de alquiler, tu lengua verde.

Se tejen en los telares, verdes velos para vestir a las novias en tristes casamientos verdes con garantías de eternidad. (Mienten)

Lloran, llueven verdes lunas.

Odio la guarida verde de tu casa, los patos mudos del estanque, la sopa de perejiles, las vías muertas en lechos de trigo verde.

No debería haber venido sin descalzarme el corazón antes de que tú me pierdas por caminos de esperanza verdes.

Con lo feliz que yo era en mi parcela de tristeza azul, mis rizos azules enmarcando señales, mi arco iris, –acertaste- azul.

Rosas azules secas en la oscuridad de dos páginas de un cuento azul con masculinos artículos y huérfanos cromosomas X.

No debería haber venido con desventaja a la contienda azul de tu guerra, mi bandera azul no señala límites ni disuade al enemigo.

Me invades las venas de sangre azul y me recorres sin retorno ni posibilidad de cambio.

Azul, grito, ¡¡azul!! Y se licua el color en mi voz.

Agonizan… no es tarde, liberta a tus azules pájaros y vuélame con ellos.

Odio mis espejos y mis dudas azules, los atardeceres y las arpas, menos el silencio azul, todo.

Azul si callo, única y azul en la imperfección de tus trazos, asqueada de sonrisas con etiquetas que se ofertan en azules hojas de reclamo….

No, no, no debería haber venido a ahogarme en el mar rojo de esta página en blanco.

-Ser daltónico tiene sus limitaciones, nunca tomaran en serio a un poeta-

sábado, 19 de abril de 2008

Una brújula vive encerrada en mi puño.
Cuando golpeo la puerta del perdón,
buscandote,
la aguja siempre marca el camino cruel de la indiferencia.

lunes, 7 de abril de 2008


A veces me pregunto a que sabe la ceguera absoluta de tu tacto,

Cómo anidará en mí, el pájaro azul de tu mirada

De que aromas va envuelta tu piel de distancias.

A veces me pregunto de qué ser, mientras te espero,

De miel o candela.

Si sabré saciar tu sed cuándo naufragues en mi cuerpo.

Si nos cabrá todo el mar en el hueco del deseo

Si seremos uno en la multitud del otro

Me pregunto

-el NUNCA es el adverbio de tiempo que más me aterra-

viernes, 4 de abril de 2008



Me arrastro junto a las suelas de tus zapatos,

Me deshago en el ir y venir de caminos sin salida,

Tu me acechas en la sombra del mediodía, como un ladrón.

Interrogas a la huella de tiempo que me aligera la vida,

Atado al reloj de musgo que marca la herida en la cal de nuestra casa,

Me esperas.

Yo me oculto en el sonido del miedo, para borrarme la voz

En el límite de la luz me apago…

Mientras, en tu soledad, sin prisa,

vas colgando farolillos rojos para una fiesta mortuoria

de la que soy invitada de honor.

Y me amabas….

Sin medida, sobre todas las cosas, me amabas.

Tuya o de nadie…

Me amabas…

Tú, decías que me amabas.

jueves, 27 de marzo de 2008

Huye


Llegas serpenteando por mis huesos,

Me dueles mucho.

Vete por la ciénaga de mi lengua

deshaz tu abrazo, libértame de ti.

Amor-dazada, aún, gritará mi sangre,

Desdóblame la piel y tiéndeme en la noche

Árdeme y aventa mis cenizas

huye

amor aniquilador.

viernes, 21 de marzo de 2008

Líder de audiencia


-Líder de audiencia-

Atrincherada en su casa, la Lola.

Dueña de los cuatro metros cuadrados de cárcel aparente. (Llámese cocina)

Atrincherada, si, para no ver el mundo que pasa tras la cortina de humo.

-Se queman las lentejas-

Es la tele una ventana con botones que desabrocha su curiosidad.

Por eso va desnuda desde muy temprano.

Hablan y ella escucha.

Siempre escucha en todos los idiomas que se expresa la soledad.

Estaba decidida, pasaría al otro lado de la pantalla un día de estos.

Sería la nota discordante de la Navidad.

…Ensayó una sonrisa mientras se electrocutaba montando el arbolito.

Tontamente.

Solo para ser la protagonista en los telediarios.

martes, 18 de marzo de 2008

Luces


Luces

Luces de colores para la latitud oscura de mis brazos sin abrazos

Luces rojas que se descuelgan por mis venas

en un intento de fuga frustrada.

Tiempo sin medida desde el ayer hasta el nunca.

Luces engañosas, amaneceres pintados de oropel barato.

Luces blancas, negros lutos, azuladas muertes.

Luces frías como las caricias compradas.

Luces de colores, regalo cruel para la ceguera más absoluta.

Luces intermitentes

con-ti- go-

sin- ti-

Bufón de la noche, pabilo envenenado

Ardes y me apagas

Amor muerto.

lunes, 25 de febrero de 2008

Guapa


-GUAPA-

Deja la cesta de la compra en la mesa de la cocina y se sienta a fumar un cigarro. Se está bien en este territorio de nadie.

Saca las acelgas, las alcachofas, los puerros, ¡que tortura de regimen! Una botella de vino barato camufla su bastardía tras una vitola de letras doradas. Un adorno en la estantería, un reclamo de clase para los incautos.

Como ella, justo como ella.

Todo es una pantomima, una función mediocre de circo donde los payasos ensayan alegrías bajo el disfraz del hambre.

¡Gorda!

Abre una cerveza tapando intencionadamente el número de calorías. No pasa nada…por una vez….

Guarda los tomates en el cajón de las verduras, saluda a la lechuga, aliada triste de sus días de dieta, cuenta esos yogures poblados de bífidus, de omegas, de oléicos, de fruta sin fruta, le leche sin leche. Le quedan dos. Serán el broche de oro de un triste almuerzo y una, no menos patética, cena.

En la pizarra de anotar olvidos, no hay nada escrito.

Mecánicamente limpia las sartenes, y mientras tanto repasa el texto, mide el ritmo, acentúa las pausas, cuida la entonación, ensaya una sonrisa, y hasta cierra los ojos para escuchar los aplausos.

Tiene las manos de pena de tanto fregar. La piel de los cincuenta no admite piropos por adorno.

Canta, a veces canta para apagar los silbidos de la olla exprés. Un ruido mata a otro ruido, -dice- hasta que los vecinos clausuran el concierto en favor de la siesta.

Hoy compró pinturas en la tienda de todo a cien. El carmín a juego con la laca de uñas, y una cajita de sombras lo mas parecido al verde gatuno de sus ojos.

La cosmética económica hace estragos en la piel estresada, se atiranta o se cuartea, según el día, dándole a las arrugas el protagonismo indiscutible.

Desde el reloj sin tiempo de la pared, se le hace tarde. Por una vez colgará a la eficiente ama de casa en la misma percha que el delantal. Se va de picos pardos.

La comida no estará lista a su hora. A ver que tal le sienta a la “tropa” comerse un triste bocadillo. Lo difícil será no sentirse culpable de tal abandono.

¿Sobrevivirán?

El espejo del baño está rodeado de luces como el camerino de una artista.

Como ella, justo como ella.

Se trasforma desde la primera gota de agua, se resbalan por su piel los problemas cotidianos, se enredan en sus pies, atascan el desagüe…

Con el dedo ha escrito en el cristal empañado “guapa” y mientras se restaura por fuera, ese adjetivo la embellece por dentro.

Se ve la vida de otra manera subida en los tacones. La falda nueva (no hay porque airear que es del mercadillo total, solo la separa una letra del glamour, en la etiqueta dice Versache en vez de Versace) se ajusta con meticulosa perfección a sus michelines. Guapa, ella se ve guapa.

No hay carroza que la espere en la puerta a pesar de que en su cocina se amontonan las calabazas. No importa, también vale el autobús de línea para esta princesa destronada.

Ensaya un contoneo cuando ve su figura reflejada en los escaparates. Se ríe hasta de su sombra.

Dos calles mas abajo la llaman señora, le hacen una reverencia cuando cruza la puerta, le ayudan a quitarse el abrigo y le acompañan directamente a un escenario…

Se abrió el telón exactamente mientras dejaba la cesta de la compra en la mesa de la cocina. Allí comenzó a pensarse importante, a sentirse importante, a ser importante escondida en el anonimato, como una triste acelga.

Que cosa más absurda e insignificante eso de ser poeta, –dicen en su casa-

Los aplausos la elevaron más allá de sus zapatos, justo al borde de unos versos de desamor… sin destinatario.

Se apagan las luces, se cierran las puertas, se guardan en el bolso los sueños, desanda el camino…

Se quita los zapatos a la entrada para no hacer ruido y escribe en la pizarra de anotar olvidos “GUAPA”.

domingo, 24 de febrero de 2008

Doliendo


Doliendo

Adorno tu recuerdo,

como se adorna la memoria de los viejos

Con mentiras, para suavizar el vacío y el abandono.

Adorno tu ausencia,

como se adornan los sueños de los niños

Con mentiras, para que el adiós no tenga eco ni raíces.

Sin adornos, la soledad se multiplica

en el espejo octogonal de mis defectos.

Desde las caricias hasta el extremo del silencio, hiere.

Sin adornos, el corazón es solo un órgano rojo y limitado.

Desde la otra mirada viene el monótono latido del aire….

Doliendo.

Adorno estas ganas de no ser

Como se adornan las nanas de una cuna vacía,

Con mentiras, para que no germine la rabia en el pozo seco de mi vientre

Sin adornos, mi vida es solo una grieta

Por donde me derramo sin remedio.


Guerrero del silencio


Guerrero del silencio




Aguarda en la puerta de atrás, como los desheredados.

Solitario, callado y triste como un ciprés. A la par de la sombra de su sombra, camina el viento.

No más.

Cuenta los pasos como guardián en una cábala extraña.

El jardín cuidado, vestido de invierno sin rincones de solanos ni enredaderas. Los árboles alineados como en un tablero de ajedrez, fría estrategia cuadriculada. Jaque mate a la belleza.

La helada deja una inquietante obra en los charcos, un boceto de mar sin sal y sin son.

A veces un leve movimiento, unos invisibles pinceles dejan trazos a trozos en el espacio sin ocupar de las miradas.

Yo cuento los días desde detrás del cristal de la ventana. Cada amanecer se alarga y se filtra en el minutero de un reloj patético. Horas de musgo serpentean hasta el mediodía de la pared y bajan sin sonido hasta el ocaso.

Penoso se oculta el sol. Hilvanados a la rutina, un día sucede a otro y a otro y a otro…

El no sabe que le observo.

Mis arrugas se han perpetuado en el espejo, como su silueta en el paisaje desolador de naturaleza muerta de este lienzo atípico.

El jardín de la casa de al lado es el envoltorio de una fortaleza que mi centinela de luna defiende.

Mi alma de artista le sueña ausente de color. Lo que daría por dibujarle con el pincel de mis dedos, borrar sus claroscuros con la textura de miel de mi mirada,

Dudo a veces si es un ser humano o solo parte inanimada de las cuatro paredes que custodia.

Le imagino respirando cerca de mi nuca, despojándose de su piel de guerrero, le intuyo dulcemente recorriéndome, incontrolable…

-Seguramente sucedió esta noche mientras me rindió el sueño. Fue un descuido en mi madrugada sin ruidos.

Cesaron los pasos medidos.

Los adioses sonaron a cristal roto, y por el roto huyó su vida silente.

Vacío.

La muerte jugaba a las cuatro esquinas mientras la suerte tenía vendados los ojos.-

La taza de café tiembla involuntariamente entre mis manos. La radio esta mañana suena como si tuviera una mordaza, afilando las palabras como la hoja de una guadaña.

Mientras las oigo, me desangro.

Le perdí.

La policía me prohíbe acercarme a la ventana.

El suelo está lleno de cristales.

Me interrogan… Yo digo que era callado solitario y triste, como un ciprés.

Ahora dicen en las noticias, que la onda expansiva alcanzó un radio de cien metros… y yo allí a su lado, intacta.

No es justo.

“Agmed Alí Moustaffá, el guerrero del silencio, se inmoló la madrugada del jueves… “

Omití que le amaba…

A quien le importa un epitafio.

La matriuska


La matriuska

Agitada y sudorosa con los ojos de par en par, la cama revuelta y a oscuras, no se oye mas que mi respiración entrecortada.

Mi ropa tirada al suelo sin orden, lo mismo que mis pensamientos.

Anoche rompí el espejo. Fue una caricia desmedida. Lo se.

Se multiplica mi rabia en cada uno de los trozos, se refleja mi sonrisa partida en mil pedazos y en otros mil, el llanto. Condenados a entenderse.

La sangre huye fragmentándose, corriendo a borbotones por el laberinto de mis huellas.

Paró de golpe la herida como si me hubiese vaciado del todo.

Supe que no estaba muerta, porque los muertos no maldicen… y yo maldije tu recuerdo.

Como un mantra, susurré tu nombre… hasta que me quedé dormida.

Mientras mantuve cerrados los ojos, me

des

hi

ce

de mi piel. Como una matriuska.

Lo que ves, es solo el envoltorio engañoso de una mujer sin alma.

Un adorno barato y tarado.

Me ha despertado un presagio, una incertidumbre…

Inservible y separada de mis otros YO, como una matriuska, a tu capricho.

Me condenas a ser tu regalo, me retocas la pintura, me guardas un silencio dentro de otro, y presumes de tenerme como un souvenir exótico.

Tiene sed mi madera de tilo.

Cuando me desenroscas y me vuelves a enroscar, me hieres. Estallo cuando me roza tu mano reclamando un deseo.

No puedo evitar amarte hasta nueve veces incompleta, escondida en tu lado oscuro,

Amontonada

y

desalojada

...como una matriuska

Babel


- Babel-

Cuando llega la noche, se divide la casa en dos campos de batalla.

Muchos días de tregua, de negociaciones, de pactos….

El matrimonio se había convertido ladrillo a ladrillo en una torre de babel.

La televisión es la frontera divisoria de dos silencios.

De madrugada, la programación patética de una sesión porno.

Del otro lado, la ajada juventud se duele. No puede ni quiere competir.

Habrá una solución para apagar tanto desprecio….-pensaba-

(Mientras él se come la pantalla, ella vierte un vaso de agua dentro del televisor caldeado)

-La explosión terminó con dos muertos de desamor-